LA PALA EN FRONTÓN CORTO
Jesus Azurmendi
Dentro de unos días, la modalidad de Pala empezará a programarse en el frontón Bizkaia, o lo que es lo mismo en una cancha corta (38 metros). Antes de dar mi opinión a este respecto, hagamos un poco de historia: la primera vez que un cuadro de palistas jugó de una manera continúa en un frontón corto fue, en noviembre de 1921, en el Euskel-Jai bilbaino (31 metros). Los palistas del Euskalduna se habían declarado en huelga, la empresa de este frontón se alío con las del Principal Palace de Barcelona y Central de Madrid para que ninguna de ellas contratase palistas. Y éstos, no tuvieron más remedio que irse a jugar al pequeño frontón de la calle de la Esperanza de Bilbao, que se había inaugurado con señoritas raquetistas en enero de ese mismo año. No fueron contentos, lo sé por mi padre que jugó allí, pero había que ganar un dinero y fue la única solución. Una vez solventados los problemas con la empresa del Euskalduna, los palistas abandonaron la cancha corta y volvieron a jugar en largas.
Si exceptuamos unos pocos meses, entre finales de 1931 y principios de 1932, en los cuales los palistas que no fueron a México, y no todos, tuvieron que jugar en la cancha del antiguo Club Deportivo (40 metros), la Pala en frontón corto ni se mencionó.
Después de la guerra, en Barcelona se inauguraron varios frontones cortos cuya finalidad fue la de programar partidos entre señoritas raquetistas, si bien al cabo de unos meses esos frontones contrataron palistas para dar festivales mixtos de Raqueta y Pala, que en la ciudad condal tanto gustaban. De aquella época son los frontones: Barcelona, Sol y Sombra, Nuevo Mundo, Txiki-Alai, y más tarde el Condal y el Colón.
Al mismo tiempo, en menor escala, en Madrid, surgían el frontón Alcántara y el Madrid, también construidos para que jugasen señoritas raquetistas.
Es decir, que la Pala en cancha pequeña ya ha existido y, sobre todo en Barcelona, con un gran éxito. Pero, en esos frontones pequeños jugaban palistas de poco renombre, porque los famosos lo hacían en los grandes que entonces existían.
¿Qué quiere decir esto? Algo muy sencillo que, además, es obvio, y que se contesta con una simple pregunta: ¿qué palistas jugaban en frontones cortos? Hace muchos años, personas muy entendidas en Pala, y que vivieron aquellos tiempos, me lo dijeron: en frontones pequeños jugaban los debutantes, que no tenían suficiente juego para hacerlo en los grandes y que allí aprendían para pasar con el tiempo a uno largo; palistas que jugaban mucho en distancias cortas y poco en medidas largas (los hermanos Pedrín son un ejemplo), veteranos, que estaban al final de su carrera deportiva y que no podían jugar en cancha larga; y palistas a los cuales algún Intendente les había “invitado a marcharse” de la cancha grande en la cual jugaban.
Ahora, la modalidad de Pala, la señorial Pala, solo se va a jugar en frontón pequeño. Si analizamos un poco el Juego de Pala, veremos que esta especialidad es grande siempre que se practique en cancha larga. Si partimos de la base de que el meollo de esta modalidad es la pegada, y no lo digo yo sino todos los grandes historiadores y estudiosos de Pala que ha habido a lo largo de los tiempos, ¿qué importancia tiene la pegada en un frontón corto? Si lo principal del Juego de Pala es darle fuerte, cuanto más mejor, a la pelota, ¿Qué importancia tiene esto en un frontón corto?
Además, hay que puntualizar, que cuanto más pequeño es el frontón más se igualan los juegos. Cuanto más larga es la cancha la diferencia de juegos se acentúa. Y lo malo, es que los juegos se igualan siempre hacia los de menos nivel.
Yo, lanzó unas preguntas a los lectores y en sus contestaciones estará la clave de si es bueno o malo que se juegue solamente en cancha corta: ¿hubieran existido palistas como Juan Arakistain, Patxiko Kintana, Txikito de Gallarta, Pasai, Izagirre I, Zarraga, Oroz III, Amorebieta IV, Begoñés VII… si no hubieran jugado en frontón largo? Alguno nos dirá que hubieran salido otros, claro, tienen razón, pero ¿hubieran jugado lo que estos lo hicieron? ¿Hubiera existido alguien que hubiera sacado como Oroz III? No, rotundamente no.
El juego que se va a ver en el frontón Bizkaia no va a ser Pala; va a ser otro juego, que podrá gustar más o menos (sobre gustos no hay nada escrito), pero de la Pala que nos enseñaron a nosotros nada de nada. Los palistas pelotearán mucho más (en frontón corto es mucho más fácil), le darán a la pelota mil veces para hacer el tanto (cuando el palista es más grande cuantos menos pelotazos necesita para hacer el tanto), echarán dejadas, tirarán un montón de dos paredes, rebotearán millones de veces…, y muchas más cosas, pero un pelotazo grandioso, un sotamano del cuadro 12, sacar con una carrera correcta…, eso no se verá ya más.
Y todo esto, a mi, personalmente, no me gusta. Mi educación palista fue otra. ¿Que el futuro es ese? ¿Qué futuro? ¿Hay todavía alguna persona sensata que piensa que la Pala tiene futuro? El futuro de la modalidad del “leño” hace tiempo que no existe. ¿Qué soy pesimista? Tal vez, ojalá me equivoque y la modalidad reina de la Pelota vuelva por sus fueros. Pero, si algún día retorna de ese modo, jamás será en un frontón corto.
¿Todo esto quiere decir que estoy en contra de la Pala en frontón corto? Sí, si el frontón corto es el monopolio de la modalidad; no, si este tipo de canchas sirven para aprender a jugar, a saber estar allí dentro, a perfeccionar determinados lances del juego… Desgraciadamente, esto último no va a ocurrir. El frontón Bizkaia va a ser la única cancha en la cual se va a jugar a Pala, ¿a Pala?
Jesús Mª Azurmendi
(Julio 2011)











