Franco en el frontón Urumea

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Franco en el frontón Urumea

No Comments 02 marzo 2014

Franco en el frontón Urumea

A toda historia se le supone un principio y al de la herramienta profesional también. Quien sabe si, Isabel II, reina de España, en lugar de escoger San Sebastián como lugar de veraneo el año 1845 hubiera ido a otro sitio a veranear, la cesta-punta profesional habría evolucionado de otra manera; o, simplemente, no lo hubiera hecho. Nunca se sabrá. Además, fue San Sebastián la primera ciudad que proclamó reina a Isabel II el año 1832. A partir de esa fecha Donostia pasó a convertirse en la capital política de España durante los meses de verano, siendo lugar elegido para sus vacaciones por elementos de la Corte, políticos y financieros que llegaban acompañados de cuantas personas seguían sus pasos.

Es en esta época en la que surgen los primeros frontones industriales. Se da en San Sebastián, coincidiendo con el turismo aristocrático.

Franco no quiso romper la tradición monárquica y mantuvo la costumbre de, anualmente, pasar unos días en San Sebastián.

Es de suponer su afición por la pelota, en sus modalidades de herramienta, ya que Franco acudió en nueve ocasiones al frontón Urumea. Comenzando en una época, de posguerra, en la que en determinados momentos los medios informativos tenían dificultades para añadir la palabra “Vasca” al final de Federación Internacional de Pelota, motivo por el que, dependiendo de la ocasión, la encontramos o no citada en los artículos de prensa. Es lo que nos cuenta Javier Sada en su libro: “Franco en San Sebastián: A Través de la Prensa Guipuzcoana”.

SEPTIEMBRE DE 1948

“El día 4 (septiembre de 1948) Franco acudió a un festival de pelota vasca en el Urumea, recibiendo entusiastas ovaciones por parte del público que le esperaba tanto a la llegada como a la salida del recinto.

Llegó a las siete de la tarde, acompañado de su esposa, jefes de la casa militar y civil y autoridades locales y provinciales que le esperaban en la puerta del frontón. Se disputó en primer lugar un partido a pala entre Baracaldo y Aguirrebengoa contra Begoñés y Zarandona, ganando los primeros por siete tantos, a continuación se jugó a otro partido, esta vez de punta en el que Balet y Barahona ganaron a Campos y Carballer por 25-15, por último se celebró un partido a remonte entre Abrego e Iturain contra el trío Arano II, Salsamendi I y Salsamendi III, ganando el trío por tres tantos de diferencia.

Terminado los encuentros, el Caudillo saludó a todos los pelotaris, que subieron al palco, donde junto a Franco se encontraba el embajador de la Argentina, doctor Radio”.

AGOSTO DEL AÑO 1949

“A las ocho y media apareció el coche del Caudillo en el Paseo de Ramón María Lili entre los vítores y aplausos del público congregado en las proximidades. Recibido por los ministros de Asuntos Exteriores y del Aire, pasó a ocupar el palco central para presenciar los tres magnos partidos programados. Terminados los dos primeros se sirvió un aperitivo junto al ambigú del frontón, acudiendo al mismo todos los pelotaris participantes en la gala: primer partido, a remonte, Abrego I y Goicoechea I perdieron contra el trío formado por Sala, Salsamendi y Salsamendi III (19-20); segundo partido, a pala, Pastor y Aguirre ganaron a los hermanos Oroz (20-16), y, en el tecer partido, a, punta, Salsamendi (José Luis) y Aldecoa vencieron a Muguerza y Osa (20-15)”.

21 de AGOSTO DEL AÑO 1952

“Se celebró en el frontón Urumea un festival de pelota  en honor de los dos jefes de Estado. Franco fue el primero en llegar, a las cinco y cuarto en punto, junto al séquito habitual de ministros y altos cargos del Gobierno, y casi de seguido se produjo la llegada de Mr. Tubman con su esposa, hija y personal de su confianza. Carmelo Balda, vicepresidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca, saludó a los dos mandatarios dando explicaciones al liberiano sobre las singularidades del juego. A pala, Begoñés VII y VI ganaron 35-24 a Murguía e Inza I, y, en remonte, Pagola y Salsamendi III vencieron 35-32 a Arbizu y Elizalde II”.

21 de AGOSTO DEL AÑO 1953

Con el frontón abarrotado se celebró el festival puntista, organizado en honor del Caudillo, que comenzó a las siete y media de la tarde, ocupando los principales palcos los ministros y autoridades que habían acudido a la comida de palacio.

Churruca y Sagasti (España) triunfaron sobre Reinaldo y Sarmiento (Cuba), 25-22, e Inchausti y Pistón III (España) ganaron a Agiar y Gutierrez (Cuba), 25-22″.

AGOSTO DE 1961

A remonte jugaron Olaverri y Arbizu contra Elgorriaga y Bengoechea, ganando los primeros 20-18; seguidamente, a cesta punta jugaron Orbea y Churruca contra Bengoa y Larrañaga, perdiendo los segundos por 35-18.

Entre los dos partidos, los pelotaris subieron al palco para saludar al Jefe del Estado. Franco, que a su llegada fue recibido a los acordes del Himno Nacional, salió del frontón mientras se interpretaba la Marcha Real.

AGOSTO DE 1964

(…) En primer lugar, jugaron a remonte Arbizu y Salsamendi contra Lecumberri y Areso, ganando los primeros 25-20. Terminado el partido, salieron a la cancha unos cuarenta jóvenes alumnos de la escuela puntista de Guernica, que desfilaron ante el Caudillo y le saludaron levantando las cestas. Finalmente comenzó el partido de cesta punta entre Alex y Marcelino contra Guisasola y Churruca. Cuando estaban empatados a 17 tantos, el partido era 20, Alex tuvo la mala suerte de recibir un pelotazo en la frente que obligó a suspenderlo. Llevado a la enfermería, Franco ordenó a su médico personal, el doctor Gil, que se dirigiera al vestuario para atender al pelotari. Aunque aparatoso, el accidente no registró mayor gravedad.

AGOSTO DE 1965

(…) primer partido a remonte Arbizu y Salsamendi contra Lecumberri y Ugarte, ganando los primeros 17-25. Se jugó el segundo partido a cesta punta, midiendo sus fuerzas Arrasate y Churruca (30 tantos) contra Ondarrés y Guarita (17 tantos)

AGOSTO DE 1966

(…) el primer encuentro lo jugaron a remonte Lecumberri y Ugarte contra Raúl y Arbizu, ganando los primeros 25-22. Se jugó el segundo partido a cesta punta entre las parejas formadas por Ondarrés-Goyogana (25 tantos) y Egurbide-Lasa (21 tantos).

AGOSTO DE 1967

(…) el primer partido lo jugaron a remonte Lecumberri y Arbizu contra Raúl y Ugarte, ganando los primeros 25-23. El segundo partido, a cesta punta, lo disputaron Guisasola y Goyogana contra Alex y Lasa, ganando estos últimos 25-17.

Debut de jóvenes pelotaris en Salamanca

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Debut de jóvenes pelotaris en Salamanca

1 Comment 31 enero 2014

Debut de jóvenes pelotaris en Salamanca

José Agustín Larrañaga

Hace ya algunos años tuve algunas charlas con expelotaris veteranos de cesta punta, entre los que se encontraban cuatro que habían debutado como pelotaris durante la guerra civil española en Salamanca, sin que hubieran cumplido 16 años de edad. Estos pelotaris eran el eibartarra Lucio Barrenetxea y los markiñarras José Mª Laca, Imanol Ibarlucea y José Luis Mandiola. Hoy, que me dispongo a contar las peripecias de aquellos jóvenes inexpertos en la capital salmantina, ya no están entre nosotros, porque se nos han ido todos.

