La Pala en Frontón Corto

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La Pala en Frontón Corto

No Comments 28 julio 2011

LA PALA EN FRONTÓN CORTO

Jesus Azurmendi

Dentro de unos días, la modalidad de Pala empezará a programarse en el frontón Bizkaia, o lo que es lo mismo en una cancha corta (38 metros). Antes de dar mi opinión a este respecto, hagamos un poco de historia: la primera vez que un cuadro de palistas jugó de una manera continúa en un frontón corto fue, en noviembre de 1921, en el Euskel-Jai bilbaino (31 metros). Los palistas del Euskalduna se habían declarado en huelga, la empresa de este frontón se alío con las del Principal Palace de Barcelona y Central de Madrid para que ninguna de ellas contratase palistas. Y éstos, no tuvieron más remedio que irse a jugar al pequeño frontón de la calle de la Esperanza de Bilbao, que se había inaugurado con señoritas raquetistas en enero de ese mismo año. No fueron contentos, lo sé por mi padre que jugó allí, pero había que ganar un dinero y fue la única solución. Una vez solventados los problemas con la empresa del Euskalduna, los palistas abandonaron la cancha corta y volvieron a jugar en largas.

Si exceptuamos unos pocos meses, entre finales de 1931 y principios de 1932, en los cuales los palistas que no fueron a México, y no todos, tuvieron que jugar en la cancha del antiguo Club Deportivo (40 metros), la Pala en frontón corto ni se mencionó.

Después de la guerra, en Barcelona se inauguraron varios frontones cortos cuya finalidad fue la de programar partidos entre señoritas raquetistas, si bien al cabo de unos meses esos frontones contrataron palistas para dar festivales mixtos de Raqueta y Pala, que en la ciudad condal tanto gustaban. De aquella época son los frontones: Barcelona, Sol y Sombra, Nuevo Mundo, Txiki-Alai, y más tarde el Condal y el Colón.

Al mismo tiempo, en menor escala, en Madrid, surgían el frontón Alcántara y el Madrid, también construidos para que jugasen señoritas raquetistas.

Es decir, que la Pala en cancha pequeña ya ha existido y, sobre todo en Barcelona, con un gran éxito. Pero, en esos frontones pequeños jugaban palistas de poco renombre, porque los famosos lo hacían en los grandes que entonces existían.

¿Qué quiere decir esto? Algo muy sencillo que, además, es obvio, y que se contesta con una simple pregunta: ¿qué palistas jugaban en frontones cortos? Hace muchos años, personas muy entendidas en Pala, y que vivieron aquellos tiempos, me lo dijeron: en frontones pequeños jugaban los debutantes, que no tenían suficiente juego para hacerlo en los grandes y que allí aprendían para pasar con el tiempo a uno largo; palistas que jugaban mucho en distancias cortas y poco en medidas largas (los hermanos Pedrín son un ejemplo), veteranos, que estaban al final de su carrera deportiva y que no podían jugar en cancha larga; y palistas a los cuales algún Intendente les había “invitado a marcharse” de la cancha grande en la cual jugaban.

Ahora, la modalidad de Pala, la señorial Pala, solo se va a jugar en frontón pequeño. Si analizamos un poco el Juego de Pala, veremos que esta especialidad es grande siempre que se practique en cancha larga. Si partimos de la base de que el meollo de esta modalidad es la pegada, y no lo digo yo sino todos los grandes historiadores y estudiosos de Pala que ha habido a lo largo de los tiempos, ¿qué importancia tiene la pegada en un frontón corto? Si lo principal del Juego de Pala es darle fuerte, cuanto más mejor, a la pelota, ¿Qué importancia tiene esto en un frontón corto?

Además, hay que puntualizar, que cuanto más pequeño es el frontón más se igualan los juegos. Cuanto más larga es la cancha la diferencia de juegos se acentúa. Y lo malo, es que los juegos se igualan siempre hacia los de menos nivel.

Yo, lanzó unas preguntas a los lectores y en sus contestaciones estará la clave de si es bueno o malo que se juegue solamente en cancha corta: ¿hubieran existido palistas como Juan Arakistain, Patxiko Kintana, Txikito de Gallarta, Pasai, Izagirre I, Zarraga, Oroz III, Amorebieta IV, Begoñés VII… si no hubieran jugado en frontón largo? Alguno nos dirá que hubieran salido otros, claro, tienen razón, pero ¿hubieran jugado lo que estos lo hicieron? ¿Hubiera existido alguien que hubiera sacado como Oroz III? No, rotundamente no.

El juego que se va a ver en el frontón Bizkaia no va a ser Pala; va a ser otro juego, que podrá gustar más o menos (sobre gustos no hay nada escrito), pero de la Pala que nos enseñaron a nosotros nada de nada. Los palistas pelotearán mucho más (en frontón corto es mucho más fácil), le darán a la pelota mil veces para hacer el tanto (cuando el palista es más grande cuantos menos pelotazos necesita para hacer el tanto), echarán dejadas, tirarán un montón de dos paredes, rebotearán millones de veces…, y muchas más cosas, pero un pelotazo grandioso, un sotamano del cuadro 12, sacar con una carrera correcta…, eso no se verá ya más.

Y todo esto, a mi, personalmente, no me gusta. Mi educación palista fue otra. ¿Que el futuro es ese? ¿Qué futuro? ¿Hay todavía alguna persona sensata que piensa que la Pala tiene futuro? El futuro de la modalidad del “leño” hace tiempo que no existe. ¿Qué soy pesimista? Tal vez, ojalá me equivoque y la modalidad reina de la Pelota vuelva por sus fueros. Pero, si algún día retorna de ese modo, jamás será en un frontón corto.

¿Todo esto quiere decir que estoy en contra de la Pala en frontón corto? Sí, si el frontón corto es el monopolio de la modalidad; no, si este tipo de canchas sirven para aprender a jugar, a saber estar allí dentro, a perfeccionar determinados lances del juego… Desgraciadamente, esto último no va a ocurrir. El frontón Bizkaia va a ser la única cancha en la cual se va a jugar a Pala, ¿a Pala?

 

Jesús Mª Azurmendi

 

(Julio 2011)

 

 

Tomando un café con Xabier Zabaleta

Anécdotas de la pelota, Entrevistas, Historias de la pelota

Tomando un café con Xabier Zabaleta

No Comments 21 julio 2011

Fue una entrevista a la carrera, una conversación contrarreloj mientras nos tomábamos un café a las once de la mañana en una cafetería repleta de gente. Algo más de media hora que me supo a poco, lo que se tarda en tomar un café. Conforme le escuchaba y avanzaba la conversación me embargaba la sensación de ocasión perdida por no tratar  otros temas que no fueran estrictamente sobre pelota y no otras cuestiones más variadas, sean sobre sobre política actual y pasada, periodismo o simplemente reflexiones abiertas, sin ataduras. Un periodista que a lo largo de varias décadas ha ocupado puestos de máxima responsabilidad en diferentes medios, por fuerza tiene cosas interesantes que contar. Xabier Zabaleta ha entrevistado a lehendakaris, personajes de talla mundial como Henry Ford II o  figuras legendarias del deporte como al pelotari puntista Estanislao Maiztegi, Pistón. Conforme le escuchaba, insisto, aumentaba en mí la sensación de estar ante una persona interesante, con criterio.

