Historias de la pelota, Laxoa

La fabricación de los guantes (para Laxoa)

No Comments 19 enero 2012

Guantero (Para Laxoa)

http://www.oficiostradicionales.net/es/rurales/guantero/

Extracto de artículos de la web sobre oficios tradicionales de la Diputación foral de Gipuzkoa

por Carmelo Urdangarin

El juego de la pelota puede considerarse un deporte universal que se ha practicado desde la antigüedad de muy diversas maneras. Se considera que el nombre etimológicamente proviene del latín pila y que con la romanización se introdujo en Europa. En el País Vasco tiene históricamente una gran importancia llegando a formar parte de nuestro patrimonio cultural.

Como cualquier otra actividad, el juego de la pelota ha evolucionado con el transcurso del tiempo. Entre las modalidades más antiguas las llamadas directas es decir en las que los contendientes se sitúan unos frente a otros ocupando uno una parcela del terreno (como en el tenis), destacan el largo o bote luzea (que no se practica desde hace décadas) y también el laxoa (lashua). En el primero no se emplea herramienta alguna, únicamente la mano, ni exige frontis ni pared lateral, aunque sí se dispone de alguna o de ambas se utiliza para complicar el juego. La segunda modalidad en la que la pared del fondo o rebote es fundamental es, muy parecida, aunque se utilizan guantes de cuero y otro tipo de pelota practicándose en un terreno de juego mayor debido al distinto impulso que supone la utilización de la citada herramienta.

Los guantes de cuero que requiere la modalidad de la laxoa los han fabricado tradicionalmente artesanos especializados que compaginan esta actividad habitualmente con la de zapateros, manteniéndose en nuestros días una buena parte de los procedimientos del pasado. Los navarros Florentino Ibarra (1.925) de Beinza-Labayen y Eusebio Arregui (1.928) de Santesteban son dos expertos fabricantes de estos útiles.

Los guantes utilizados en el juego de laxoa son de cuero rígido, de forma enconvada y acanalada con un peso entre 900 y 1.100 gramos y de dos clases. Uno corto de unos 35 cm. de largo por 17 de anchura y otro largo de una distancia aproximada entre los puntos extremos de 45 cm. que llegan a 58 en la curvatura interior con una anchura de 17 cm. en la base y 11 en la punta. El jugador que realiza el saque y el número utilizan esta segunda herramienta. En la parte posterior inferior llevan una manopla donde se introduce la mano con la que se maneja la herramienta.

Los dos artesanos que actualmente fabrican guantes compran cuero de vacuno sin salar, en el matadero comarcal para proceder a continuación a “ablandarlo” por inmersión durante unos tres días, en un bidón de metal que contiene cal viva. Tras quitarle los restos mayores de carne y pelo utilizando una espátula de madera, vuelven a introducirlo durante unos 25 a 30 días en cal viva rebajada (6/7 kg. por cada 150 litros de agua) para habitualmente en el río sobre una madera proceder a la lim­pieza final con un descanador. Tras el secado al aire libre (en verano unos ocho días) se procede al almacenado.

Antes de su utilización posterior se vuelve a sumergir en agua fría (2 o 3 días) para pasar a cortar el cuero de la parte del lomo del animal por el lado donde tenía el pelo, “la flor”, y que será la que reciba el golpe de la pelota para lo que se utilizan plantillas y cuchillas de zapatero. A conti­nuación se coloca muy bien estirada sobre un molde u horma de madera clavándse a la misma, para que al secarse tome la forma deseada. Lo mismo se hace con una segunda y tercera capa, colocándose esta al revés que la primera. Tras colocar un botón entre las dos últimos cueros (para coger el guante con mayor comodidad para la mano) se procede primero a cortar los sobrantes y después a pulir los exteriores con lija (antes en un torno de pedal y ahora eléctrico).

Para terminar el guante se procede a levantar la tercera capa y colocar la manopla volviéndose a coser el conjunto con doble fila (antes utilizaban una lezna y pelo de jabalí, ahora taladro eléctrico e hilo industrial).

Tras colorear el guante (se ha pasado de utilizar azafrán hervido a la cera líquida) se le da cera para que la pelota corra mejor.

La manopla se fabrica con independencia del guante comenzando por cortar un cuero “suave” a la medida requerida utilizando plantillas y cuchilla de zapatero para pasar a hacer cuatro ranuras en las que se introducen quillas que hacen de entrededos, cosiéndose todo ello a máquina. Tras colocarle dos botones de cuero (donde van a ir las yemas de los dedos) y dos tiras que nacen entre el índice y el pulgar, para que el jugador pueda sujetar debidamente su mano y tras acabar con un bordillo de badana queda la manopla terminada pasándose a unirla al guante.

La época más brillante del guante o laxoa hay que situarla a mediados del siglo XIX en que se practicaba en extensas zonas a ambos lados de la frontera incluso en Pamplona así como en algunas comarcas vizcaínas. Con la aparición del ble hacia 1.870 empieza a languidecer en beneficio de otras modalidades concentrándose en torno al Bidasoa hasta prácti­camente desaparecer. Sin embargo hacia 1.960 y gracias en buena medida a Jesús Jaimenera volvió a resurgir manteniendo actualmente una cierta actividad, poco apoyada desde las Administraciones Públicas y que Laxo Elkartea (amigos del guante) trata de impulsar.

Todos estos vaivenes han tenido gran repercusión en la producción de guantes que ha pasado del centenar anual a cifras casi simbólicas aunque el creciente destino de esta heramienta a la decoración o recuerdo turístico puede ayudar a la recuperación de su fabricación. El artesano puede conseguir fabricar un guante por día de trabajo una vez preparados los materiales. Su duración puede ser muy dilatada, siempre que se cuide con esmero y no reciba golpes. El precio ha pasado de unas siete pesetas en los años treinta a unas 15.000 y hasta 20.000 actualmente.

La continuidad de la producción de guantes está amenazada por cuanto los artesanos jóvenes no conocen su fabricación, si bien la sencillez de los conocimientos requeridos puede permitir el relevo de los actuales artesanos que conocen este singular oficio.

 

———————————————————————————————————————-

http://www.euskonews.com/artisautza/0194zbk/procesos_es.html

Extracto de la web Euskonews, sobre Artisautza (Guanteros) de Antxon Aguirre Sorondo

PROCESOS (Antxon Aguirre Sorondo)

Proceso de fabricación de una bota

Nuestro artesano.