Pero en su recuerdo, relataré lo que amigablemente me contaron de sus pequeñas vivencias en Salamanca. En plena guerra civil española, octubre de 1937, vino a Eibar y Markina, el Intendente del Frontón Tormes de Salamanca, Sr. Macua, para contratar a chavales pelotaris de cesta punta, quienes jugarían en los partidos y quinielas que se disputaban en dicho frontón, cuyo empresario era D. Elpidio Sánchez. Se jugaba diariamente. El frontón estaba situado en la céntrica calle Vázquez Coronado, 2, muy cerca de la Plaza Mayor. Era pequeño, cuya cancha tenía entre 29 y 32 metros de largura, y estaba cubierto.

Los chavales que contrató el Intendente, eran de edades entre los 13 y 16 años: Fermín Muguerza, José Bilbao “Axpe”, José María Laca, Sabín Duralde, Martín Aldecoa, Imanol Ibarlucea, José Luis Mandiola, Gregorio Pradera, Fernando Azpiri, Sabino Barruetabeña, José María Muñoz, Rufino Laca, Perico Recalde, Luisito Celaya, Antonio Barrutia, Ikaran, Julián Arrate, Miguel Larrinaga, Lucio Barrenechea, Jesús Cortazar, Vicente Isasa, Periquín Gómez y algunos más. De los pelotaris que acabamos de señalar, todos eran de Markina, excepto los eibarreses Lucio Barrenetxea y Jesús Cortazar, y el oñatiarra Vicente Isasa.

Entre los jóvenes pelotaris, había algunos veteranos: Santiago Urizar “Santichu”y Julián Arrate. Para cuidar la seguridad y comportamiento del grupo de chavales fue contratado Jenaro Arrate “Txorixe”, también de Markina, que de joven fue pelotari y más tarde intendente de algunos frontones. Una de las primeras acciones de Jenaro Arrate fue que los chavales al mismo tiempo que se dedicaban a la pelota, asistieran a clase en un colegio, para que fueran formándose culturalmente.

En aquella época de la guerra civil asistía mucho público al frontón, mayoritariamente militar. Pero, poco les duró esta primera experiencia a los jóvenes pelotaris, ya que cuando sólo llevaban jugando mes y medio, la empresa tuvo que prescindir de los pelotaris menores de 16 años, al recibir muchas quejas por el hecho de que no eran aptos para actuar en partidos donde había apuestas con corredores. Mes y medio más tarde, también fueron eliminados los pelotaris que se habían quedado, entre ellos el eibarrés Jesús Cortazar. Fueron reemplazados todos ellos por señoritas raquetistas.

Años más tarde, el frontón fue convertido en cine. El período corto de tiempo que los jóvenes pelotaris estuvieron en Salamanca, estuvo salpicado de divertidas anécdotas propias de la juventud inexperta. Relataremos algunas de estas anécdotas, ya que no podemos hacerlo de hazañas pelotísticas: Una de las anécdotas sucedió cuando los jóvenes pelotaris asistieron al funeral de la mujer de uno de los socios de la empresa del frontón. Cuando llegó la hora de dar el pésame al viudo, se les dijo a los jóvenes pelotaris que también lo hicieran ellos. Poco o nada acostumbrados a cumplir con estos requisitos, cada cual puso su mejor intención en cumplir con este deber cívico, y cada uno tuvo que ir improvisando su pésame particular, por lo que allí se escucharon algunas “enhorabuenas”, entre otras cosas. ¡Qué pensaría el pobre viudo!

Entre los jóvenes pelotaris era una constante, desde que llegaron a Salamanca, el quejarse de casi todo, sobre todo de las comidas y también de las bebidas. Todo lo diferente a lo que estaban acostumbrados, era malo para ellos, como por ejemplo, el sabor a laurel en las comidas. Y eso, a pesar del apetito que tenían en plena guerra civil, en la que escaseaban los alimentos. No conformes con el vino que les servían en las comidas, llevaron un botellín del “imbebible” vino al frontón, para protestar ante la empresa. Mientras llegaba el momento oportuno para presentar su protesta, colocaron el botellín –ya abierto- encima de una taquilla (armario) en el cuarto de pelotaris. Pasaron algunos días sin que nadie se acordara del botellín, hasta que el pelotari “Axpe” entró en el cuarto de pelotaris después de haber jugado un partido, y al ver el botellín de la protesta, les dijo a sus compañeros: “A que bebo el vino ese, sin tocar el botellín con las manos”. Ante la cara de incredulidad que ponían los demás pelotaris, hizo que colocaran el botellín en el suelo, y acto seguido comenzó la improvisada operación ante la extrañeza de sus compañeros. “Axpe”, se agachó hasta la altura donde estaba el botellín en el suelo, introdujo la punta del botellín en su boca y lo sujetó con los dientes, acto seguido se fue elevando al mismo tiempo que volteaba el botellín para arriba y… ¡glub¡ ¡glub¡ ¡glub¡, hasta finalizar el menospreciado líquido. Ante esta demostración, los jóvenes pelotaris se quedaron sin argumentación para protestar ante la empresa, de la mala calidad del vino.

Siguiendo con las quejas sobre las comidas, había un plato que les causó gran rechazó: los chipirones en su tinta. Los jovenzuelos torcían el morro como señal de desconfianza ante lo que les ofrecían, una comida muy negra que nunca habían visto. Uno de los que más protestaron fue Laca, quien decía que aquello se parecía más a “galipot”,  que a una comida; y a otros les parecía txakur kotzak (excrementos de perro). Pero dentro del grupo de los pelotaris había uno, Luisito “Prakamán”, que se comía su ración sin hacer aspavientos, y la de su compañero de al lado, haciendo caso omiso de las opiniones de los “miskiñes” (escrupulosos o de poco apetito).

Otra prueba de la inexperiencia de los chavales ocurrió cuando jugándose un partido, la pelota tocó la pared izquierda y se fue abriendo mucho, dando la sensación de que botaría en la contracancha, pero a pesar de esto el pelotari oponente se dispuso a encestarla, lo cual hizo que desde el público le dijeran sus otros compañeros: “!Utxi! ¡Utxi!” (¡Deja! ¡Deja!). Y efectivamente, el inexperto cumplió con la recomendación a su manera, pues encestó y paró la pelota, y luego la depositó suavemente en la contracancha, creyendo que así iban a dar falta a los contrarios porque la pelota iba fuera. Pero…….el que perdió el tanto fue él. En un día de clase en el colegio donde estudiaban los jóvenes pelotaris y otros alumnos de la capital salmantina, después de que el profesor diera una lección de Historia sobre la famosa batalla de “Las Navas de Tolosa”, se dirigió a uno de los jóvenes pelotaris para que le explicara algún detalle sobre el tema tratado. Al responder éste, se refirió a algo relacionado con los “nabos” de Tolosa, con el consiguiente revuelo general. Nos podemos imaginar la que se armó allí, en aquel ambiente culto de Salamanca, donde está la famosa Universidad.

Me contó Lucio Barrenetxea, que en el corto espacio de tiempo que estuvieron en Salamanca, tuvo ocasión de conocer y tratar con el torero Curro Caro, quien estando haciendo la mili en Salamanca, asistía al frontón y entabló amistad con los pelotaris. Un día que el torero estaba presenciando los partidos, otro militar de graduación superior le recriminó por no llevar uniforme militar, y fue castigado a calabozo. Allí fue recibiendo las visitas de sus amigos pelotaris, entre los que se encontraba Lucio. En el calabozo, Curro Caro les decía a los pelotaris que el militar que le había castigado, algún día se iba a acordar de él, como diciendo que se iba a vengar de alguna forma.