A modo de pinceladas o sorbos de café transcribo los comentarios de Xabier Zabaleta sobre pelota porque él fue quien tras licenciarse en periodismo por la Universidad de Navarra recoge el testigo, la rúbrica, en el Diario Vasco, de uno de los cronistas más famosos de la época, de Juan de Eguizale quien junto a Ezquiaga y Aitona era uno de los cronistas buque insignia, auténticos poderes fácticos en el mundo de la pelota. Zabaleta recoge de Eguizale no sólo el testigo sino también la servidumbre  de mantener las polémicas con Aitona. Como cronista consolidado le tocó vivir citar históricas como el debut de Retagi II en el cinema de Zarautz o aquel mano a mano entre tío y sobrino, Retegi I y Retegi II, 22-1 a favor de Julián, “no he visto jamás jugar mejor el mano a mano”, señala.

Zabaleta se siente orgulloso de una noticia recogida por él para el DV referida a una apuesta que se cruzó en el Carmelo Balda donostiarra, un cien, duros, contra 100.000 que dio la vuelta al mundo por la voltereta que supuso el que a la postre resultara ganador el apostante de cien duros. “Fíjate”, me dice, “estamos en el año 1977, los medios de comunicación del resto del mundo cuando se trata de nuestro país no recogen noticias más que de violencia política, esta otra no ligada a la violencia fue algo insólito que dio la vuelta al mundo”.

Cuando le pregunto por su estilo de escribir por aquella época me contesta que era un estilo muy conservador, se lamenta en cierta manera de no romper con lo precedente. Algo que hizo cuando se convirtió en redactor jefe del diario Egin. “Yo seguía la linea del diario norteamericano USA Today donde conseguían que las cifras, las estadísticas, fueran incluidas y hablaran por sí mismas. Un estilo que yo lo apliqué el año 1977 y que se consolidó en general hacia el año 2000. Zabaleta abogaba por un  tipo de crónica personal, subjetivo. En sus visitas a Galarreta (Hernani) para cubrir partidos de remonte ponía tanto interés en aprender los entresijos de la pelota que le llevó a Jesús Abrego comentar a Salsamendi, intendente del frontón: “Éste a esta marcha va a aprender hasta los efectos de la pelota”.

Cuando le pregunto a Zabaleta su opinión sobre los actuales cronistas su predilección se decanta curiosamente por comentaristas de los medios audiovisuales, y no de los escritos. ¿Será que los cronistas de “raza” han desparecido? “Me parece muy interesante el trabajo de Iñaki Elortza, Txapas, en Euskadi Irratia; o de Lizartza en Nitro; también el trabajo de Euskitze en ETB, transmiten entusiasmo, un plus. En cuanto a los cronistas de prensa escrute en general tienen una actitud funcionarial”.

El año 1992 Zabaleta se embarcó en una aventura de la mano de Euskal Telebista que consistió en hacer 13 capítulos sobre la historia de la pelota vasca, Jai-Alai, una aproximación histórica. Tras la realización de dichos documentales  Xavier destaca la tendencia que existe en la pelota, demasiado nostálgica, una actitud de mirar excesivamente hacia el pasado. Éste es uno de los puntos de la entrevista en los que me quedé con las ganas de no desarrollar como se merece. ¿Es esta tendencia evocadora del pasado algo consustancial a la pelota vasca o a la cultura vasca en general, al nacionalismo político o algo inherente a las culturas minoritarias? Me hubiera gustado que el periodista hubiera elaborado más su respuesta, Quizás en otra ocasión.

Recordando aquella serie de 13 capítulos, Jai-Alai, hecho en un tiempo en el que no había soportes audiovisuales poderosos, le lleva  la reflexión de que sería interesante que después de 20 años alguien hiciera una nueva versión.

De su estancia en Miami para la realización del capítulo referente al jai-alai o cesta punta, Zabaleta me trasmite la deuda moral que contrajo con una persona que le dejó marcado. Estanislao Maiztegi, el legendario puntista Pistón, no sólo le habló de pelota sino que le acogió como a un hijo. “Me enseñó de la vida, me transmitió de su vida llena de vivencias la aplicación de palabras sabias que me han servido en la vida”. “Piston era un caballero, tras su exilio forzoso después de que los castristas tomaran Cuba y Pistón como muchos cubanos se refugiara en Miami, tuvo que encontrarse un trabajo. Lo hizo de maitre de un restaurante (Centro Vasco ¿?). ¿Qué sabe usted hacer, le preguntaron. “Mire”, les contestó Pistón, “tratar a la gente como a mi me gusta que me traten”. Otro de los aspectos que destaca el periodista de su estancia americana fue la proximidad de los pelotaris tanto en Florida como en Hartford. Aspecto este que rompió con la idea que tenía de los puntistas. “Yo tenía un prejuicio de los puntistas como una gente que no se relacionaba con remontistas y palistas cuando compartían cuadro, de andar aparte del resto”.

A finales del año pasado y a comienzos de este 2011, en el Kursaal de Donostia se expuso la mejor exposición de arte sobre pelota vasca como tema. Jai Alai: La pelota vasca y el arte.  “La exposición más importante jamás realizada en cualquier parte del mundo”, me dice Zabaleta. “Fue un empeño personal de Jose María Unsain director del museo Naval de Donostia; por cierto, antiguo compañero de pupitre mío en los jesuitas y con el que hacía pareja en los partidos de pelota  a mano.”
Varias mesas redondas conducidas por el propio Xabier se llevaron a cabo. Se habló de la pelota a mano; de la herramienta y de la presencia femenina en la pelota. La conclusión que extrae el entrevistado es la tendencia evocadora del pasado que se extiende como una losa. “El diagnostico actual fue muy bueno pero el victimismo es muy grande la tendencia manifiesta a comparar la pelota con el fútbol”.

Me dice Xabier que en la pelota existe se presume un futuro esperanzador que no está justificado pues no se trabaja con el rigor y la intensidad que requieren la delicada situación que vive la pelota. “En la pelota hacen falta proyectos bien trabajados comercialmente con el marketing como eje. La situación vivida entorno a la pasada final Manomanista (caso Xala) es una muestra de la debilidad e  inconsistencia de la pelota a mano”.