Los principales pasos para la fabricación de una bota de monte son los siguientes:

  • La primera tarea es tomar las medidas y plantillas de los pies del cliente. Así se efectuaran unas botas “a medida” y que se ajusten a cada uno de los pies “como un guante”.
  • Con estos dibujos el artesano procede a preparar la horma. Esto es una pieza de madera que simulará ser los pies del cliente. Para ello añadirá a la horma diversos postizos para que sea perfecta replica de cada uno de los pies.
  • Procede a realizar unas plantillas en papel, las cuales le servirán para cortar las piezas de cuero ajustando a cada necesidad.
  • Prepara todo: la piel, uniendo a ella los refuerzos, objetes y demás elementos. Si va a llevar forro interior también procede a prepararlo cosiendo concienzudamente ambas partes.
  • En este momento tenemos lo que se llama “el corte” de la bota por un lado (parte de la bota sin suela). Habrá que unirlo ahora a la correspondiente suela con su plantilla interior. Para ello clava la suela a la horma y procede a clavetear con algunas puntas todo “el corte” sobre ella. Estará ya preparado para coser ambas partes.
  • Procede ahora el artesano a coser a mano ambas partes para unirlas: la suela (con su plantilla) y el “corte”. Previamente el artesano prepara el hilo de bramante a base de unir cabos de cáñamo (normalmente seis cabos por hilo, pero para pieles gruesas se hacían hilos de hasta ocho cabos), dispuestos en forma escalonada para facilitar su ensarte, retorcidos en la punta y rematados con un pelo de jabalí, cerdo o pita. Todo este hilado se impregna de pez, asegurando así su completa resistencia. Para esta labor se ayuda de una lezna de zapatero y un poco de cera que ayuda a que pase mejor el bramante.

Una vez terminada la bota, solo resta quitar la horma interior, ponerle los cordones y darle cera para que muestren toda su belleza.

Un detalle. Cuando pregunté al artesano qué tipo de piel usa para su trabajo me contestó sin dudar “la mejor. En un trabajo a mano como éste (cuando le entrevisté estaba confeccionando una bota de monte) hay que usar la mejor piel”. A él se la mandan desde una empresa de curtidos de Galicia desde hace más de 30 años.

Proceso de fabricación de un guante

Vamos a detenernos ahora en ver los pasos necesarios para la fabricación de un guante de cuero.

Al empezar el proceso de confección, la piel natural de becerro (vacuno) se introduce en una mezcla de agua y cal para su limpieza. Allí se deja por espacio de tres días, transcurridos los cuales se extrae y aclara bien con abundante agua.

Como los antiguos curtidores, Florentino procede a eliminar todos los restos orgánicos adheridos a la piel hasta dejarla completamente lisa y aséptica.

Terminada esta ingrata tarea, corta la pieza y la clava en sobre un soporte de madera, donde secará y adoptará la forma definitiva. Cuando la primera capa está ya seca (unos 3 o 4 días) coloca de igual forma otra encima y deja secar y luego otra de la misma forma. Así con tres capas se formará el guante.

Mientras tanto, el guantero prepara la manopla (que será desde donde se sostendrá la herramienta a la mano) que es metida entre las últimas capas. A partir de ese momento procede a coser todo el conjunto: las tres capas y la manopla, que quedaran formando un todo rígido y fuerte.

FLORENTINO IBARRA

Guantero
2003 / 01 / 10-17

Autor: Antxon Aguirre Sorondo

HISTORIA

El deporte de la pelota vasca, tal y como hoy la conocemos, parte del siglo XVIII. Se cree que es una variante del “juego de paume” (el lusus pilae cum palma) que durante la Edad Media fue muy popular entre las clases urbanas de toda Europa y en especial en Francia. Sabemos, por ejemplo, que en el año 1292 París contaba sólo con ocho librerías, pero en cambio había trece artesanos fabricantes de pelotas de “paume”. El rey Carlos V de Francia introdujo el juego en los salones del Louvre habilitando dos pisos enteros del gran palacio real a tal fin. Una línea trazada en el suelo separaba a los adversarios que intercambiaban lanzamientos a golpe de mano. De este “jeu de paume” derivan nuestra pelota vasca y las demás modalidades que también se practican en Europa, como el tenis y las demás variantes.

La primera modalidad autóctona de juego de nuestra pelota vasca fue el llamado bote-luzea: los contrincantes se colocaban en campos enfrentados, como en el tenis, y se lanzaban la pelota con la mano (pelotas de caucho recubierto de lana, hilo y cuero en capas superpuestas, llegando a pesar más de cien gramos y por ello causa de frecuentes lesiones).

La existencia de topónimos en zonas de pastoreo como los de “pilota-soro” o “soropil” hace suponer que fue una modalidad usada por nuestros pastores para matar el tiempo. Por otra parte el que al tocón que sirve para el saque en la modalidad de “laxoa” o de guante se le llama bota-arri (arri=piedra) a pesar de ser hoy de madera, quizás sea una pervivencia de dicho “deporte de pastores” que usaban una piedra para hacer botar la pelota del saque.

Anécdotas de la pelota, Historias de la pelota, Laxoa, Pelota y bertsolaritza

EL PARTIDO MAS FAMOSO QUE JAMAS SE HA DISPUTADO DE LA HISTORIA DE LA PELOTA: EL DESAFIO DE IRUN DE 1846

No Comments 03 enero 2012

Guante Laxoa: La modalidad mas antigua de  la pelota vasca

por Tiburcio Arraztoa Urrutia (Irurita, Baztan, Nafarroa)

El domingo 9 de agosto de 1846 se celebró en la plaza de Urdanibia de Irún ante 12.000 personas un partido de Laxoa entre guipuzcoanos y vasco-franceses, el partido más famoso que jamás se ha disputado dentro de la Historia de la Pelota.

La época en que se ubico este desafío, mediados del siglo XIX, corresponde quizá al momento más brillante por el que ha pasado la Pelota Vasca. Abundan los grandes desafíos entre los distintos pueblos, regiones e incluso internacionales justificados por la presencia en cada pueblo de pelotaris de alta y justificada fama, se desarrolla el puro amateurismo y el pelotari defiende con todas sus fuerzas el prestigio y honor de su pueblo. Estos encuentros, que movilizan a toda la comarca, representan un auténtico acontecimiento, que comienza con la misa presidida por el Ayuntamiento y termina invariablemente en la posada del pueblo alternando el sonido del txistu y los bertsos.