Pero las bravatas del torero terminaron en nada, pues nunca pasó nada. Algunos años más tarde, Curro Caro siguiendo con su afición a la pelota, conoció en un frontón de Madrid a la raquetista eibarresa Maritxu Lasuen, con la cual se casó después. En los años cuarenta, era habitual verle a este torero en compañía de su mujer en Eibar. Sabemos que Maritxu vivía no hace mucho tiempo en Madrid. Pero la historia siguió después, porque todos ellos jugaron en distintos frontones del mundo, distinguiéndose Rufino Laca, Imanol Ibarlucea y Lució Barrenetxea, que llegaron a jugar en cuatro continentes, excepto en Australia, donde no había ningún frontón. Llegaron a ser pelotaris destacados: Fermín Muguerza, J. Mª Laca, Martín Aldecoa, J. Luis Mandiola, Gregorio Pradera, Fernando Azpiri… José Agustín Larrañaga

Sobre Ganich Halsouet (Ganix Haltzueta)

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Sobre Ganich Halsouet (Ganix Haltzueta)

No Comments 20 abril 2013

SOBRE GANICH HALSOUET (Ganix Haltzueta)

Javier Cuadra

Aunque el nombre de Ganich Halsouet es ampliamente conocido en la literatura pelotística, lo cierto es que el desconocimiento de su persona es casi total entre nosotros, y apenas consideramos sobre él otra cosa que aquella carta dirigida a Edmond Blazy en 1926, en la que el senpertarra daba noticia de la “invención” de la chistera, obra, según nos contaba, de Jean Dithurbide, Ga(i)ntchiki.

Hace ya tiempo, ante un escrito publicado por José Agustín Larrañaga en Txik-txak con el título “Donamartia(Ver), llamé la atención en una sucesión de desordenados comentarios sobre el hecho de que entre los autores de letras utilizadas por Pantxoa eta Peio en su Lapurtar Koblariak (Ver) (2002) figuraba “Ganix Halsouet”.

Algo más diría ahora, siquiera para arrojar algo de luz –poca, muy poca- sobre una persona tan frecuentemente citada en las historias de la pelota y sobre la que tan pocos datos manejamos.

Ganich Halsouet (Ganix Haltzueta), nació el 15 de junio de 1875 en el barrio Amotze de Senpere (Saint-Pée-sur-Nivelle) y murió el 26 de setiembre de 1950.

Fue conocido por los sobrenombres de Oihanzaina y Donamarti, por razón, respectivamente, de su oficio (guarda forestal) y de la casa que habitaba.  domartia_grd

La casa Donamartia en Senpere

Actuaba frecuentemente como bertsolari, al igual que su hermano Piarres, aunque es fama que recibió alguna presión por parte de la administración del Estado –como guarda forestal era funcionario público-, no prohibiéndole, pero sí “aconsejándole” que no actuara en público. Al parecer, a esa circunstancia se debe que no tomara parte en el primer campeonato de bertsolaris de 1935, mientras que su frecuente pareja e íntimo amigo Matxin Irabola, también de Senpere, sí participó y logró el segundo puesto, tras el campeón Ignacio Eizmendi Basarri.

Ignoro a qué se debieran los “consejos” de sus superiores: si al mero hecho de que no se entendiera el bertsolarismo como actividad “honorable” para un funcionario público, o a alguna eventual “inconveniencia” en los pronunciamientos de Ganich

Se ha hablado, por ejemplo, en el caso de Matxin, de cierto desapego hacia lo “francés”. Matxin, no se olvide, se convirtió en una rara avis de Iparralde al cantar ante miles de personas en el Aberri Eguna de 1933. Participó también Matxin ese mismo año en la película Euzkadi de Teodoro Hernandorena, cuya única copia fue famosamente quemada por los franquistas al tomar Donostia. Y parece evidente que en todo ello influyera Hernandorena, importante personalidad política, bertsolarística y pelotística (Ver), puesto que él mismo había sido el organizador del dicho Aberri Eguna de 1933. Desconozco si en todo eso acompañaba, poco o mucho, Ganich a su amigo Matxin.

Por lo demás, valga apuntar ahora, pues precisamente a partir de la carta de Halsouet se convirtió en “nombre de la pelota”, que Irabola vivió sus últimos años y murió en la casa Kontienea, del barrio Olha de Senpere, de la que era originario Dithurbide Gantchiki.

[Durante tiempo pensé que el nombre de la casa era estríctamente “Olha- Kontienea”, tal y como Ganich menciona en la carta transcrita por Blazy. Lo cierto es que esa denominación responde a una fórmula más común en euskara en Iparralde que en Hegoalde: “Lapurdi-Sara” en lugar de “Lapurdiko Sara”, por ejemplo. Olha es el nombre del barrio donde está la casa Kontienea]

En la novela Piarres-I de Jean Barbier Nihor (1926), plagada de personajes auténticamente históricos, encontramos una serie de bertsos cantados por Matxin Irabola y Ganich Halsouet (Ver).

Juntos también, Irabola y Halsouet aparecieron en la película Au Pays des Basques (1930), con guión del luzean Gaëtan Bernoville. Un documental, éste,

que las diversas filmografías consideran, según diversos criterios, la primera película francesa rodada en exteriores, al tiempo que también la primera película en la que se escucha el euskara. Y es así que la primera vez que el euskara se escuchó en una película lo fue de la boca de nuestro Ganich Halsouet, uno de los primeros vascos grabados por una cámara.

Curiosamente, él, a quien el cinematógrafo eligió para iniciar la lista de vascos cuya imagen animada pasaría a la posteridad, sigue sin rostro para nosotros.

Au Pays des Basques-Champreux-2Au Pays Basque-Champreux-1

Dos carteles anunciadores de Au Pays des Basques de Champreux

La mayor parte de la información de estas deslavazadas líneas se debe, directa o indirectamente, a Franck Dolosor, periodista senpertarra, probablemente más conocido entre nosotros como redactor y presentador en ETB de Iparraldearen Orena. Y es de su libro Senperetik Senperera (2009) que extraigo una ilustración en la que, de pie, vemos, a la derecha a Matxin Irabola y a la izquierda a Ganich Halsouet: el hombre que escribió una carta contando una historia cuyas conclusiones nunca me he creído, pero que, desde luego, HIZO MUCHAS MÁS COSAS QUE SÓLO ESCRIBIR ESA CARTA.

La pelota le debe una mención especial y es justo también que al considerarlo como bertsolari, se recuerde que, por unas pocas líneas escritas a Blazy, provocó un pequeño torbellino que movió la historiografía de la pelota. Que quienes nos precedieron o nosotros mismos supieran y supiéramos gestionarlo, ya es otra cuestión.

Con aquella carta humildemente escrita Ganich inició algo que nunca debimos permitir que parara. De las encuestas que aquello provocó, a los viejos

pelotaris sobre qué habían visto, oído o hecho de críos, proceden materiales usuales para nosotros hoy en día (matsarda, zetabea…). Cesaron aquellos cuestionarios, cesó el escuchar a los viejos pelotaris historias que ya nunca se leerán, porque no están escritas, ni lo han estado, ni jamás lo estarán.

No me importa ahora la exactitud de la historia de Halsouet. Lo que me importa es que su historia es testimonio de apego, de cercanía, de familiaridad, de cariño. Su noticia es narración y, narrándola, se comprende a sí mismo, a sus vecinos, a sus mayores, en su espacio cercano.

Es por eso que yo siento que le debo algo.

Halsouet-Irabola-Iratzoki

Ganich Halsouet (Ganix Haltzueta) de pie a la izquierda.

Amurrio, 17 de abril de 2013

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EVOLUCIÓN EN LOS DEPORTES ESTRATÉGICOS VASCOS: REMO, PELOTA VASCA Y HERRI KIROLAK IÑAKI MENDIZABAL ELORDI PERIODISTA Y PROFESOR

No Comments 02 noviembre 2011

 

Históricamente los distintos deportes han evolucionado, principalmente, por dos motivos: 1. Merced a un cambio planificado. 2. Tras un hecho aislado –fortuito o no– que produce o lleva al cambio.