Apuro el último sorbo de café. Me despido de Xabier pues tiene que conducir una rueda de prensa como máximo responsable de prensa en Kutxa. Le hago un obsequio en nombre de Pilotarien Batzarra, el libro Neuk…! escrito por Turrillas, la biografía del gran puntista Guillermo. Le seguiré la pista a través de su blog: www.elblogdexabierzabaleta@blogspot.com. Por cierto, un blog del que no hace ninguna publicidad y al que no da importancia alguna. ¿Será Xabier Zabaleta también uno de esos vascos a los que hace referencia Turrillas en el prólogo de Neuk…! Veamos lo que escribió el periodista donostiarra exiliado en México.

“Entre los vascos esparcidos por el mundo abundan tipos muy originales y novelescos; marinos que han recorrido todos los océanos y no escribieron ni cartas a la familia; pelotaris, ya olvidados, que viven de zapateros en Salónica y Alejandría; campesinos que han muerto de bajás en Turquía, con todo y harem, sin que jamás en sus pueblos de origen tuvieran noticias de ellos; Iparraguirre recorrí´o medio mundo con una mala guitarra al hombro expulsado de España, Francia y otros países dejando nada más que canciones y seguramente deudas; Juan Sebastián Elcano fue el primero en dar la vuelta a la esfera terrestre y no se enteró hasta que se lo dijeron. Eran vascos. Ninguno de ellos legó ni siquiera una mala impresión sobre los lugares recorridos. Y, claro, los biógrafos se vuelven locos y alrededor de las andanzas de aquellos hombres se forjan leyendas”.

Artículos de pelota, Historias de la pelota

LA PELOTA VASCA EN ARGENTINA

No Comments 19 julio 2011

De la página JUAN DE GARAY, FUNDACIÓN VASCO ARGENTINA, hemos recogido la crónica: La pelota vasca en la Argentina, escrita por Juan Labat, el 27 de junio de 2003.
LA PELOTA VASCA EN LA ARGENTINA
Su inserción en las prácticas deportivas con
referencias principales a su desenvolvimiento.

El juego fue introducido en la Argentina por los vascos, estando en él comprendida
distintas modalidades, cuyas explicaciones se darán a continuación en forma más
simplificada posible.

A principios de 1800 se conocieron las primeras manifestaciones de su práctica, que se realizaba en frontones y canchas de todo tipo, cuyo número y ubicación son difíciles de precisar.

Pese a ello puede señalarse, en primer término, los frontones que funcionaron
en la ciudad de Buenos Aires, denominados Plaza Euskara, Frontón buenos Aires y
Frontón Nacional.

Plaza Euskara

De propiedad del Centro Laurak Bat, fue
inaugurada el 1 de noviembre de 1882, con la asistencia del Presidente de la
Nación, Brigadier General Don Julio A. Roca; del Intendente Municipal de la
Ciudad de Buenos Aires, don Torcuato de Alvear, y del Presidente del Laurak Bat
Don Antonio de Apellaniz.

Estaba ubicada en la manzana comprendida por las calles Independencia, Estados
Unidos, La Rioja y General Urquiza y funcionó hasta el año 1904.

Actuaron los mejores jugadores de cesta y pala, entre los cuales cabe mencionar
a: Chiquito de Eibar, Elicegui, Mujica, Chuiquito de Obendo, el Manco de
Villabona, Tácolo, Mardura, portal y otros del mismo nivel, todos ellos
oriundos de las provincias vascongadas.

En el citado escenario se realizó el llamado partido del siglo, entre Pedro
Zabaleta (Paysandú), uruguayo, contra Indalecio Sarasqueta (Chiquito de Eibar),
presenciado por más de 8.000 espectadores, siendo el acontecimiento deportivo
más importante del Río de la Plata.

Como un hecho accidental que puede mencionarse, es el ocurrido el 1º de
noviembre de 1888, en instantes en que se jugaba un partido de pelota en la Plaza Euskara,
cuando se vio caer desvanecido a un espectador quien, pese a la atención médica
suministrada, falleció poco después. El mencionado aficionado era nada menos
que el señor Martín Irigoyen Dodagaray, padre de quien 28 años más tarde sería
presidente de la República Argentina, don Hipólito Irigoyen.

 

Frontón Buenos Aires

Estaba situado en la calle Córdoba 1130, actualmente de propiedad del Club Argentino de Pelota.

Se lo recuerda porque allí se realizó la reunión política que congregó a más de
12.000 personas, el 13 de abril de 1890, considerado históricamente como el
“Meeting” del Frontón.

Los pelotaris más famosos actuaron en esa Plaza, empleando la cesta, la pala,
el guante y algunas veces la mano.

Frontón Nacional

Se encontraba en la calle Rivadavia y la calle Hidalgo, inserto en un atrayente parque de diversiones.

Es importante destacar lo que significaba el Frontón Nacional si se tiene en
cuenta lo que expresa su estatuto.

“Desde que el juego de Pelota Vasca ha tomado carta de ciudadanía entre
nosotros y es hoy el espectáculo favorito de nuestro público, como la carrera
de caballos, se imponía la construcción de un local amplio y cómodo, en armonía
con nuestro grado de cultura y en número siempre creciente de los aficionados a
este nuevo sport.

El Frontón Nacional responde ampliamente a esta doble necesidad y es, por la
elegancia y solidez de su construcción y el número de asientos, incluyendo los
63 palcos, el primero entre los frontones de la República Argentina
y de España”.

Jugaron en el Frontón Nacional los profesionales más famosos de aquellos días,
contratados a partir del año 1889.

Canchas cerradas o trinquetes

Con
respecto a las mismas, pueden citarse: la que existía antes de 1868 en la calle Belgrano 166,
propiedad de la señora de Mendia, frecuentada por los estudiantes del colegio
Nacional Central Buenos Aires (Moreno y Bolívar); la denominada de Blandengues,
sita entre las calles Alsina y Moreno, que después de diversas modificaciones
existe aún, de propiedad del club de Pelota y Esgrima (Club Moreno).

La llamada también “El Cajón”, donde el tribuno Leandro N. Alem
dirigió por última vez la palabra al público.

Sobre este particular, el Dr. Alfredo Ríos, decano de los socios del Club
Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, decía que las tres canchas que funcionaban
activamente fueron las de Rivadavia entre Paso y Larrea, conocida por
“Rivadavia cinco esquinas”, y donde se jugó un partido memorable
entre los tres guantes de Pedro Dolhegaray (Pedrito del Once), Lataillade y
Tiburcio, contar el guante de Paysandú; la de Buen Orden (Bernardo
de Irigoyen), entre Brasil y Caseros, que se mantuvo desde 1886 hasta 1897,
donde se jugó por primera vez a share; la cancha de Hornos, que formaba parte
del hotel Euskera en la
calle Hornos 68, y la de Toscanin, conocida por los elementos políticos
que la frecuentaban (año 1930). Por último cabe agregar la cancha ¿cerrada? de
Anchorena (Rivadavia 3199) y la llamada de Almagro en Rivadavia 3770,
inaugurada en 1916.

Quedan muchas sin mencionar, tanto en las provincias como en la Capital Federal, que
son de conocimiento público, que sería muy largo considerar.