 

La mayoría de los autores y trabajos publicados a la hora de analizar este histórico partido de Irún incurren en un error fundamental, pues hablan de que la modalidad utilizada en el desafío fue el Rebote. Nada más lejos de la realidad. Se puede afirmar taxativa y rotundamente que la herramienta y juego del acontecimiento fue el Guante o Laxoa.

En primer lugar, la modalidad reina en toda Euskal Herria en aquella época era el Laxoa. Es un hecho históricamente constatado que la chistera de mimbre, la herramienta que se emplea en el Rebote, nació en el año 1 857, o sea, once años más tarde de la fecha del partido de Irún. Fue, tal y como se ha señalado en el apartado dedicado a los “Guantes”, Jean Dithurbide de Senpere, conocido como Gaintchiki el herrero, quien ¡deó la nueva herramienta y el nuevo mecanismo de jugar. Y como también figura en el mismo apartado, en el Museo Vasco de Baiona se conserva la herramienta, el guante de cuero, que Gaskoina utilizó en dicho partido con la siguiente inscripción: “Guante de cuero utilizado por el pelotari Jean Erratchun Gaskoina de Hasparren (Laburdi) durante el legendario desafío del 9 de Agosto de 1 846 en Irún (Guipúzcoa) marcado por la victoria del equipo labortano”. Por otra parte, en el bando vasco-francés figuraba el cura baztandarra Joaquín Gamio, que a buen seguro como buen baztandarra desconocía el juego de Rebote, lo mismo que sucedía en el Valle. El hecho de que en cada equipo se alinearan cinco pelotaris ha hecho sostener a los desconocedores del Laxoa la teoría del Rebote, ignorando que, aunque actualmente son cuatro los componentes, antaño también jugaban cinco pelotaris en cada equipo de Laxoa y viceversa, es decir, cuatro en los conjuntos de Rebote. Además, todas las interpretaciones que se han hecho sobre el desafío de lrún han sido realizadas bastante tiempo después de su celebración, siempre desde el análisis y punto de vista vasco-francés, cuando el Rebote ya se había impuesto allí y el Laxoa les era desconocido al haber quedado arrinconado en las zonas de Baztán y la Regata del Bidasoa. Hay que tener en cuenta que las referencias de la época que nos informan sobre el partido no nos proporcionan datos técnicos sobre el juego, sino que únicamente inciden en aspectos pintorescos, tan del gusto francés.

 

Por el bando vasco-francés jugaron Gaskoina, apodo de Jean Erratchun, restador de Hasparren, de 29 años; el cura Joaquín Gamio de Liga (Baztán), restador de 39 años; Dominique Harriage, de Hasparren, de 26 años; Dominique Saint-Jean “Eiharakoa”, al que llamaban Domingo el Zurdo, sacador de Ustaritz, de 23 años y contrabandista de profesión y finalmente Domingo Ezpeleta “Ezpeletarra”. De fa alineación guipuzcoana se tienen muchos menos datos, aunque se sabe que integraron la formación Manuel Azpide “Melchor”, “Tripero”, un tal Lopetegui, “Molinero” y un quinto cuyo nombre se desconoce.

 

El más célebre de todos los participantes es, sin duda, Gaskoina, un pelotari al que aluden continuamente los escritores de Iparralde de su tiempo, presentándole como un hombre corpulento, gordo, macizo, de hombros caídos, poco elegante y bastante indiferente. Cuentan que el abbé Souberbielle, director del gran seminario de Baiona, comentando en clase un pasale de Bossuet, algunos años después del partido de lrún, manifestó que él, puesto a elegir entre ser Gaskoina o ser Bossuet, hubiese optado por el primero. Gaskoina murió en su pueblo natal Hasparren el año 1 859, a la edad de 42 años, durante una epidemia que devastó la villa. El escritor Pierre Laffite relata cómo para levantar el ánimo de la población acobardada, el párroco de Hasparren, el poeta Gracián Adema, tuvo la idea de organizar los partidos de Pelota más interesantes que pudo. Gaskoina, que al tiempo de la celebración de uno de estos partidos estaba agonizando, se hizo contar tanto por tanto lo que iba aconteciendo en el trinquete situado enfrente de su casa, en el “Hotel du Jeu de Paume”, interesándose, incluso, por el resultado final: “Jakin nahi nuke nork ¡rabazi duen”.

 

Comenzó el partido favorable a los guipuzcoanos o probintzianos como entonces se les conocía, que se adelantaron merced a las dudas de Gaskoina y el mal juego de Gamio, que como español era el centro de todas las sospechas. Poco a poco, Gaskoina fue encontrando su lugar en la plaza y con una maravillosa sucesión de ¡ugadas igualó el partido. Los juegos se sucedían y rara vez había más de un kintze entre ambos equipos, hasta llegar a dos kintzes del final. La situación era extrema, dramática. Entonces, un francés ofreció a Gaskoina un par de bueyes si conseguía acabar el partido y Gaskoina hizo el tanto siguiente, pero en la jugada posterior, Gamio le robó la pelota y de nuevo los equipos se igualaron. En ese momento, Gaskoina hizo una raya y ganó la siguiente jugada y con ella, el partido. Regresó a Francia escoltado por sus amigos, quienes sospechando mala fe, no le dejaron aceptar un trago ni un cigarro en suelo español. Además del par de bueyes, Gaskoina ganó 4.000 francos.

 

A este partido también se le ha llamado “el partido de las tachuelas”, pues tan pronto como empezó, una alfombro de clavos apareció en la plaza en honor a Gaskoina, que acostumbraba a jugar descalzo y un grupo de españoles sobornó a un francés amigo de él, para que le diera frecuentes tragos de su propia boto de vino, con la esperanza de emborracharle. Ninguna de estas artimañas tuvo éxito, pues las duras plantas de los pies de Gaskoina ignoraban las chinchetas. En cuanto a los odres de vino, el prudente ganadero francés, los había llenado… jde sopal

 

El partido debió haberse jugado el día anterior, sábado, pero el mal tiempo obligó al aplazamiento, y los forasteros, muchos de los cuales habían llegado días atrás, se vieron en la necesidad de acampar en los aledaños de la plaza. La impresión de un exilio la acrecentaban quienes se llevaron sus parejas de bueyes, cerdos y demás enseres para apostárselos. La ciega pasión de la apuesta incitó a otros, que carecían de bestias de trabajo o no tenían dinero, a jugarse la cosecha del año siguiente. Los judíos de Baiona, entre ellos un estudiante que arriesgó 40.000 francos, apostaron grandes cantidades contra los guipuzcoanos. Un latonero guipuzcoano perdió su negocio, existencias, dinero y dos mulas; un aldeano jugó su caballo contra cuatro o cinco onzas de oro; otro perdió su rebaño de cien ovejas y doscientos corderos. Los guipuzcoanos, que habían venido con una mulo cargada de duros, “la vieron enseguida aligerada de peso”. Se cuenta que habían traído palomas mensa jeras para anunciar la victoria en San Sebastián, pero se equivocaron de camino y tomaron la ruta del Baztán e Iparralde:

“Bainan usoa zaie bidean trunpatu,

Donostia utzirik, Laphurdin da sarthu”.