 

En los Deportes Estratégicos Vascos (Remo, Pelota vasca y Herri kirolak) se ha dado mucho más de lo segundo que de lo primero, porque para planificar algo sustancial, para plantar la se- milla de la innovación, se necesitan unas condiciones básicas, un terreno abonado que alimente o sustente ese salto cualitativo o cuantitativo que necesita todo deporte para seguir avanzando o para adecuarse mínimamente al entorno social en el que se practica. Estas condiciones con- forman ciertas estructuras, incipientes plataformas organizativas que son las que formulan los planteamientos estratégicos, que a su vez desembocan en el necesario avance de un deporte concreto, impulsando o creando reglamentos, competiciones, invirtiendo capital, etc…

 

Los Deportes Estratégicos Vascos han sobrevivido durante decenios, y en algunos casos durante siglos, arropados por el pueblo llano, y, sobre todo, por las apuestas –clandestinas o no-. Las apuestas han sustentado infinidad de modalidades y disciplinas deportivas en Euskal Herria, pero ese dinero apenas se ha reinvertido en las mismas. Por tanto, las apuestan han servido para mantener vivos estos deportes, pero no han ayudado mucho en su evolución posterior.

Además, muchas de estas disciplinas se han movido durante siglos en el terreno ama- teur –quitando algunos ejemplos puntuales, como el joko-garbi, la pala, la cesta-punta o, posteriormente, la mano–, por no decir que han sido completamente marginales o propias de segmentos sociales muy localizados – los arrantzales y el remo; los baserritarras y las Herri kirolak-. Y las que no han estado marginadas, como la cesta-punta, no han sabido aprovechar sus ventajas históricas –por distintos motivos-.

201CONGRESO VASCO DE DEPORTE RETOS Y RESPONSABILIDAD SOCIAL 17~18~19 JUNIO 2009

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Otro factor que en ocasiones ha impedido el progreso de los deportes vascos ha sido la propia tradición. Igual que las apuestas, la tradición ha servido para mantener vivas muchas disciplinas deportivas, pero luego esa misma postura inamovible ha dificultado la transforma- ción y evolución de muchos de nuestros deportes. Después se ha demostrado –no sólo en los deportes vascos- que tradición y modernidad pueden ir de la mano.

 

El panorama socio-político, sobre todo del siglo XX, tampoco ha facilitado la evolución de los Deportes Estratégicos Vascos. Al margen de que algunas de estas disciplinas tuvieran poco predicamento entre la población vasca en general, no cabe duda de que la falta de instituciones propias ha impedido que alguno de estos deportes se desarrollara con más rapidez. El autogo- bierno ha atenuado el declive de muchas de las disciplinas, aunque estos esfuerzos no siempre han obtenido los resultados esperados. De hecho, los cambios más significativos de las últimas décadas han sido impulsados desde el ámbito profesional y casi siempre han llegado provoca- dos por algún cisma empresarial u organizativo –Ejemplos: la mano y el remo.

 

Todas estas circunstancias –y otras menos influyentes- han hecho que los Deportes Es- tratégicos Vascos no hayan progresado con la celeridad y el rigor con el que lo han hecho otros deportes. Así, la historia nos muestra que nuestros deportes han seguido otros caminos –más tortuosos y originales- para avanzar. Las acciones concretas de algunas personas, hechos más o menos fortuitos, accidentes, circunstancias meteorológicas, decisiones arbitrarias o los cambios propios de la historia –mejoras tecnológicas, descubrimientos de otros materiales…- han podido más que ninguna planificación –que casi no se ha dado hasta finales de los ochen- ta del pasado siglo XX-. Hay casos de cambios planificados, sí, pero éstos se han dado sobre todo en los últimos dos decenios, y varias circunstancias han propiciado estos cambios:

 

• El AUTOGOBIERNO, que ha favorecido el nacimiento de EiTB, un grupo que ha inci- dido notablemente en la transformación de muchos de estos deportes –sobre todo en la mano, el remo y la aizkora-.

 

• SHEE o IVEF. En este centro se han formado varias generaciones de técnicos y se han aplicado entrenamientos específicos para pelotaris, remeros, etc…

 

• FEDERACIONES. La mayoría se crearon a principios de los ochenta, pero al ceñirse sobre todo al campo amateur, en muchos casos queda por definir su papel en el plano profesional o empresarial. Además, las más de las veces cuentan con recursos muy limitados.

 

EJEMPLOS DE INNOVACIONES ARBITRARIAS, CAPRICHOSAS O INTUITIVAS

 

PELOTA VASCA

 

• Cesta-punta. La inventó a finales del siglo XIX Melchor Guruceaga, en Buenos Aires (sentía molestias en la muñeca y transformó la xistera tradicional, dotándola de más fondo y de una curvatura diferente).

 

• Xare. Esta herramienta la inventaron unos niños que no tenían dinero para pagar guantes o xisteras.

 

• Frontón. Se inventó por casualidad, para proteger el juego de pelota, no para jugar con ella.

 

• Casco: Primero se utilizó en La Habana (1961) y luego en los Estados Unidos (1966). En ambas ocasiones dos accidentes provocaron que las empresas obligaran a sus pelotaris a llevar casco.

 

• Camisa o polo. Hasta finales de los cincuenta la mayoría de los pelotaris de las distintas disciplinas de Pelota Vasca jugaban con una camisa, hasta que el manista José María Pala- cios “Ogeta” cambió la moda, y lo hizo de un modo natural y espontáneo: un amigo suyo tenía una tienda de ropa y le prestó algunos polos blancos, con los que empezó a jugar.

 

• Cambio de color de los frontones: el verde sustituye al blanco. Fue una apuesta per- sonal del realizador de EiTB Fernando Lopetegi, decisión que en su momento fue muy criticada por sectores apegados a la tradición.

Y dos últimas paradojas que dan muestra de la poca previsión, del poco consenso y la falta de planificación que ha existido en muchos de nuestros deportes:

 

• La incorporación del látex en los materiales –en las pelotas– aumentó la velocidad de los mismos y este cambio de velocidad modificó también la forma de jugar de los pelotaris, influyendo en las posturas y en el tiempo en el que la pelota queda retenida en la herramienta, una de las claves de esta disciplina. Este cambio se impulsó sobre todo desde las empresas, pero fue una transformación invisible, silenciosa, planificada en la sombra por empresarios e intendentes. Lo dicho: esta evolución de la velocidad de la pelota ha “ensuciado” la cesta-punta, sin que nadie –ni jueces, ni federativos, ni empresarios– hayan querido poner coto al desaguisado.

 

• Los accidentes también han servido para eliminar alguna que otra innovación. Es el caso de la pala atómica, que estaba hecha de un material duro, madera de guayacán, y fue un salto cualitativo en su elaboración. La pelota salía a una velocidad endiablada y un accidente fortuito animó a los empresarios a desecharla.

 

Conversando con Larrañaga

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Conversando con Larrañaga

No Comments 19 septiembre 2011

Los de Chucho Larrañaga fueron otros tiempos, no cabe de duda. Una época de esplendor para la cesta-punta. Larrañaga fue una pelotari irrepetible hasta el punto de convertirse en figura legendaria. Ha vivido la vida intensamente: “He vivido como 200 años”. Fuerte físicamente, extraordinariamente fuerte, campechano como persona. Jugó hasta los 46 años en diferentes lugares pero a pesar de que reside en Miami, Méjico se le quedó clavado en el corazón. Allí pasó sus mejores años, doce,  y él no los olvida. Sesea al pronunciar las palabras y todas ellas llevan impresa un deje mejicano que delata su paso por la capital azteca. Vive en la South West terrace de Miami pero regresa a Etxebarria, su pueblo, para un par de semanas. LLeva varios días después de haber visitado a su hijo de un primer matrimonio, un ingeniero que trabaja en Alemania. Nos sentamos en la terraza del Oiala de Etxebarria, su cuartel general, y nos disponemos a charlar. Chucho tiene buena memoria.

Tenía 17 años e iba a debutar como manista pero las manos no le respondían. Un pelotari de Markina-Xemein llamado Gomez le dijo: “empieza a jugar a cesta que tú vas a jugar bien”. Era el año 1945. “Te voy a conseguir que vayas a Barcelona y luego te voy a llevar a Canarias”. Recuerdo que íbamos en el tren camino Barcelona y unos pelotaris que viajaban también, un tal Zubizarreta, Olasolo… comentaban: ” a dónde va éste si no tiene ni puta idea de jugar a la pelota”. No les faltaba razón. Fui a Barcelona y debuté como delantero y no podía jugar, no tenía posturas, codilleaba, con el revés tiraba fuera. Había cogido la cesta con 17 años.