En cuanto a las  distintas modalidades de la pelota vasca que se jugaron
en ellas, puede decirse que en la primera década del siglo se jugó a guante,
mano, pala y share.

El guante terminó en su último reducto en lo es actualmente el Club de Pelota
Gimnasia y Esgrima (Moreno), hacia el año 1909.

La mano se jugó intensamente en la Capital e interior de la República.

Fue decreciendo su práctica, quedando como principal escenario la Cancha de Alamagro
(Rivadavia 3771, en la que jugaron los mejores profesionales, como: Baltasar
Baztarriago (Baltasar), Lazarte (buen jugador de share), Oduns “El
Entrerriano”, Morei, Jaca, Lucio Carreras y los uruguayos Pedro Belzegui
(Mano de Seda), gran jugador de share y Andrés Iraizos, campeón mundial de mano
en trinquete en 1955, al vencer al que hasta ese momento ostentaba el título,
el francés Etchemendy.

Con respecto a la pala, que se llamaba pala angosta, similar a la pala angosta
actual, se jugaba regularmente en las canchas de nuestro país, del Uruguay y de
Chile.

Entre los jugadores más destacados de la primera época cabe señalar a Luis F. Loyola, buen jugador de
share y a Juan de Lucci (el Rosarino), dominador de los secretos de la pala
angosta, ya citada.

Es oportuno recordar que el 31 de octubre de 1925 se inauguró oficialmente la
cancha cerrada o Trinquete, de propiedad de don Santiago Rocca, situado en la calle Independencia
732, llamada “La Querencia”, en la cual se realizaron todo tipo de
competencias, donde actuaron los más grandes pelotaris de aquellas épocas.

Cabe mencionar, como recordación, a una serie de partidos de pala angosta,
jugados en las canchas del Laurak Bat, Centro Vasco Francés, Almagro y La
Querencia, entre las parejas constituidas por Victoriano Artadi (el Filipino) y
Vicente del Río (el campeonísimo), contra Ernesto Etcheverst el mejor jugador
de paleta con pelota de goma de compañero con Santiago Rocca, muy buen jugador
de share y pala angosta.

La concurrencia a los partidos fue extraordinaria, colmando la capacidad de los
trinquetes.

En cuanto al share de origen Vasco Francés, fue introducido en la Argentina por
el Sr. Juan Carlos Orue en el año 1885, siendo don Martín Bordalejo el primero
que lo practicó, llamado “el Maestro”, el cual lo difundió  en
el Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, institución de gran prestigio
deportivo, que lo popularizó en la Capital, interior del país y el Uruguay.

Se disputaron competencias de todo tipo en el país y en el exterior pudiendo
señalar como las grandes figuras a Pedro Olhagaray, Amadeo Spinetto, Ignacio
Urbistondo, César Rodríguez Egaña, Victoriano Artadi, Julián Amundarain,
Vicente del Río (considerado el más grande jugador de share de todos los
tiempos), Jorge Ríos, Ricardo Olivieri, Pedro, Juan y Alberto Labat, Basilio
Balda, Roberto Elias, Héctor Leyenda, Ricardo Bizzozero, Eduardo Frigerio y
otros de igual categoría.

Integran este grupo a la altura de los mejores uruguayos Pedro Belzagui y José
Pereyra Lucas.

Lo que hasta aquí se ha expuesto podría ser la primera parte de la recordación
de la pelota vasca en la Argentina, correspondiendo por lo tanto una segunda
parte, en la que debe considerarse muy especialmente la paleta con pelota de
goma (paleta argentina) y también la paleta con paleta de cuero.

 

(Fuente: Euskaldunak
– Los Vascos, Año I N° 3 – Junio de 1996.
)

Artículos de pelota, Entrevistas, Laxoa

LAXOA, JATORRIRA BUELTAN (KTX, EITB)

No Comments 19 julio 2011

EITB ko KTX saio tik ateratako bideo interesgarria, Laxoa, pilotaren aintzindarietako jarduerari buruz.

KTX“: Laxoa, jatorrira bueltan.

Artículos de pelota, Entrevistas, zesta punta

ZESTA PUNTA, ETENGABE KRISIAN by KTX (EITB)

No Comments 19 julio 2011

EITB

KTX‘: zesta-punta, etengabe krisian

Sasoi batean Euskal Herrian kirol nabarmena izan arren, gaur egun bigarren mailan geratu da eta horrek, krisi amaigabera eraman du.

Entrevistas, erremontea, Historias de la pelota, Remonte (Artículos)

GORKA URTASUN, IRURITAKO ERREMONTELARIA

No Comments 19 julio 2011

eitb.com etik ateratako bideoa

KTX‘: Gorka Urtasun, Iruritako erremontelaria

Frontoiko ia kirol guztietan moldatzen da ondo baina Gorka Urtasunek erremontean topatu zituen beste jarduera batzuetan aurkitzen ez zituen irrika eta gogoa.

Entrevistas, Historias de la pelota, pasaka

IPAR EUSKAL HERRIKO PASAKA TXAPELKETA (KTX, EITB)

No Comments 19 julio 2011

EITB rako KTX saioan egindako bideo interesgarria:

Ipar Euskal Herriko pasaka txapelketaren finala.

Ezpeletara joan gara Ipar Euskal Herriko pasaka txapelketaren finala ikustera. Bertan, joko honen egoerari buruz hitz egin digute. Pasaka pilota modalitate garbia da eta trinketean jokatzen da.

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

Anécdotas de la pelota, Cesta punta, Errebotea, Historias de la pelota, Pelota y bertsolaritza

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

No Comments 18 julio 2011

zizurkilbarrena.com ateratako idatzi interesgarria argitaratzen degu, osoki.

Publicamos este interesante texto de zizurkilbarrena.com

(…)

Gainontzeko anai‐arrebak bezala (bost bizirik eta beste hiru hilak), Teodoro Godofredo Hernandorena Barandiaran (Godo adiskide minentzat) Zizurkilgo udaletxean jaio zen 1898an, Espainiak Kuba galdu zuen urte berean (“Hauek ez ziren Zizurkil batean jartzeko izenak!”, zioen berak). Aita, Nikolas, Mendigorriako nafarra jatorriz, herriko praktikantea zen, aitona bezala. Ama berriz, Juana, Legorretatik etorria, maistra Zizurkilgo eskolan. Garai hartako gure herriak 889 biztanle zituen, ia guztiak euskaldunak. Baina Teodororen aitak eta amak, biak euskaraz zekitenak izan arren, seme‐alabek gaztelania ondo menderatu behar zutelako‐edo, erdal giroan hezi zuten familia: “gurasoak euskaradunak izan arren, oso giro txarra nuen etxean, erabateko erdal giroa. Nik ez nuen sekula hitzik ere egin euskaraz, ez aitarekin eta ez amarekin. Nik dudan euskara kalean ikasi nuen, lagunekin”, zioen.