El monto total de las apuestas se calculó en doscientos mil francos, cantidad extraordinaria si se tiene en cuenta que 1as monedas tenían en aquellos tiempos paridad con el oro. Es necesario imaginar que entonces en España, la unidad monetaria corriente era el real. También se dieron proposiciones inmorales, como la de un “rico hidalgo” que antes del partido, ofreció a Gaskoina 8.000 francos por dejarse ganar, a lo que el pelotari prometió contestar “dos horas más tarde”. El tomaba parte en la competición por cuenta ajena, por cuenta de las clásicas “sociedades” que cuidan y mantienen a los pelotaris durante la época preliminar a las apuestas. Según “Le Mémorial des Pyrénées”, los “apustularis”, agradecidos, decidieron premiar a Gaskoina con 3.000 francos y una pareja de bueyes, añadiendo que “algunas ganancias más de esta índole y pronto Gakoina será tan poderoso como el cura de Lesaka, que ha ganado 40.000 francos jugando a la pelota”. Se supone que se referirá al cura Juan Bautista Iribarren, quien, al contrario que Gamio, sí hizo caso al Obispo de Pamplona y no participó en el partido. Por su parte, el cura Gamio hubo de salir ese mismo día exiliado a Francia al haber hecho caso omiso de la prohibición del Obispo respecto a los clérigos y los partidos de Pelota. Al tiempo volvió a su pueblo a lomos de un hermoso caballo, recompensa por sus méritos como pelotari en el partido de Irún.

 

Este desafío de Irún ha sido tratado por diversos autores. El historiador Daranatz en su obra “Curiosités du Pays Bosque” reproduce las crónicas de “Le Phare des Pyrénées” y “Le Mémorial des Pyrénées”. También aparecen citados “La Sentinelle des Pyrénées”, “El Mémorial Bordelais” y hasta el lejano “Journal du Havre”. Bajot, a su vez, en “Eloge de la Paume” reproduce esta información periodística y Christian d’Elbée publicó en la revista “Gure Herria” (1923) una carta del famoso pelotari Chilhar, cuyo padre asistió al partido. De todas formas, los datos más interesantes nos los proporciona el anónimo bertsolari que compuso las estrofas correspondientes a “Irungo Piloto Partidaren Kantia”.

 

IRUNGO PILOTA PARTIDAREN KANTIA

 

Piloto partida bat Irungo herrian

Probintziarren eta Frantsesen artian.

Jaun apez Baztandar bat zen frantsesekilan,

gidari gobernadore kuraiarakilan;

etorria zen h,prat molsa onerakilan bitoriaren ~rka Frantseserekilan.

 

Probintzian lende estimagarria,

gazteria juzia da pilotaria;

orai arte bazutan bethi bitoria,

azpitik zadukaten Eskualdun herria,

bainan orai Frantses bat, guti iduria,

Baztandar jaun batekin dute nagusia.

 

Jaun aphezaz, Gaskoinaz, girade mintzatu,

bertze lagunak orai nahi’tut aiphatu:

Hazpandarrak diote ederki botatu,

eta Uztariztarrak guziak xarmatu;

Baztane’ta Frantzia dire koronatu

eta Probintziarrak tristerik gelditu.

 

Ez da posible, jaunak, kasik sinhestia

konfidantzia nola zuten ezarria:

garbitu nahi zuten arrai guzia;

bainan etxerakoan heien dolorea!

Mandoak Irunen galdu kargaren erdia.

 

Probintziarrak ziren ongi preporatu,

mandoa trebeseko duroz zen kargatu;

galtzeaz duda gabe ez ziren orhoitu;

abilak dire bainan hek ere trunpatu,

Español moneda da Frantzian frankatu,

mandoa etcherakoan kargak ez kolpatu.

 

Probintziarrek zuten prekozionea,

berekin ekarria pertsu emailea;

berendako zaukaten arras bitoria,

urrun zen pentsatzea partida galtzea;

kanturik egin boda, ez daite egia;

erretzen ahal dute oraiko kopia.

 

Urgulutan zirela ez dugu dudarik

ez zutela ez pentsatzen partida galtzerik,

uste zuten Frnatzian ez zela gizonik,

heien kontra pilotan atheroko zenik;

jakin bezote orai Lapurtarren ganik,

Probintzio ez dela munduan bakarrik.

 

Irunen in derauku urhezko uria,

bainan ez baliatu hainitz Probintzia;

Frantziako alderat zuen ixuria,

aise doratu dugu Phausuko zubia,

aintzinetik bantatzea ez da zuhurtzio,

Jaungoikoak eman deie punizionea.

 

Bitorios balira Irunen gerthatu,

usoño bat behor zen airean partitu:

Frantses kasto guzio zutela garbitu,

miseria gorrion zirela gelditu;

bainan usoa zaie bidean trunpotu,

Donostia utzirik, Laphurdin do sarthu.

 

Arraio demonio! Goskoin trunko hori,

bizitik bai loretik ederki duk han!

Egundain holakorik ez diagu ikusi,

horrekin behar diogu pilotan ikasi;

Frantses pikaro hoier ez zoie itsusi,

Laphurdi Probintzion pilotan nagusi.

 

Probintzian bazuten pilotan urgulu,

bainan oraiko huntan beharko zaphatu;

Frantsesa uste gabe zaie nagusitu.

Zer gisaz behar dire orai kontsolatu?

Heien fama guzia Laphurdin da sarthu,

bi urtheren dolua behar dute hartu.

 

Adios Probintziarrok, orai bagoazi,

despendio sariak ditugu irabazi;

baldin berriz hortzeko gosturik baduzi,

ez zituztegu nahi errenguran utzi;

mando mula eder hori ongi karga zazi,

plazer duzunean, gaztio daukuzi.