No podía jugar  y de allí me llevó Gomez a Canarias, a las Palmas de Gran Canaria. Empecé a jugar en segunda categoría y al poco organizaron un campeonato. Lo gané en segunda categoría y al poco me pusieron en primera, también lo gané. Tremenda ovación me dieron, la primera copa que gané. De Canarias me fui al Recoletos de Madrid y de allí vuelta al Novedades de Barcelona. Los cuatro mejores zagueros éramos Frías, Ardanza, Aldekoa y yo. Ibamos a pedir aumento de sueldo y la empresa me dice: “A ti te puedo dar pero a los otros no”. “No juego”, les contesté. Entonces viene Frías y me dice: “Yo no puedo estar sin jugar, me acabo de casar, tengo un hijo y quiero empezar a jugar”. “Tú verás”, le contesté. Me viene Aldekoa y me dice: “Si ese juega, yo también”. Jugaron los tres y el único que no jugó fui yo. Me fui a Zaragoza porque me había dado contrato para jugar diez partidos ganando más.

Estando en Zaragoza me ofrecieron contrato para Méjico y para La Habana.

Tenía veinte años cuando me fui a Méjico. La mejor época de mi vida la viví allí, de los veinte a los 32 años. Donde más jugué a la pelota. Le pregunto a Chucho cuando se hizo figura reconocida. Fui a Méjico en diciembre de 1948. El 50-51 ya era de los mejores. Mis rivales en la zaga eran Canguro Ermua, Totolo Urrutia y Andrinúa. Delanteros estaban Salsamendi I, Urkola, Echevarría, Ibarluzea, luego vinieron Careaga y éstos.

¿Qué tal era la cancha de Méjico? Muy buena. 66 metros de cancha. Muy buena para mi porque yo podía tirar atrás y  a los otros les costaba. Era muy vivo, yo hacía mucho daño con la derecha. Jugaba casi todo con la derecha porque con el revés lo único que hacía era tirar para atrás y no hacía nada. En el año 1953 empecé a ir a Miami, allí jugué hasta la huelga (1968). Jugaba la temporada de Miami  y luego me iba para Méjico, el viaje lo hacíamos en carro (automóvil).

 

¿En Miami eras el mejor zaguero?

 

Yo creo que era el mejor. Luego venían Guarita y  Churruca. Churruca en singles jugó mucho. No desarrollé mucho mi juego en Miami, tardaba mucho en calentarme.

¿Qué tal te arreglabas tú en singles?

Sí, después de Churruca el mejor era yo. Churuca ganó 4 o 5 campeonatos (singles). Yo, uno; Orbea ganó uno y Guarita otro. Todos los demás ninguno ganó un campeonato de singles.

En La Habana jugué dos temporadas. La primera fue en 1954-55. Ese año no jugué porque tuve una equivocación. Alquilé un apartamento sin aire acondicionado. Y sudaba y sudaba… llegaba a la cancha y cansado ya. La siguiente vez que fui dije, ni hablar, me metí en un hotel, el Toki Ona, que tenía aire acondicionado y restaurant. Y entonces jugué cantidad a la pelota. Los últimos partidos que jugué fueron Orbea I-Guarita contra Egrubide y yo, eran los años 1959-1960.

 

¿Qué cancha te gustaba más, la de Méjico o la de La Habana?

Yo creo que hubiera sido mejor el de La Habana. Era más pesado  y yo hacía daño y  a mi no me hacían tanto daño. En Méjico era más vivo y había que tener más movimiento. Yo creo que si hubiera ido a La Habana primero hubiera jugado más que en Méjico.

En tu segunda estancia en La Habana, 1959-1960 — los castristas ya en el poder–  ganasteis mucho dinero ¿no?

 

Firmé contrato para dos años. Orbea I firmó para dos años y yo también. Dos mil dólares nos daban en esa época. Mil nos ponían en España y otros mil en La Habana. Y yo dije, yo firmo. En Miami no se ganaba. Fui a donde la empresa de Miami y les dije: voy a jugar en La Habana. No puedes hacer eso, me contestan. Tienes que avisar tres meses antes. Tengo que ir. Luego cuando volví a Miami nos rebajaron el sueldo, se aprovecharon.

¿Qué pasó para que tuvieras que regresar a Miami?

La situación estaba mal. Le operaron a mi padre y me fui a casa. Un pelotari, Markue, que jugaba en La Habana, no le llegaba el dinero prometido a España. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo, le contesté a Pistón que estaba de intendente. Vuelve, te necesitamos, insistía Pistón. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo. Al poco se cerró el frontón, la situación estaba mal en Cuba.

¿En qué lugar has vivido mejor?

(No duda un segundo, es más, se le iluminan los ojos) En Méjico, de 20 a 32 años. La mejor vida mía fue en Méjico. Teníamos como 9 o 10 trajes, camisas de seda a medida, zapatos a medida, dinero en el bolsillo, muchachas cantidad. De todo teníamos (acentúa el deje mejicano).

¿Te cuidabas como pelotari?

(la pregunta le sorprende) ¿¡Yo…!? Nunca me cuidé ( se ríe). No, en México, no. Y me decían: Tú no te cuidas cuando vas a jugar ¿no se te doblan las piernas? NI me acordaba que tenía piernas. Tenía tantas facultades que no. Algunos iban al Desierto de los leones (un parque en la ciudad de Méjico) a respirar, yo al cabaret donde había humo. Fumé desde los ocho años hasta los treinta, tres cajetillas de cigarrillos y tres o cuatro puros al día. A los treinta lo tuve que dejar. Me saltaba el corazón por la camisa (hace el gesto con la mano en la camisa).

Sol, el masajista de Miami, decía que habías sido el pelotari más fuerte que él había conocido (el otro era Gerrika de Ajangiz).

Sí, cómo no. Era muy fuerte. Levantaba 200 libras, saltaba siete escaleras. Era un atleta completo.

¿Ganaste muchas apuestas por tu fuerza?

Sí. Había un campeón del ejercito canadiense a pulso que iba al solarium de Sol. Jugaba y le ganaba. El hombre me agarraba de los brazos, estaba enamorado de mis brazos. Un día estaba el canadiense levantando pesas, tenía puesto un cinturón enorme en la cintura, y me empezaron a pinchar. A ver, coge el canadiense, pone 196 libras (bench press), levantó. Y yo también levanté. Vino Urkola y mete 236 libras. Lo trajo hasta aquí ( me señala la altura de la barbilla) y no podía pasar. El canadiense no decía esta boca es mía, se escondía. Digo, si llego yo ahí, llego hasta arriba. Levanté arriba. Gritaron todos: ¡animal salvaje…! (Chucho se ríe como un niño travieso recordando aquella hazaña)

Tenía mucho nervio y 90 kilos. Cuando más jugué pesaba 87 kilos. Pura fibra era.

¿Si te hubiera cuidado hubieras jugado más a la pelota?

¡No me hacía falta! me sobraba. Un día fui a donde Cossío en Méjico a firmar contrato y le digo al empresario. Oye, quiero ganar tanto. No te puedo pagar porque nadie ha ganado ese dinero en Méjico. No juego. Además, me dice, no me conviene porque me desluces el cuadro. Quería quitarme a mi y hacerlos todos jugadores buenos. Todos los quería poner parejos.

¿Es cierto que dieras tantas ventajas?

Sí, de jugar con un segunda contra las mejores parejas. Cuando arrollaba en parejas me metían contra tríos y me cansaba y me ponían en parejas. Todo el tiempo tríos, muchos.

¿Cuando empezaste a notar que ya no eras el mismo?