Hernandorenaren biografian sakontzeko ezinbesteko da Begi Kolpea izenburua daraman Xabier Lasa historialari eta kazetariaren lanari erreparatzea. Larramendi Kultur Bazkunaren eskutik Lasak argitara emandako haren biografia mardulak jasotzen duen bezala, Teodoro Hernandorena galdutako belaunaldi baten ikurra izan zen. Gizon txiki eta bizia, zizurkildarraren bizitza filmetako abentura bat izan zela esan daiteke. Hamar urte zituela apaizgaitegira eraman zuten bere gogoaren aurka, Andoaingora lehenik eta, hiru urte ondoren, Gasteizera. Han ezagutu zituen Barandiaran eta Lekuona zaharra. Lau urte ondoren, ordea, eta aita zeharo haserretu zitzaion arren, apaizgaitegia utzi eta Zizurkilera itzuli zen. Segidan, Zaragozara joan eta medikuntza ikasketak burutu zituen. Basurtoko erietxean pare bat urtez aritu eta gero, mundua ikusteko burutapena nonbait eta harat eta honat ibili zen itsasontzi batean, mediku‐lanetan. Lau urtez Villabonako sendagile izan ostean, odontologia ikasketak egin zituen Madrilen. Itzulita, laster ireki zuen dentista‐kontsulta, Villabonan bertan lehenik, Donostian gero, Prim kalean. 1929an Villabonako Albea sendagile ezagunaren alaba Mercedesekin ezkondu zen. Bikotea bederatzi seme‐alaben familia osatzera iritsiko zen. Teodoro Hernandorena Zaragozan euskaltzaletu eta Donostian eta Bilbon abertzaletu zen. Bigarren Errepublikaren atarian, Euzko Gaztedin sartzea erabaki zuen. Hernanin 1931n abertzaletasunaren aldeko lehen hitzaldia eman zuenetik, geraezina gertatu zen haren ibilbide politikoa 36ko gerra heldu bitarte, Jose Aristimuño Aitzol apaizaren ondoan gehienetan. Berehala EGIko lehendakari izendatu zuten eta Jose Antonio Agirre lehendakariarekin eta Telesforo Monzonekin batera mitinlari eta antolatzaile modura nabarmendu zen, euskaraz beti. Azkoitiko 1932ko mitinean zin egin zuen: “de hoy en adelante no hablaré más que en euskera”. Hernandorenaren ardura izan zen, besteak beste, 1933ko Aberri Egunaren prestaketa, ospatzen zen bigarrena, EuzkadiEuropa lemapean.

Eman zuen hitzaldiaren gaztelaniazko bertsioa ezagutzen dugu: “…todos los aquí reunidos hemos venido a pedir la libertad de todos los pueblos, y hoy, más concretamente, la libertad de Euzkadi. Hoy se levanta, oficialmente, el pueblo vasco a pedir su libertad…”.

Urte berean, Joxe Ariztimuño Aitzol laguntzaile hartuta, “Euzkadi” izeneko filma dokumentala errodatu zuen, lehen euskal documental luzea izan zena (110 min.). Hernandorenak burutu zituen filmaren ekoizpena, zuzendaritza eta muntaia. Ezagutzen zen film horren kopia bakarra Gipuzkoako EAJren egoitzan zegoen jasota eta, tamalez, frankistek erre zuten Donostia hartu zutenean. Arlo guztiak ukitu zituen gure zizurkildarrak: Poxpolin taldea antolatu zuen, Euzkal Mendigoxale Batza indartu, Euzko Nekazarien Bazkuna, baserritarren sindikatua izan nahi zuena eratzen lagundu zuen, Euzko Abesbatza sortu… 1933an, Aitzolekin batera, Euzko Pizkundea izeneko erakundea eratu zuen, intelektualak euskal kulturara eta abertzaletasunera erakartzeko asmoz. Euskal kazetaritzaren eragile, Errepublika aldarrikatuz geroztik euskarazko lehen irratisaioa egin zuen 1932an. Kirol arloan ere etengabe jardun zuen: Pilota, Futbol, Atletismo, Plater‐tiratzaile, Txirrindulari… batzak antolatu zituen. Baita Mendizale Batza, 1936an Hernioko gailurrean egindako bilkuran. Baina Hernandorenaren kuttunak pilota eta bertsolaritza ziren. Gipuzkoako Pilota Batzaren lehendakari, Euskadiko lehen txapelketa antolatu zuen 1936an.


Teodoro bera pilotazale txukuna zen: zesta‐puntan maila polita erakutsi zuen eta 1926an Gipuzkoako txapelketa lortu zuen. Baina gehienbat errebotean jardun zuen. Berak argita‐ratu zuen, 1932an, errebote ‐ jokoaren lehen araudia, euskaraz eta euskara errazean, herriko hizkeran, era didaktikoan. Hernandorenarentzat errebotea euskaltasu‐nerako bidea zen. Teodorori zor diogu, baita ere, Hazparne eta Villabonaren arteko lehen neurketaren prestaketa, 1930ean. Bertsolaritzaren su‐garrak harrapatu zuen beti. Teodorok antolatu zuen, esaterako, Euskal Herriko Bertsolarien I. Txapelketa Nagusia, 1935ean. Baserrik jantzi zuen lehen txapela hura. Errepublika garaian Hernandorenak politika‐lanak areagotu zituen. 1934an Gipuzku Buru Batzarreko lehendakari izendatuta, ehunka mitin eman zituen Euskal Herriko bazter guztietan, baita Zizurkilen bertan ere (1936.02.02), ikusmin handia sortu zuena. Gerraren zorigaitzaren ondoren Bilbora joan zen lehenik ezkutuka eta, handik, 1937an, Iparraldera. Donibane Lohitzunen zabaldu zuen kontsulta berria eta familia bertara eraman zuen. 1948an Lapurditik Parisera aldatu zuen bizilekua baina Euskal Herriari oso estuki lotuta jarraitu zuen beti. Hegoaldera 1952an itzuli zen lehen aldiz. Bigarrenez, 1956an, Zizurkilera etorri zen aitaren hiletara. Politika utzita, kulturgintzari heldu zion Iparraldean, bertsolaritzari bereziki. Hamaika urrats eman zituen Lapurdi, Nafarroa Beherean eta Zuberoan bertsolaritzaren alde, bertsolari‐bila. Ez zuen aurkitu hegoaldean bezalako bertso‐girorik, Iparraldeko bertsolariek ez baitzuten oso fama onik garai haietan, ez ziren oso begi onez ikusiak. Haren lanak, ordea, fruituak eman zituen eta Iparraldean herriz‐herri eta auzoz‐auzo ibili ondoren, Hernandorena izan zen Mattin eta Xalbador, besteak beste, lehen aldiz jendaurrean aurkeztu zituena, Donibane Lohitzunen. “Mattin eta ni, Hernandorenari esker ezagutu gaitu Euskal Herriak”, zioen Urepeleko artzainak. 1966an Paris utzi eta Euskal Herrira itzuli zen. Azken 25 urteak Hondarribian eman zituen, Txingudiko itsaslabarraren gainean, Faroaren parean eraiki zuen Arkaitz etxean. Ogibidez dentista, kontsulta zabaldu zuen Hondarribian bertan baina bere barruko zaletasun handiei eusten saiatu zen: bertsolari txapelketak antolatzen, errebotea suspertzen… Beti ikusi zuten euskararekin eta euskal kulturarekin zerikusia zuten ekitaldietan. 1994an heriotza Donibane Lohitzuneko ospitalean iritsi zitzaion, 96 urte bete eta handik hiru egunera. Gora handiko omenaldiak jaso ditu Hernandorenak, merezi‐mendu osoz. Ospetsuena, agian, Donostiako Victoria Eugenian jaso zuena 1992ko Bertsolari Egunean. Zizurkil ere gogoan zuen: 1986an omenaldia eskaini zioten Oiartzungo bertsozaleek. Zizurkilgo udalak herriko argazki bat bidali zion opari gisa eta Hernandorenak oso ondo hartu zuen: “… nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena están goxoa. Gerra denboran, neri bizi kentzeko asmotan Zizurkilko nere aitaren etxea miatzera etorri ziran gizon maltzurrak, Zizurkilen aurkitu zituzten laguntzalleak. Etzen, beraz, goxoa nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena. Egin dirazuten eskaintza atsegingarriak beste denak aztuaraziko dizkit, eta bizi guzirako, nere sorterria ikustean, zuek egin dirazuten eskeintza besterik ez dit gogoraziko…”. Gero, berandu bada ere, Zizurkilgo herriak omenaldi kuttuna egin zion: haren jaiotetxeko kaleari Teodoro Hernandorena izena eman zitzaion. Ni ez naiz jaio inoren mende egoteko, zioen Teodoro Hernandorenak. Norbaitek idatzi bezala, ttipia baina handia gogotik.