BIBLIOGRAFIA: Guante Laxoa, La modalidad mas antigua de la pelota vasca por Tiburcio Arraztoa Urrutia (Irurita, Baztan, Nafarroa) paginas 135 – 141 (año publicación 2004)

Editado para PILOTARIEN BATZARRA por dco1971

Artículos de pelota, Historias de la pelota

Origen y antecedentes del juego de pelota vasca (Enrique Jordá Gallastegui)

No Comments 27 octubre 2011

Origen y antecedentes del juego de pelota vasca

Enrique Jordá Gallastegui

Si el fin del mundo debiera acaecer dentro de cinco minutos seguiría jugando a la pelota. -San Luis de Gonzaga-

La ausencia de una neta especificación del origen del juego de pelota vasca en los diversos libros dedicados a este deporte me llamó recientemente la atención al leer una publicación destinada al estudio de otros juegos cuyas procedencias estaban investigadas con tanto rigor científico como meridiana claridad.

El modo en que Enrique Abril, siguiendo a Adolphe de Luze, enfoca esta rebusca me parece un típico ejemplo de la manera en que se ha intentado resolver la dificultad que aquí tratamos de solucionar. «Ya en la noche de los tiempos», escribe Abril, «se registran destellos del juego de pelota o con pelotas»… «no es preciso recordar la variedad de todos esos juegos conocidos y practicados en los primeros tiempos de la historia y que han dejado huellas en sus páginas y especialmente en las inscripciones y pinturas de las épocas más brillantes de la cultura egipcia simultánea, probablemente, de la Siria y Persia de las que pasaron después a Grecia y Roma» (1).

A pesar que Gibert, al tratar el mismo tema, se contentase con advertir únicamente al lector la probabilidad «que no hubiera nada cierto en lo que dijera y que a la larga conseguiría aburrirte» (2), quizá sea Peña y Goñi quien presente la postura más peculiar entre los escritores que han abordado este sujeto. En un libro, simpático y valioso en múltiples aspectos, afirma: «las disquisiciones históricas me llevarían probablemente a averiguar que los primeros jugadores de pelota fueron Adán y Eva, y la primera cancha abierta el Paraíso»… «desde Adán y Eva hasta Percain, Arantza y el hijo de Simón, hay una barbaridad de siglos, los mismos que voy a saltar, con permiso de los lectores» (3).

Tampoco Blazy (4), Jaureguy (5) y, últimamente, Bombín y Bozas (6) han llegado al germen del que brotó este deporte. Los últimos mencionados advierten, en su espléndido libro, al «curioso lector que, deseoso de obtener noticias sobre el génesis y desarrollo del juego de pelota entre las más antiguas agrupaciones humanas acuda a los libros dedicados a este deporte -nada abundantes por otra parte- se sentirá sin duda defraudado ante la total carencia de datos que sobre este aspecto particular advertirá en ellos» (7).

Debido a que todos los juegos que actualmente se practican sirviéndose de objetos esféricos, más o menos voluminosos, tienen un común origen, orienté mis rebuscas siguiendo sus evoluciones para hallar, eventualmente, la misma causa generatriz de todos ellos y llegué a la conclusión que las raíces más profundas del juego de pelota presentan un nexo con ceremonias religiosas muy antiguas que derivaban, a su vez, de luchas ocurridas durante el período protohistórico entre los reyes del Alto y Bajo Egipto (8).

No es este lugar para explorar el enmarañado laberinto fruto de creencias y manifestaciones religiosas egipcias, pero para poder apreciar adecuadamente las ceremonias que con el tiempo evolucionaron hasta devenir la ascendencia del juego que nos ocupa debemos recordar que los faraones poseían en la vida de ultratumba derechos que no compartían sus súbditos. La religión egipcia experimentó solamente un comienzo de

democratización tras los primeros siglos del Imperio Medio, entre 2700 y 2200 antes de J.C., cuando se toleró, entre otras cosas, que el Libro de los muertos -una especie de vademécum que se depositaba en las tumbas de quienes lo requirieran para ayudarles a superar las diversas pruebas que tamizaban las almas antes de lograr el reposo eterno- fuese depositado con los restos mortales de los funcionarios del estado y más tarde con los de otros sectores de la población (9).

La identificación de los faraones con los dioses motivó que los reyes del Alto y Bajo Egipto, conformándose a usos en vigor, tuviesen una representación mítica de sus propias divinidades ya en Horus, el dios de la región fértil favorecida por las aguas del Delta o en Set, a quien se adoraba en las áridas zonas del Alto Egipto. El antagonismo entre ambos desembocó en crueles luchas que sostuvieron los reyes hasta que uno de ellos fuese implacablemente derrotado.

Historia y religión egipcias convergieron en mitos. Entre los muchos y complejos que nos han llegado, nuestro estudio nos conduce a calar en uno de los más extendidos: el encerrado en la leyenda de Isis y Osiris.