A los 37-38 años ya había empezado a perder la velocidad, se pierde cada año que va pasando. Con 38 años ya empecé que me costaba hacer el tanto. Cuando tenía 24-25 años en dos pelotazos ¡pin-pan! rápido terminaba el tanto, luego ya me costaba más. Los últimos 8-10 años jugué de revés, ya no podía con la derecha. Yo veía el tanto que no había nadie en dos paredes. Cuando tenía 25 años tiraba y antes de que se movería el delantero la pelota ya había pasado. De mayor trataba de tirar y antes de que empezara ya me estaban esperando. Aquí (señala la cabeza) sí veía el agujero pero esto (señala el brazo) no respondía.

Tienes fama de haber sido un buen compañero para el delantero

Sí, yo era compañero muy bueno. Era bueno y le ayudaba. Siempre animándole: ¡dále, dále! a todo el mundo le gustaba jugar conmigo.

¿Con qué delanteros jugabas más a gusto?

Tenía varios que eran muy buenos. Jose Ramón Eizaguirre de Berriatúa; Alonso de Vitoria también era muy buen compañero. En Méjico tenía también algunos. Salsamendi IV, le decían Tribilin, que era uno flaco con unas posturas malas-malas pero tremendo pelotari. ¿Era ese Salsamendi el que fue gran sacador? No, era el hermano. Isidoro Salsamendi, al que decían El Jorobado. El Jorobado metía hasta 10-12 tantos de saque por partido. Tuvo un apoca que jugó más que el hermano, que Salsamendi I, le duró seis meses.

¿Cómo se las arreglaba para hacer tantos tantos de saque?

Arrollaba. Sacaba de lado. Agarraba, te adelantabas y luego te sacaba de arriba. Muchos tantos. A base de velocidad contra la pared izquierda, muy bien. Pero duró poco, no era pelotari como El Maestrito (Salsamendi I). Ése sí que jugó  a la pelota. ¿Jugaste a menudo con El Maestrito? Cómo no. En su homenaje le jugué a él. Jugué muchos partidos con él y en contra. Pistón y él eran los mejores en La Habana. Y qué me dices de Ituarte, ¿le viste jugar? No, pero contra Guillermo sí llegué a jugar contra él en Méjico. Echevarria-Guillermo contra Alberto Roser y yo. Roser este echaba el golpe a todo el que pasaba. No te dejaba jugar. Guillermo ya tenía 40-41 años y yo 21. Guillermo ya estaba acabado ya. Lo que pasa es que jugaba con Echevarria que era el mejor delantero y a mi me pusieron con Alberto para que le entrara al golpe a todo. Guillermo le tiraba a él, pues sabía que le iba a entrar mal. Yo le estaba animando a Guillermo: ¡Dále Guillermo!, le decía. Porque, coño, para  mi Guilermo había sido un honor haber jugado contra él, le respetaba. Aquellos tiempos…

¿Era Guillermo tan golfo como  cuentan?

¡Puaaá…! Al máximo. No creía en nada. Bueno, yo era parecido (se ríe…) solía andar bastante con él. Sí, nos llevábamos bien… ¡Ay Dios…! Aquellos tiempos (suspira) han pasado muchos años ya de eso. Muy bonito. Bonitos recuerdos haber vivido que muchos no podrán contar.

Hace poco tiempo comentó Churruca que tal como se juega de sucio hoy día y con esas pelotas, tú no hubieras tenido contrarios jugando de esa manera.

Sí, porque las pelotas de ahora son un rayo. Esas no son pelotas. Es demasiado rápido. Yo la velocidad que le metía a la pelota con estas estragos hubiera hecho, sí. Jugábamos con pelotas hechas por Millán que eran mucho más muertas pero con un sonido fenómeno, un sonido precioso. Antes los delanteros apenas reboteaban, los zagueros lo hacían. Ahora todo el mundo está reboteando; han aprendido a rebotear los delanteros. Es tan vivo que que va y vuelve la pelota. Antes había figuras grandes que no reboteaban. ¿Delanteros? Sí, que habían jugado mucho a la pelota pero que no tenían mucho rebote. Ha habido jugadores grandes que no han tenido ni  derecha, Guillermo mismo, no tenía nada de derecha, rebote tampoco. Sólo de revés pero tenía un revés y una clase, una forma de ir a la pelota que…

Pistón rebotaba bien ¿no? Sí y remataba bien. Salsamendi I de los dos lados de derecha y de revés. Con poca fuerza lo hacía fácil todo, muy buen pelotari. El Maestrito tocaba el piano, le gustaba vestir bien, muy guapo, tenía las mujeres más bonitas al lado siempre. Aquellos tiempos… Ah, Salsamendi… Después vino Orbea, de los más destacados. Luego vinieron la cuadrilla esta de Ondarrés, Alex, Chino, Egurbide… unos cuatro o cinco muy buenos. Zagueros también, Chimela, Churruca y yo. Un cuadro muy bueno, se jugó  a la pelota mucho.

¿Te has visto jugar alguna vez en alguna grabación? Me pasó una cosa curiosa. Estaba viendo la tele y veo uno que tira con la derecha y, digo: coño, qué velocidad le ha metido. Y era yo. No sabía que era yo. Y me dicen: si eras tú (ríe). Me hubiera gustado que hubiera tenido un reportaje de tele, cómo jugaba, qué es lo que hacía. Me hubiera gustado tener un partido jugado.

En pocos días va a salir a la luz un libro sobre tu carrera como pelotari, le comento. Sí, sí, quiero ver. José Agustín Larrañaga me está escribiendo. Estuve comiendo con él aquí en Etxebarria. Me comentó que probablemente antes de que vaya a Estados Unidos me va a dar el libro. Vamos a ver, 500 páginas dice que ha escrito. Los partidos que jugué, crónicas, escaleras que bajé, la piedra que levanté, cosas que hacía.

Tras la huelga del 68 Chucho jugó primero en Barcelona, después en Durango y Markina; en Gernika apenas dos o tres partidos. Por esos años los pelotaris estaban divididos en dos empresas. Algunos como Larrañaga, Chino y Alex jugaban con los hermanos Piedra en Durango y en Markina. En Gernika jugaban Churruca y Orbea entre otros.

Chucho, te retiraste el año 1974, el 28 de septiembre en Durango. Sí, sí. Elejabarrieta-Churruca contra Ondarrés y yo. Ganamos 30 a 23, tenía 46 años. Ganamos fácil, sí. El ultimo tanto me acuerdo. Agarro con la derecha, pegó frontis y pared izquierda y a rebote. Churruca devolvió justo-justo a buena. Y le tocaba entrar a Ondarrés porque era adelante y Ondarrés como era un caballero, le había criado al lado mío, me dejó para que yo luciera. Para que la agarrara yo. Entré y le veo a Elejabarrieta adentro y dá, dos paredes, agarré, tanto. Ahí se terminó el partido.

Ahí, con ese dos paredes acabó la carrera profesional de uno de los más grandes puntistas que ha dado la cesta-punta. Uno de los más queridos, por el publico y por sus compañeros. “Sí, me querían mucho. Cuando jugaba en Markina, por ahí (me señala la carretera que lleva a Markina) carro va carro viene, mucha gente de Eibar y de Elgoibar a verme. He dado muchas alegrías al pueblo. Aquellos tiempos…”.

Me alegro mucho Chucho. A mi también me has dado una alegría al conocerte. Que tengas un buen viaje de vuelta a Miami  y que nos visites el año que viene.

 

 

 

 

 

Frontones de pelota vasca en China

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Frontones de pelota vasca en China

No Comments 22 agosto 2011

El amigo Juan Pablo Sánchez ha publicado en la revista del Instituto Confucio de Valencia el artículo “Frontones de pelota vasca en China”. Por su interés lo reproducimos aquí:

En 1887, el jugador de pelota vasca Melchor Gurutzeaga se lesionó la muñeca compitiendo en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) en la modalidad de jokogarbi, lo que le llevó a inventar una cesta alargada de mimbre que atada al antebrazo compensara las secuelas de  su traumatismo a la hora de lanzar la pelota. Esta prolongación artificial de la mano, otorgó mayor velocidad a la bola ganando el deporte de la pelota vasca en espectacularidad, haciendo el juego mucho más fácil, rápido y vistoso, y permitiendo el atxiki o retención de la pelota con este nuevo tipo de cestas y posibilitando además su juego en frontones más largos, haciendo que se incrementara la asistencia de público. De este modo fue como nació la modalidad de la cesta-punta o jai alai (en chino 回力

huílìqiú).