Godo, euskal irrati saio batean, esatarilanetan Txirritaren omenaldiko (Errenteria, 1936) argazki ezaguna: besteak beste, Aitzol, Uztapide, Baserri, Salburu eta Hernandorena (ezkerrekoa)


Teodoro Hernandorena Barandiaran (“Godo” para los cercanos) nació en la casa del ayuntamiento de Zizurkil en 1898. Su padre, navarro, era el practicante del pueblo y su madre, nacida en Legorreta, la maestra. Siendo ambos euskaldunes, sin embargo educaron a todos sus hijos en castellano. Godo tuvo que aprender el euskera en la calle, en un Zizurkil de 889 vecinos, mayoritariamente euskaldunes. Para adentrarnos en la biografía de Teodoro, magnífico representante de aquella generación perdida que, sobre todo en Tolosaldea, representó la “Euskal Pizkundea”, nos hemos basado fundamentalmente en el libro “Begi Kolpea” del historiador Xabier Lasa, editado por Larramend Bazkuna. La vida de este insigne zizurkildarra parece sacada de una novela o de una película de aventuras. De cuerpo pequeño, enjuto, de expresión viva, entra en el seminario a los 13 años; pero, 4 años más tarde, decide salir, con gran disgusto de su padre. Estudia medicina en Zaragoza y posteriormente se especializa en odontología en Madrid. Casó en 1929 con la villabonatarra Mercedes Albea, con la que tuvo 8 hijos. Durante los años siguientes su actividad en los distintos campos de la cultura es febril; ninguna le fue ajena: montañismo, sindicato de agricultores, música coral, bersolarismo, pelota,…. Deportista y pelotari, a él le debemos, por ejemplo, la redacción del primer reglamento de la especialidad de “rebote”, así como la organización del primer encuentro entre Hazparne y Villabona. En 1933 produce juntamente con Aitzol el primer largometraje en euskera, “Euzkadi”, una verdadera joya, que hicieron desaparecer, quemándolo, los requetés al entrar en Donostia. Igualmente se debe a él la realización de las primeras emisiones de radio en euskera durante la República. A las puertas de la Segunda República ingresa en Eusko Gaztedi en 1931. Nombrado al poco su presidente, participa muy activamente en la vida política, de la mano y junto a José Aristimuño “Aitzol”, hasta el alzamiento fascista. Es de destacar su faceta como orador, que le hizo tomar parte en numerosos mítines tanto en Gipuzkoa como también en Bizkaia, junto al lehendakari Jose Antonio Agirre y a Telesforo Monzon entre otros. Y siempre en euskara.. Durante la República es nombrado Presidente del G.B.B. Al entrar las tropas fascistas en
Donostia, pasa a Bizkaia y desde allí, en 1937, a Iparralde. Allí pone su consulta de dentista en Donibane Lohitzune, hasta que en 1948 se desplaza a París. A pesar de todo, continúa unido estrechamente a la vida cultural de Euskal Herria. Apartado de la acción política directa, centra sus afanes en la difusión y desarrollo del bersolarismo en Iparralde, que durante
años recorre pueblo a pueblo, dándolo a conocer, así como presentando en público a quienes serán posteriormente figuras de primerísimo orden como Mattin y Xalbador, entre otros. Regresa a Hondarribia en 1966, donde muere en 1994 a la edad de 94 años este indomable activista y pensador, que “no había nacido para ser dominado por nadie”, como él mismo dijo en una ocasión. Su empeño y su trabajo le fueron reconocidos en numerosas ocasiones, como el homenaje que recibió en el Bertsolari Eguna de 1992, en el Victoria Eugenia. Aquí también, en Zizurkil, aunque un poco tarde, se le rindió un merecido homenaje, dando su nombre a la calle donde nació.

El vizcaíno de las 100 libras

Historias de la pelota, La Pelota en la literatura

El vizcaíno de las 100 libras

No Comments 17 julio 2011

El vizcaíno de las 100 libras

(Recuperado de la vieja MUTXO! con una puntillosa corrección)

Heiner Gillmeister se hacía cruces a cuenta del dichoso vizcaíno al que, dicen, Enrique VII de Inglaterra habría premiado con cien libras por su excelente juego de pelota (Tennis: A Cultural History, New York University Press, 1998, p. 20-21).

Ya en su día Aitona escribió un sabroso comentario a cuenta de ese “vizcaíno” en su Aportación a la historia del juego de pelota a pala (FIPV, Boletín, nº 4, 1954), y aunque el asunto es bastante otro del que Aitona decía, es un buen ejemplo de que puede ser mejor hacerse preguntas “tontas”, que dar por sentado y seguro lo que no se puede dar por sentado y seguro.

De otro lado, una bastante sinsorga “solución” a ese asunto del “vizcaíno” se leía en cierta página de internet, y se arrastró en una publicación reciente, según la cual se trataba de un español de sobrenombre “Vizcaíno” (Conca Pavia et al. : La Pilota Valenciana. Unitat Didactica. Suport de l’Ensenyament en Valencià, Generalitat Valenciana, 2002, p. 14).