Esta aparece primeramente fragmentada en ciertos escritos de Diodoro de Sicilia y Herodoto. Algunos de sus detalles fueron burilados en un limitado número de inscripciones antes que Plutarco diera forma a la leyenda en pari kai Osiridos (10). Resumir esta leyenda en pocas líneas no es empresa holgada pero, a riesgo de parecer obscuro, diremos únicamente que Geg, dios de la Tierra, y Nut, diosa del Cielo, engendraron dos hijos -Osiris y Set- y dos hijas -Isis y Nefitis-. Osiris casó con su hermana Isis mientras que Nefitis compartió la vida de Set. Osiris al mostrarse sabio y prudente en sus funciones de gobierno desató la envidia y el odio de Set a extremos tales que éste no paró hasta hacerle caer en una astuta trampa, matarle y despedazar su cuerpo. Set y sus secuaces depositaron los restos de Osiris en un sarcófago que lanzaron al Nilo. Empujado por corrientes varias, las aguas llevaron los restos de Osiris hacia las costas fenicias donde el sarcófago arrimó en Biblos. Dominando su dolor Isis no cejó hasta recuperar el cuerpo de su marido y acompañada de Nefitis entonó una elegía de la que derivan las plegarias del culto a Osiris. Se atribuían a esta oración poderes mágicos que unidos a la solicitud de las dos hermanas y a la ayuda prestada por Anubis -divinidad cuya actividad esencial se ejercía en el mundo de los muertos- lograron resucitar a Osiris. Entretanto Isis había concebido a Horus, Set apoderándose nuevamente del cuerpo de Osiris lo talló en catorce trozos que fueron hallados por Isis quien los enterró en los lugares donde los encontró originando así los diversos santuarios que en Egipto se dedicaron al culto de Osiris. Con la intención de protegerle de las iras de Set, llevó Isis su hijo a la cenagosa región del Delta y cuando alcanzó el joven dios la edad hombría lo presentó a la corte de los dioses. Allá arguyó Toth, ante un jurado, para que Horus fuere reconocido por heredero de su padre Osiris. Set fue condenado y a Osiris le fue encomendado el puesto de señor del Averno y juez supremo de los muertos. El polifacético Osiris presenta serias dificultades para ser definido en una breve fórmula. Posee entre otros atributos los de un dios de la vegetación. Fácil es deducirlo si observamos en mausoleos dedicados a su memoria ciertos dibujos ornamentales que presentan semillas y arbustos. Confirman este aserto las inscripciones que obran en algunas pirámides donde puede leerse: « ¡Oh! Tú cuyo árbol es verde, quien se yergue en este campo». «Yo vivo, yo muero, yo soy Osiris»… «Yo vivo como el trigo, y crezco como el trigo» y como la fertilidad es inconcebible sin agua leemos en el mismo monumento: «Tú eres en verdad el Nilo, amplio siempre al comienzo de las estaciones; dioses y mortales viven gracias al agua que Tú les prevees» (11). En los combates de Horus, dios vengador de su padre, contra el villano Set se halla el auténtico germen del juego de pelota vasca. Tras los combates históricos que entablaron los reyes del Alto y Bajo Egipto y la fusión posterior de prerrogativas monárquicas con potestades divinas en la misma persona, el pueblo egipcio celebraba regularmente ritos destinados a lograr la intervención de Horus en el logro de una abundante cosecha. En estas ceremonias rituales se simulaban combates entre Horus y Set acompañados por sus partidarios. Un grupo de contendientes lanzaba contra el otro la reproducción de una cabeza humana de tamaño natural que con el tiempo fue sustituida por un objeto esférico. Ambos objetos representaban la cabeza de Osiris (12).

Estos ritos encierran dos elementos fundamentales del actual juego de pelota: la pelota y los bandos que se distinguen en los frontones con los colores azul y rojo. Igualmente puede observarse el envío de la pelota al bando contrario situado enfrente como aún se practica en las modalidades de rebote, pashaka y laxoa denominada también a largo o a guante.

Conservamos testimonios de las formas egipcias del juego que estudiamos en algunas pinturas conservadas en Beni-Hassan. Datan de las dinastías XI y XII y observamos en ellas dos mujeres que, a cierta distancia una enfrente de otra, llevan a horcajadas dos compañeras que juegan a la pelota. En un artículo publicado por Field en 1927 y firmado con el seudónimo Antiquarius aparecen reproducciones de «ciertos objetos utilizados en diversos juegos. Uno de ellos responde a la denominación sistra y recuerda, sobremanera, tanto por su nombre como por su aspecto la chistera vasca» (13).

Permítaseme desasociarme de cualquier opinión que pretenda ver una afinidad entre los vocablos sistra y chistera ya que esta última expresión, muy extendida todavía, emana de la palabra española cesta y el empleo de cestas en el juego de pelota vasca data solamente del pasado siglo, cuando reemplazaron a los antiguos guantes de cuero aún conservados en las modalidades pashaka, laxoa y rebote, hoy menos practicadas en algunas regiones a pesar de los esfuerzos realizados para su conservación de los que se conservan destellos en algunos frontones donde puede leerse Debekatua da bleka haritzera - prohibido jugar a blé-.

Resta, no obstante, un factor importante, el notable parecido entre

los objetos empleados en juegos similares a más de cuarenta siglos de distancia. Como tantos otros aspectos de la vida egipcia el juego de pelota desbordó las fronteras infiltrándose en sus países vecinos. Nos consta que los judíos lo practicaron. Isaías alude al mismo en el versículo 18 del capítulo XXII de su sagrado texto. También el gran rabino Gamaliel lo menciona (Talmud-Sanedrin, 77-6).

Por otra parte el juego de pelota, aclimatándose a nuevas regiones, combinó con mitos locales. De ello proviene el que la pelota aparezca, a las veces, asociada con el mito que, a su vez, estaba relacionado con la diosa Venus. En numerosas pinturas que ornan ánforas y vasos funerarios helénicos, aunque nos sea imposible explicar enteramente su contenido emblemático, podemos asegurar que la sphaera -la pelota griega representaba «un emblema solar, símbolo de la vida y despertaba una idea de juventud y belleza. Debido a ello vemos la sphaera al lado de Venus «…». Hemos visto que en el rapto de Egina, la pelota que cae de las manos de la joven simbolizaba, eufónicamente, una muerte prematura. En efecto la pelota lanzada al aire se presenta, naturalmente, al espíritu humano como el emblema del sol en su trayectoria; y la pelota que cae ofrece una alusión transparente a la puesta del sol y se convierte en un símbolo fúnebre» (14).

El juego de pelota alcanzó tal popularidad en Grecia que los helenos intentaron apropiarse su origen atribuyéndolo, equivocadamente, a los pueblos lacedemonios, lidios y espartanos. Entre los últimos no faltó un Tomocrates que escribió un tratado, hoy perdido, sobre los diversos aspectos del juego entre cuyas variantes nos interesa señalar la denominada episkyros en la que es fácil percibir una anticipación de dos modalidades vascas: laxoa y rebote.

Esta popularidad determinó su infiltración en grupos muy dispares. Abundan testimonios en tal sentido y nos consta que personajes tan eminentes como Alejandro el Magno, Sófocles, Dionisio el Grande de Siracusa y el filósofo Diógenes Laercio lo practicaban (15).

La gracia de los movimientos de este deporte atrajo la atención de no pocos artistas atenienses y entre sus obras descuella un espléndido relieve que realza un pedestal, modelado hacia el año 510 antes de J.C., que obra en el Museo Arqueológico de Atenas. Paralelamente los poetas cantaron la elegancia del juego. Homero la inmortalizó en los bellísimos versos de la Odisea que ensalzan la distinción y gracia de la princesa Nausica al jugar a la pelota con unas doncellas. Las actuales raquetistas no pudieron soñar con más ilustre predecesora. La Odisea encierra otra referencia similar en un pasaje donde Alcinco y sus hijos Laudamas y Halios evolucionan jugando con una pelota de púrpura (16).