Ese mismo año se construyó en San Sebastián, lugar de veraneo de la burguesía y la nobleza española de aquélla época, el primer frontón moderno de jai alai (en chino 回力球场 huílìqiúchǎng) con una capacidad de 1.500 personas. Su éxito en las partidas de cesta-punta fue tan grande que llegó a ser deporte olímpico  en las Olimpiadas de París de 1900. Con posterioridad, en la Exposición Universal de Saint Louis (Missouri, EE.UU.)  de 1904, se construyó un frontón de jai alai para hacer demostraciones de dicho juego de pelota vasca en los Estados Unidos, mientras que en las Olimpiadas de París de 1924 se mostró este deporte como exhibición.

El juego del jai alai se popularizó como signo de modernidad, pues combinaba un deporte espectacular con las apuestas, y se construyeron frontones en todo el mundo a los que llegaron jóvenes pelotaris procedentes en su mayoría de Euskadi, si bien con el tiempo aparecieron jugadores locales.

En 1901 se construyó en La Habana (Cuba), en la esquina de la calle Concordia con Lucena, el Frontón Jai Alai que recibió el nombre popular de “El Palacio de los Gritos”, y en 1920 se inauguró otro en la ciudad cubana de Cienfuegos.

En 1906 se construyó el primer frontón en Lima (Perú) y fue actualizado en 1930 por uno más moderno. En 1926 se abrió el primero de su clase en los Estados Unidos, en concreto en la ciudad de Miami (Florida), a los que le sucederían un gran número de ellos. En 1929 se abrió el Frontón México en el Palacio de la Pelota de la capital mexicana, mientras que en Tijuana se inauguró en 1947 el Palacio de Frontón Jai Alai.

En Asia, en 1917 el Casino Español de Manila (Filipinas) erigió un frontón y, tras la legalización de las apuestas en 1939, se edificó otro en la avenida Taft de la misma ciudad, mientras que en 1967 se levantó uno nuevo en la ciudad filipina de Cebú, haciendo lo propio en 1971 en Yakarta (Indonesia).

En China tenemos constancia de la apertura de un frontón de pelota vasca en la modalidad de cesta-punta en 1929 en las ciudades de Shanghai y Tianjin, mientras que en 1974 Macao abrió el suyo propio.

El frontón de Shanghai

El frontón de Shanghai se llamaba “Central Auditorium” (中央礼堂 zhōngyāng lǐtáng) o “Jai Alai Auditorium” (回力 huílìyāng), aunque también se le conocía con el nombre francés de “Parc des Sports”, pues se encontraba en una esquina de la entonces Avenue Joffre con la Avenue du Roi Albert de lo que era la Concesión Francesa (en la actualidad correspondería a las calles Huaihai  Zhonglu 淮海中路con Shaanxi Nanlu 陕西南路).

El frontón jai alai de Shanghai lo impulsó el banquero francés Felix Bouvier y fue dirigido por Haig Assadourian, egipcio de origen armenio. Bouvier en 1928 ya había promovido la construcción de un canódromo con una capacidad para 50.000 espectadores en la esquina de Avenue du Roi Albert con Rue Lafayette (en la actualidad Lafeidelu 辣斐德路 con Jinfuxing zhonglu今复兴中路), y que contaba además de con una pista de carreras, con un ring de boxeo y con una pista de baile (ahora ahí se encuentra el Mercado de las Flores de Jinwen).

El jai alai de Shanghai fue inaugurado el 7 de febrero de 1929 con la presencia, entre otros, del pelotari vasco José María Arancibia Berasaluze (alias “Petronio”), y poco a poco fueron contratados más pelotaris de Euskadi hasta formarse una pequeña colonia. En 1932 fue un acontecimiento la llegada de José Garate, medalla de oro en la exhibición de pelota vasca en las Olimpiada de París de 1924 y que jugó en Shanghai hasta el año 1939.

En 1934 se reformó el  jai alai de Shanghai, que en aquel tiempo ya contaba con aire acondicionado, y pasó a tener una capacidad total de 3.000 personas y 4.000 empleados. Contaba además con un cuadro estable de pelotaris vascos (contratados para una temporada) y llegaron a publicar allí mismo la revista La cesta, dedicada exclusivamente a este deporte.

En 1937 comenzó el declive de este deporte español cuando Shanghai fue bombardeada por el ejército japonés, y aunque durante la ocupación nipona se mantuvo el juego por las noches, fue decayendo la afición hasta su cierre definitivo en 1944, con el recrudecimiento de la guerra civil.

En 1944 el edificio pasó a llamarse “Zhonghua” y en 1975 se convirtió en el Gimnasio del Distrito de Luwan.

El frontón de Tianjin

El frontón de Tianjin se llamaba “S.A.I Forum” (Italian Forum, 意大利的回力球 ) y se encontraba en la Via Marchese di S. Giuliano en la Concesión Italiana (1901-1947) de Tianjin.

La construcción del frontón de Tianjin fue promovida por el empresario V. Fumagalli con el apoyo del Conde Ciano (Gian Galeazzo Ciano, yerno de Benito Musolini) que lo conocía de su época de cónsul de Italia en Shanghai (1931-1932). El “S.A.I: Forum”, diseñado conjuntamente por el arquitecto italiano Bonetti y el suizo Kessler, incluía una espectacular torre a modo de faro, que puede ser admirada todavía en nuestros días.

El frontón de Tianjin fue inaugurado el 20 de septiembre de 1934 y en él jugó, entre otros grandes pelotaris, José María Iriondo Urquidi desde 1934 hasta 1938, naciendo allí, en 1936, su hijo que sería también pelotari, José María Iriondo Azpiri, que de alguna forma es el primer pelotari chino de la historia.

El impresionante edificio del frontón fue remodelado por Guan Songjian para albergar el Gran Teatro del Pueblo, y se conserva en la actual calle Minzulu ( 族路) de Tianjin, aunque hoy en día alberga el famoso Club Marco Polo (马可 波罗俱乐部).

El frontón de Macao

El frontón de Macao es mucho más reciente, pues se construyó en 1974, aunque ya no se juegan en él partidas de cesta punta. En la actualidad, se conserva el edificio en la Estrada da Pelota Basca (actual Avenida Amezane) de Macao y alberga el “Jai Alai Casino” (回力娛樂 ), hotel y sala de juego con apuestas que, entre otras cosas, es famoso por sus máquinas de Pachinko.

Conclusiones

Los frontones de jai alai fueron un símbolo de modernidad que se extendieron por todo el mundo en la primera mitad del siglo XX, incluida China. Hoy en día muchos de ellos han desaparecido, pero otros se conservan dedicados a otros usos o incluso siguen en funcionamiento. Al cierre de los frontones chinos muchos de los pelotaris emigraron a Filipinas, país con el que había relaciones comerciales y de proximidad, desde allí muchos marcharon a México o Cuba, y más tarde a Miami.

La presencia de jugadores vascos en  Shanghai fue plasmada por el vicecónsul español Julio Larracoechea, quien publicó en 1941 la novela Ramonchu en Shanghai. Presencia de un español por tierras de Asia que trata precisamente de la llegada de un pelotari vasco de nombre

Ramón Aldabe a Shanghai y de su experiencia allí.

Agradecimientos:

A José María Iriondo Azpiri y a Íñigo Pons  del Shanghaiko Euskal Etxea.