Sea como sea, volviendo a Gillmeister, después de reproducir un asiento extractado de los libros de cuentas de Enrique VII (13 de junio de 1494): “To a Spaynyard the tenes pleyer, L4”, comentaba: “It is not known whether this Spaniard is identical with the misterious “Biscayen” who is said to have received for his excellent performance in tennis no less than L 100”.

 

En realidad, el origen de ese “misterioso vizcaíno” es ese mismo asiento que reproducía Gillmeister, tomado en su día de exactamente la misma fuente (Bentley, S, ed.: Excerpta Historica, or, Illustrations of English History, London, 1833, p. 98) por Francisque-Michel, que fue quien la entroncó entre nosotros en su Le Pays Basque. Sa Population, etc… (París, 1857, p. 102).

 

[***Corrijo ahora algo no del todo bien expresado entonces: Francisque-Michel, en realidad, acotó de la edición de 1831, aunque, por errata, se refiere como M.DCC.XXXI=1731. Fecha imposible esa segunda, toda vez que el editor, Samuel Bentley, según he podido averiguar, nació en 1785 y murió en 1868. No existe, sea como sea, diferencia alguna en lo que toca a ese asiento entre las ediciones de 1831 –utilizada por Fr.-Michel–, y la de 1833 –utilizada  por Gillmeister–, según he podido cotejarlas.]

 

La conversión de “Spaniard” en “Biscayen” procede de la sugerencia de Fr.-Michel quien, sin ningún argumento, apuntó que probablemente fuera “biscayen”. Y así se ha venido afirmando categóricamente, sin mayor garantía que la de haber sido una y otra vez repetido desde entonces.

 

La conversión de las “4 L” del original en las “100 libras” que se suelen decir, tiene más que ver con otro tipo de problema.

 

El pasaje, tal cual, en inglés, lo reprodujeron Jean Elissalde y Louis Dassance en su Erreboteko Jokoa [=El juego de[l] rebote] (Gure Herria, Baiona, 1921), para luego parafrasearlo en euskara. Y es precisamente en la paráfrasis en euskara donde aparece “ehun libera”.

 

De ese “ehun libera” procede el “cent livres” de Edmond Blazy (La Pelote Basque, Baiona, 1929); y de éste, el “cien libras” de Bombín Fernández en Historia, ciencia y Código del Juego de la pelota (Barcelona, 1946)… Desde entonces, siempre “cien libras”, que son las que Gillmeister se encontró para no saber qué hacer con ellas.

 

En realidad, cuando Elissalde y Dassance dicen en euskara libera, están diciendo lo que en euskara es libera: no libra esterlina, sino franco francés.

 

Es un cambio de moneda. Nada más. Más o menos sensato y más o menos cabal, pero sólo eso: un cambio de moneda.

O quizá, me pregunto y me temo, es también un ejemplo más, entre tantos, de la lamentable incompetencia con que la literatura pelotística se ha movido tradicionalmente respecto del euskara.

JAVIER CUADRA

Amurrio, 2011-07-14

 

El último campeón del mundo

Pala, Pala (Artículos), Pelotaris legendarios

El último campeón del mundo

2 Comments 13 julio 2011

Transcribimos íntegro el post de Iñigo Gurruchaga desde londres en “el mundo de cerca” del elcorreo.com

21 Noviembre 2008

Escribí esta nota necrológica sobre mi tío Jesús cuando falleció y no conseguimos entonces publicarla. Espero que a alguien le agrade leer esta historia de pelotaris y de otro tiempo durante el fin de semana, que les deseo feliz.

jesus gurruchaga

Jesús Gurruchaga se formó como pelotari en un San Sebastián que ya no existe. Nació el 11 de enero de 1928 en la calle de Miracruz, hijo de un cocinero y hotelero que alternaba los veranos en Zarauz con los inviernos en la capital. Su abuelo materno era el conserje del frontón Moderno, en Atocha, y del Jai Alai, en Ategorrieta. La leyenda afirma que en este último se dieron los mayores pelotazos en la historia porque pelotas que salían por encima del frontis caían a veces en los vagones de carga de algún tren que las llevaba a Irún o a Aranda de Duero. Su tío, Aquilino Sagarna, había ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París, cuando la pelota compitió como deporte invitado.

Al terminar la guerra civil, los negocios se habían difuminado, el padre murió de una súbita infección, y la renta de la familia quedó pendiente de la explotación de la cafetería del frontón Urumea. Allí aprendió a jugar. Bajo la instrucción severa del canchero, Daniel Arizala, que exigía a sus pupilos la limpieza de la cancha con serrín y ácido antes de dejarles calzar el remonte. Para completar el callejero de frontones desaparecidos en unas cuantas hectáreas de terreno- en donde también estudió, primero, en el colegio de Nuestra Señora del Pilar, y, después, en la Escuela de Comercio- quedaba el frontón Gros, donde jugó más tarde en las especialidades cortas.

El Urumea fue su frontón. Allí trabajó en el negocio familiar y ganó su primer campeonato juvenil de Guipúzcoa, en 1944. Allí jugó algunos de los partidos más sonados de su vida. Y allí presenció las tardes de gloria del pelotari que más admiró, Jesús Abrego, a quien definía como “la perfección en el juego de la pelota” cuando recordaba partidos interrumpidos mientras se recogían de la cancha los restos de una lluvia de duros de plata, chaquetas o puros arrojados a ‘Don Jesús’ por un público entusiasmado.

En el frontón Urumea ganó también su primer campeonato absoluto de Guipúzcoa, en 1949, y en los ensayos constantes en aquella cancha se forjó la versatilidad de un pelotari que ya en 1955 tenía en su palmarés un curioso logro. Había ganado el campeonato de España de remonte dos veces, en 1952, con Macazaga, y en 1955, con Irastorza. La primera vez jugando de zaguero; la segunda, de delantero.

Pero la especialidad del remonte no atravesaba sus mejores tiempos y Paco Bengoechea le animó a que probase a jugar con la pala. El cambio de herramienta no le resultó fácil, le costaba empalar. Su personal artesanía produjo entonces unos amortiguadores hechos con esponja para evitar el daño del mango en la mano. En el primer año de competición quedaron campeones de larga y subcampeones de corta. Había ya comprobado en el remonte que era un mejor delantero y, al llegar a la pala, quienes le habían visto progresar se preguntaron dónde se le podía meter el tanto.

Según su juicio, para ser buen pelotari hay que tener buenos reflejos, buena vista e intuir la jugada. Pero él añadía otras cualidades.