El texto referente a Nausica es particularmente interesante porque la preocupación mayor de las doncellas helénicas consistía en lograr gestos y movimientos tan mesurados como graciosos que Homero envolvía en una sola palabra: molpée. Antes de abandonar la Grecia antigua consignemos que el Liceo, donde enseñaba Aristóteles, poseía un lugar destinado al juego de pelota y que Platón menciona este deporte en el viaje del joven Anacarais (Cap. VIII, libro III).

Roma, al igual que Grecia, adoptó el juego de pelota, Estrabon indica uno de los lugares donde se jugaba en público y de su texto deducimos que se trata del estadio de Domiciano cuyas ruinas todavía admiramos (17). Los romanos jugaban en villas, gimnasios y termas que poseían locales, generalmente cubiertos, reservados a la práctica de este

deporte denominado por ellos sphaeristerio. El tipo de pelota usado variaba entre la harpastum, pequeña y dura, y la follia que estaba llena de aire como las actuales empleadas en el tennis. Gracias a los lexicógrafos Polluce y Esichio conocemos diversas variedades de aquel juego; la aporraxis en la que se lanzaba la pelota contra el suelo o la pared como en las actuales formas del juego a blé en el País Vasco; la urania que consistía en proyectar la pelota más alto que los contrincantes, y la trigona cuyo nombre derivaba de la colocación de los jugadores en forma de triángulo. Si escritores como Ovidio, Plauto y Marcial aluden al juego, las referencias más precisas las hallamos en escritos consagrados a vidas de ciertos emperadores. No fueron pocos los que practicaron regularmente este deporte, Julio Cesar «regaló 100.000 sestercios a cada uno de los que habitualmente jugaban con él a la pelota» (18) y Octavio Augusto «renunció, cuando terminaron las guerras civiles, a montar a caballo y al ejercicio de las armas; remplazándolos por el juego de pelota» (18). Sabemos por Suetone que Vespasiano «disfrutaba de excelente salud, aunque para conservarla sólo hiciese ejercicios en el spharaesteiro» (19) y que Alejandro Severo «sobresalía en el juego de pelota» (20). Si los emperadores se entregaban al juego, médicos, como el gran Galeno, recomendaban su práctica. Con el fin de no alargar estas citas añadiré solamente que Caton afirmaba que Mecenas, Virgilio y Horacio eran también asiduos al ejercicio de la pelota y el último confirma la afición de

Mecenas en una de sus célebres Sátiras (21).

Se ha pretendido que el juego de pelota penetró en el País Vasco durante la dominación romana en la península ibérica. A. Viada afirma en su Manual del sport (p.16) que «en unas juntas generales celebradas en Vitoriaco el año 583 por los cortesanos de Leovigildo jugóse a la pelota, cuyo juego les fue enseñado por los prisioneros procedentes del Noroeste, esto es, vascones. De cómo se jugaría en aquella época no hay que pensar en averiguarlo, pues las crónicas no mencionan los detalles de dicho juego» (22).

Se ha supuesto que los visigodos lo aprendieron de los romanos al asimilar sus costumbres pero la hipótesis parece poco convincente. Hay que tener presente que se trata, en el juego celebrado en Vitoriaco, de la única mención que poseemos del juego en aquella época. Debemos asimismo recordar que entre los numerosos restos arqueológicos romanos conservados en la península ibérica no se ha encontrado ninguno relacionado con el spharaesterios. Más aún, San Isidoro de Sevilla, cuyas fechas de nacimiento y muerte se sitúan en los años 560 y 636, a pesar de sus saberes universales no indica nada concerniente al juego de pelota en tierras ibéricas (23).

Algunos estudios recientes se inclinan a opinar que no fueron los romanos sino los árabes quienes motivaron aquella infiltración al instalarse en Europa occidental. Conviene también recordar que el deporte que nos ocupa se había extendido previamente en la zona africana bañada por el Mediterráneo. San Agustín, un africano de la región indicada, menciona al comienzo del siglo V, una de sus variantes que presenta analogías con el actual juego a pala.

Es curioso observar que durante la Edad Media el juego de pelota estuvo asociado a ciertas ceremonias religiosas guardando así contacto con sus orígenes. Durandus de Saint-Pourcain (1275 ?-1334), un teólogo dominico, ortodoxo si no tomista, que seguía a San Agustín y San Buenaventura de preferencia a Santo Tomás y Aristóteles y también Jean Beleth, igualmente teólogo, a más de liturgista, de cuya presencia en Chartres entre 1126 y 1137 obra constancia, protestaron contra la adopción de la pelota en la liturgia pascual donde el antiguo rito primaveral se había cristianizado celebrando, paralelamente, la resurrección de la naturaleza y la de Cristo. Sus protestas no consiguieron impedir que la pelota siguiese formando parte de las ceremonias religiosas.

Entre las numerosas narraciones que de ellas nos han llegado preferimos retener, por su triple interés religioso, deportivo y coreográfico, la descripción de la ceremonia que se celebraba en el laberinto de la catedral de Auxerre, donde el juego o danza de la pelota se ejecutaba todos los años, el día de Pascua, «sobre un ritmo ternario» y «era bailada bajo la dirección del deán u otro dignatario de la iglesia, por los canónigos que seguían, en larga teoría (24) sobre los trazados del laberinto. La pelota que el deán, o su asistente, había recibido de los canónigos consagrados más recientemente pasaba de mano en mano durante la danza, dibujando por alternativa una especie de festón a lo largo de los danzantes cuya fila giraba, al mismo tiempo, alrededor del eje. La base de la danza consistía en hacer circular la pelota desde el primer danzante al resto del grupo y su retorno al director de las evoluciones que permanecía, probablemente en el centro del círculo, revestido con sus ornamentos sacerdotales. Al concluir el canto y la danza el deán y los canónigos tomaban parte en el ágape sagrado. Es muy probable que la danza de la pelota representase simbólicamente la trayectoria o la danza del sol a lo largo del año, su Pasión en cierta forma. Pasión de la creación análoga a la que había tenido que sufrir Cristo con su muerte, su enterramiento, resucitando como Cristo – Sol en Pascua» (25).

Esta cita nos conduce a fijar nuestra atención en una constante: a cuarenta siglos de distancia, la pelota se halla asociada a manifestaciones religiosas. En otro sentido (26) he esbozado las relaciones de la esfera con el sol y el laberinto y todo nos conduce, en este trabajo, a conclusiones que engarzan lógicamente con las que allí presentaba (27).