 

Inauguración del monumental frontón Jai-Alai Donostiarra

Cesta Punta (Artículos), Historias de la pelota

Inauguración del monumental frontón Jai-Alai Donostiarra

2 Comments 12 julio 2011

LA CALLE DE LA MEMORIA

1887 Este espacio deportivo se consideró el padre de todos los ‘jai alais’

03.07.11 – 02:33 – 

JAVIER SADA
Jugaron el partido inaugural Chiquito de Eibar y Elicegui contra Mardura y Baltasar
Se clausuró en la festividad de la Virgen del Coro del año 1932
También hoy era domingo el año 1887. Un repaso a las primeras páginas de la prensa local nos conduce a temas un tanto curiosos para ser tratados en la primera plana: en ‘El Eco de San Sebastián’ se preocupaban de los sombreros de señora en el teatro, porque el conflicto estaba llegando a términos difíciles de soportar por los deberes de cortesía que todo hombre debía mantener frente a la mujer, porque sus excesivas alas -las de los sombreros- penachos y plumeros pedían a gritos el obligarlas a quitárselos para poder divisar algo del escenario.
‘Diario de San Sebastián’ por su parte, ayer, que hoy no se publicó por ser ‘día de guardar’, dedicaba amplio espacio a las preparaciones para los primeros bailes del Gran Casino tras el éxito de su inauguración el pasado día 1.
Pero cierto era que si la apertura del Gran Casino había sido actualidad hacía tres días, hoy, domingo 3, lo que privaba era el nuevo Frontón Jai Alai.
Situado a un kilómetro del centro de la población, allá en la lejanía de Ategorrieta, en las que fueran huertas de Fidel Múgica, el Frontón Jai Alai que hoy se inauguraba, al que podría llegarse en la línea del tranvía tirado por caballos que conducía a Pasages, tanto el público como los pelotaris podían encontrar todas las comodidades que podían desearse: una arquitectura de primer orden, espacio cubierto de los rayos del sol y capacidad para 2.374 aficionados. Lucio González, propietario del frontón, encargó la construcción del mismo al maestro de obras señor Eceiza, que concluyó la obra en seis meses, y para el partido inaugural se contó con los remontistas Chiquito de Eibar y Elicegui y con los azpeitianos Mardura y Baltasar, «los cuatro primeros héroes el renaciente pelotarismo», según ‘El Eco de San Sebastián’.
La fachada o pared principal de juego, de piedra de sillería procedente de Igeldo, tenía una altura de once metros y medio, dieciséis de ancho y otros dos con red de alambre y la pared izquierda contaba con 60,45 m. de superficie: 46,80 de sillería y el resto de mampostería, estando todas ellas pintadas de color barquillo.
El juego tenía 61 metros de largo, es decir, 15 cuadros y medio, con suelo enlosado hasta en 12 cuadros.
Cuatro filas de sillas escalonadas estaban al pie de los palcos, 32 de los cuales se encontraban en el piso principal, y en el segundo piso la galería de preferencia. Existía la posibilidad de colocar sillas que en casos extraordinarios, como el de la inauguración, permitía un aforo de tres mil personas.
Los aficionados esperaban el suceso como un acontecimiento y «el bello sexo acudió a embellecer doblemente, con su presencia, el soberbio frontón». En las gradas se encontraba el alcalde junto a ex-ministros, senadores, grandes de España, ricos aristócratas y dos o tres títulos nobiliarios que «se confundían con el honrado menestral que cubría su cuerpo con una modesta blusa». Llamó la atención la pulcritud de los corredores de apuestas, que acudieron uniformados.
Durante los años que permaneció abierto, desfilaron remontistas y puntistas de la talla de Luis Samperio, Victoriano Gamborena, Cosme Echeverría, Melchor Guruceaga, Chiquito de Anado, Ignacio Bereciartua ‘Tacolo I’, los donostiarras hermanos Brau, ‘Portal’, Irigoyen, Beorlegui, Salsamendi, ‘Pequeño de Elgoibar’, ‘Chiquito de Gallarta’, ‘Quintana II’, Jáuregui, Amorebieta (como en todos estos trabajos, se respeta la ortografía utilizada en el momento de producirse los hechos recordados).
El frontón, considerado ‘el padre de todos los ‘jai alais’ del mundo’, cerró sus puertas el 8 de septiembre de 1932, festividad de la Virgen del Coro.
Ubicado en la actual avenida de Navarra esquina con Ategorrieta, en 1956 se dio su nombre a una calle de la zona.
  • Inauguración del monumental frontón Jai Alai donostiarra

Panorámica del interior del Frontón Jai Alai. :: KUTXA FOTOTEKA

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Donostia 2016: capital europea del jai-alai

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Donostia 2016: capital europea del jai-alai

No Comments 30 junio 2011

Juan Ignazio Zulaika

La de ayer día 28 de junio fue una gran noticia para Donostia y para el resto de Euskal Herria. Noticia positiva en muchos aspectos que yo no voy a desgranar porque no es mi tarea, este no es un blog sobre sociología, es algo más modesto. Aquí sólo pretendo exponer mis opiniones sobre jai-alai, la cesta punta. Ahora bien, noticias como la de ayer: Donostia elegida como sede de capital cultural europea el año 2016, nos puede salpicar, debería de salpicarnos en el buen sentido de la palabra. Suena muy bien lo de “capital cultural europea”, y suena a grandes afluencias de gente de otros lugares y suena también a que se destinarán cantidades extras de dinero para organizar todo ese sarao que se avecina.

 

Lander, en un comentario suyo en este mismo blog, advierte de la oportunidad de tal celebración y de cómo hay tiempo, cinco años, para aprovechar la ocasión y utilizar la cesta punta como escaparate. Estoy completamente de acuerdo con Lander en su observación. Hay que aprovechar esta oportunidad. Tenemos en Donostia un frontón magnifico, el Carmelo Balda, con una cancha fantástica para la practica de la cesta punta. Una de las empresa punteras, la promotora Jai-Alive, tiene su sede en Donostia, conoce el terreno. Se dan pues las condiciones para que se puedan organizar una o varias competiciones sonadas, lo mejor de lo mejor, al albor de esta magna celebración.

 

¿Se aprovechará esta oportunidad? En el pasado en Donostia-San Sebastián se han organizado diferentes campeonatos, de Euskadi e incluso del Mundo, con mejor o peor respuesta por parte de los medios y del publico, un publico basado principalmente en el núcleo duro, casi siempre los mismos. Esto es lo que hay que evitar. La capitalizad cultural europea hay que aprovecharla para arrastrar al Carmelo Balda un publico que no conoce la cesta punta, es ahí donde hay que volcar todos los esfuerzos. ¿Qué de autóctono puede ofrecer al foráneo una ciudad como Donostia? La oferta puede ser variopinta. Yo, sin embargo, voy a arrimar el ascua a mi sardina y destacaría una especialidad tan espectacular como es el jai-alai, ni más ni menos. Ese año 2016 Donostia debería de ser la sede del campeonato del mundo. Debería de organizarse el torneo más potente hasta ahora jugado, con los mejores del mundo al 100 % y no al 80. Lo que no se debe de hacer es organizarlo como se ha hecho en el pasado, como un torneo de empresa o de empresas con una mínima repercusión mediática y fuera de los canales municipales en los que de verdad se implica la ciudad.

 

Todo está inventado. Lo hacen en San Juan de Luz con los festivales de cesta punta. Lo hace la ciudad de Donostia con el festival de jazz o de cine. Toda un equipo de  gente trabajando todo el año par que la cosa funcione. La gestión de cualquier evento relacionado con la celebración o va de la  mano de la organización o se cae en el peligro de volver al pasado y perder una oportunidad, ese escaparate al que hace referencia Lander. No se puede desaprovechar esta ocasión, única en Donostia y por extensión en Euskal Herria para que exista la posibilidad de ver a las grande figuras pero no en un contexto marginal, donde nos veamos las caras los mismos de siempre, el núcleo duro. Tiene que convertirse en la gran oportunidad como proyección externa. ¿Cómo? Convenciendo a quien corresponda e implicando a las diferentes instituciones. Hay cinco años para ello.

Juan Ignazio Zulaika

 


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