En primer lugar, una buena forma física, que se ocupaba de mantener en su dilatada carrera con ejercicios especiales, como acudir a las cuestas del monte Ulía para correr en series hacia abajo y con frenada. En segundo lugar, la voluntad de ganar cada partido. Jesús Gurruchaga, que siempre jugó a la pelota como aficionado, tomaba las precauciones de un profesional antes de cada partido. Antes de una final ensayaba durante la semana vestido de blanco para evitar lo que ahora se llamaría miedo escénico. Si jugaba en el frontón Recoletos, entraba en el recinto y veía los partidos previos con gafas de sol, que se quitaba momentos antes del inicio del partido combatiendo así la oscuridad del frontis. Y el limado de los mangos de sus palas con una bolsa repleta de cristales para adaptarlos a su pequeña mano se completaba con el rasgado de la yema de la pala para que la pelota se agarrase más y cogiese más efecto.

A esas cualidades y dedicación añadía una virtud que él señalaba entre las imprescindibles para ser buen pelotari, la capacidad de adelantarse al movimiento de la pelota. Era un deportista atento a las técnicas de su juego, que se asombraba de que otros no hubiesen caído en la cuenta, por ejemplo, de que una pelota reboteada bota hacia el txoko cuando sale del frontis. Fue un observador muy atento de los gestos, fuerzas y debilidades de parejas y rivales.

El remonte o el talento natural le habían dado además un golpe versátil y poderoso de sotamano. Puramente defensivo con la izquierda, Gurruchaga tenía toda la gama posible en los sesenta grados decisivos del delantero que domina el juego de aire. Esa variedad de golpes de arriba, su intuición y su voracidad para cubrir la cancha fueron sus características más destacadas como pelotari. Era verdaderamente muy difícil ganarle un tanto. Y su pronta calvicie le retrató prematura e injustamente como un veterano. Un perpetuo veterano. Cuando se retiró, en 1972, tras perder la final del campeonato de España de pala larga, habían pasado 28 años desde su primer campeonato de Guipúzcoa.

Jesus Gurruchaga

Su palmarés es único. Nadie será ya campeón del mundo de pala larga, porque, tras su triunfo en el Mundial de Hossegor, en 1958, con Felipe Huarte en la zaga, no se ha vuelto a jugar a la especialidad. Francia y México disputaron el torneo en aquella última ocasión y Jesús incorporó a sus dichos corrientes un ‘se va la ‘lus’’ que algún contrincante charro pronunciaba cuando caía la tarde en el frontón.

El resto del palmarés es algo parecido a esta lista: subcampeón del mundo de paleta con pelota de cuero, en 1962, con Unanue, dos veces campeón de España de remonte, una de pala corta, con Artola, once de pala larga, diez con Fernández y una con Izaguirre, veintiocho campeonatos de Guipúzcoa en esas especialidades, a las que añadió un subcampeonato en el trinquete. Un pelotari tan versátil afirmaba que la pala era la especialidad más difícil, el remonte la más dura y la mano la que tiene más mérito, además de ser madre de todas. Jesús Gurruchaga perdía sin embargo la paciencia como espectador de cesta punta, una especialidad que le parecía cómoda y ventajista.

A los 39 años, cuando dominaba la pala larga en el Torneo de Federaciones con su inseparable José Eugenio Fernández en la zaga, decidió jugar de nuevo a remonte y ganó dos campeonatos de Guipúzcoa. Jugó y ganó finales de pala larga y remonte el mismo día, en su frontón Urumea. Juan Mari Anza, masajista de la Real Sociedad, le llevó tras la final de remonte a un pasillo junto al vestuario, donde le dio a beber una pócima que le permitió ganar la segunda final. Y otras diez, según recordaba Jesús, que a continuación le hubiesen propuesto.

Los palistas guipuzcoanos del Torneo de Federaciones viajaban a Madrid o a Barcelona en el Citroen Pazo del taxista amigo, José, riendo las viejas anécdotas. Como aquella final del campeonato de España de 1957, en el Labrit, cuando su zaguero, José Miguel Yurramendi, decidió con gran amabilidad dar su entrada a un señor que, al verles llegar con sus bolsas a las puertas del frontón, les manifestó su pena por no poder entrar a la final, porque se había agotado el taquillaje. Poco después, el mismo señor era sacado en hombros de la grada tras recibir un pelotazo del propio Yurramendi. ¡Aquellos tiempos de frontones sin red y viajes interminables por carreteras de segunda, cuando el trofeo al mejor deportista guipuzcoano del año caía en un pelotari aficionado, como Jesús Gurruchaga, en la heptatloniana Gisela Struchtmeier o en el ciclista Txomin Perurena!

Jesus Gurruchaga

Eran los tiempos de los grandes rivales navarros, Mendiluce y Egaña, de los guipuzcoanos, Aristi y Llorca, de los castellanos, Sola y Ucín II. Un partido contra estos últimos quedó en el recuerdo de Jesús como uno de los más bellos, disputados y decisivos. Era la final del Campeonato de España de 1958. Su primera final de pala larga. Vísperas del Mundial. La selección de la pareja para Hossegor traería más tarde su propia saga, pero, en aquella final de Burgos, en un frontón que todos elogiaban, el de la Ciudad Deportiva Militar, con el sol cayendo por detrás del frontis para añadir más dificultad al juego, Gurruchaga y Fernández dieron la vuelta a la pala larga de aficionados.

Jesús recordaba a Ignacio Sola como el rival que más le había impresionado. El dentista madrileño, que llevaba gafas, parecía tener una facilidad natural para empalar todas. Un día le vio cómo daba un perfecto palazo a una pelota que cogió por detrás de su espalda. Sola y Ucín II, zaguero con gran golpe pero más fácil de desencanchar que su pareja, habían dominado el campeonato en los últimos años. Aquella final, el 8 de junio, fue el mejor partido del campeonato. Con empates hasta el tanto 24, cuando la pareja guipuzcoana logró quebrar a Ucín con el juego insistente a la zaga. 37-32. 38-35. Y 45-38.

Semanas más tarde, el frontón Urumea acogió de nuevo a Gurruchaga y a Sola, a Fernández y al profesional Gallaga, en los partidos de selección para el Campeonato del Mundo. El frontón se llenaba para verlos. Aunque el periodista Paco Ezquiaga ya había anotado en su crónica de las finales de Burgos la decadencia de las grandes modalidades de herramienta. En remonte sólo Guipúzcoa competía. Sola y Ucín defendían a Castilla en pala larga y en pala corta. Los hermanos catalanes Balet no tenían rivales en la cesta punta.

Era un vaticinio certero. En la muerte de Jesús Gurruchaga, el 14 de octubre de 2005, las competiciones en las grandes modalidades de herramienta en el campo aficionado prácticamente han desparecido y la pelota es un deporte distinto, que parece vivir de la transmisión nocturna por televisión de partidos de la mano profesional.

Tuvo la fortuna de ser el pelotari más versátil, más completo, de una época vigorosa de la pelota aficionada, a la que se entregó con una gran pasión, que sólo superó su amor por su mujer, Carmen Imaz, por sus hijos, Jesús y Antxon, y por su familia y sus amigos.

Iñigo Gurruchaga desde londres en “el mundo de cerca” del elcorreo.com

© 2011 Pilotarien Batzarra.