Consignemos, antes de abandonar esta faceta, que en lugares destinados al juego de pelota en las civilizaciones americanas pre-colombinas, la asociación de la pelota con la religión es también manifiesta. Personalmente me ha sido posible observar en el interesante

complejo arqueológico de Monte Albán, situado, en México, cerca de Oaxaca, un lugar destinado al juego de pelota que linda con las ruinas de un observatorio astronómico, donde la pelota lanzada describía la trayectoria solar al igual que en Grecia y la procesión medieval de Auxerre. Ambos monumentos se hallan rodeados de templos (28).

Los vascos adoptaron el juego de pelota y tras perfeccionarlo lo divulgaron por diversos países. La destreza alcanzada en su práctica contribuyó, a fines de la Edad Media, a establecer su gran reputación a través de Europa. Un embajador de la República de Venecia señalaba que el rey Enrique VII de Inglaterra (1485-1509) obsequió con cien libras a un pelotari vizcaíno que desplegó su talento y habilidad ante aquel monarca (29).

El pueblo vasco es muy consciente de la antigüedad de este juego. La mente popular vasca sitúa su práctica en tiempos muy remotos y según creencias y leyendas «los gentiles se servían de enormes bloques de piedra para jugar con ellos a la pelota» (30).

La imaginación desplegada por los vascos en la creación de numerosas variantes del juego de pelota es particularmente notable. A ella debemos las modalidades de los juegos a largo, rebote y pashaka, el empleo de guantes de cuero, largos primero y cortos después; de cestas en los juegos de remonte y punta, el último en dos variedades: atchiki y yoko-garbi, palas o simplemente sus manos tanto en lugares abiertos al aire libre, con pared izquierda o sin ella, como cerrados al igual que los trinquetes donde a más de jugarse a mano se utilizan la paleta o pala-ancha, el share o red, el guante corto y la raqueta.

La belleza del juego que nos ocupa y la destreza que los pelotaris exhiben ha causado admiración en los públicos más heterogéneos. Entre las reacciones despertadas quisiera señalar la del gran bailarín Vaslav Nijinski (31) cuando invitado por Arthur Rubinstein quien tras haber conocido al bailarín en Londres «le había visto de nuevo en Madrid antes de mi salida» -para Sudamérica-. «Tuve el gran placer de llevarle a presenciar el famoso equipo de pelota vasca ]ai alai. “Son unos bailarines fabulosos, gritó, quiero saltar a la cancha para bailar inmediatamente con ellos” (32). Únicamente cuando Rubinstein le convenció del peligro que corría si eventualmente recibiese un pelotazo abandonó Nijinski su deseo.

¿Qué elogio puede superar una admiración universal?

_______________________________________________________

Citas:

1. ENRIQUE ABRIL: Dos siglos de Pelota Vasca, pp. 19-20, San Sebastián, 1971 (Sdad. Guip. de Edic.y Publ.) y ALBERT DE LUZE: La magnifique historie du jeu de paume, pp. 17-36, 1935, Burdeos (Delmas) y París (Brossard).

2. SALVADOR DEL M. GIBERT: Pelota vasca, p.15, 2º edic., 1954; Barcelona (Sintes).

3. ANTONIO PEÑA Y GOÑI: La Pelota y los Pelotaris, Tomo I, pp. 32-33. Madrid, 1892 (.M. Ducazal).

4. E. BLAZY: La Pelote baque, 1944, París (Susse).

5. ADOLPHE JAUREGUY : Pelote basque, 1944, París (Susse).

6. L. BOMBIN FERNANDEZ y RODOLFO BOZAS URRUTIA : El gran libro de la pelota vasca, Tomo I, Cap. VIII, pp. 299-301, 1976, Madrid (Tipografía Artística).

7. L. BOMBIN FERNÁNDEZ y RODOLFO BOZAS URRUTIA : Op. cit.

8. Véanse ROBERT WILLIAN HENDERSON : Ball, Bat and Bishop, Nueva York 1947 (Rockport Press), MALCOM WHITMAN: Tennis Originie & Misteries, Nueva York, 1932, (Derrycale), RICHARD PRIOR: Notes and Some Other Ancient Bat-and-Ball Games Related to it, Londres, 1872, y J. MASSIGHAN: The Heritage of Man, Londres, 1929 (Cape).

9. E.A. WILLIAM BUDGE: The Book of the Dead (with introduction, notes etc., by) 3 tomos, Londres, 1901 (Kegan Paul & CO.) Londres. Véase asimismo en la misma editorial E.A. BUDGE: Egyptians ideas of the Future Life, Londres, 1899.

10. PLUTARCH ’S: De Isidos nar Osiridos, Edit. con introducción traducción y comentarios por J. GWYN GRIFFIHS, Cardif, 1970 (University of Wales Press).

11. Véase C.J. BLEEKER : The religion of Ancient Egypt, en Historia Religionum, Tomo I, pp, 40-114, 1969, Leyden (E.J. Brill); J.G. FRAZER: Adonis, Attis, Osiris, pp. 240-267 y 279-280, Londres, 1906 (Macmillan); A. MORET; Rois et dieux d’Egipte, París, 1911 (CoIin); EA. BUDGE: Osiris and the Egyptian Religion of resurection, 1911, Londres (Warner) y Nueva-York (Putman).

12. Sobre Horus y sus luchas con Set véanse: J. GWYN GRIFFIHS: Zu Horus und Seth en Zeitschrif für Agyptische Sprach und Alterkunde, nº 80, pp. 74-75, Berlín; J. GWYN GRIFFHIS : The Horus-Setmotif in the Daily Temple Liturgy, en Aegyptus, Rev. Italiana d’Egittología e di Papirología, Milán; HANS GOEDICKE : A note on the early cuit of Horus in Upper Egypt, en Annales du Service des Antiqués d’Egipte, no 5 pp. 59-62, El Cairo; ALAN. GARDINER : The contending of Horus and Set en Ramasside Cherter Beatty: Papyrus no 1, Londres, 1931 (Walker). Sobre las fiestas estacionales consúltese C.J. BLEKKER: Egyptian Festivals, Enactement of Religios en Studies in History of Religions, suplementos de Numen XIII, Leyden (E.J. Brill).

13. L. BECQ DE FOUQUERES : Les jeux des anciens, pp. 17-18, París, 1869 (Reinwald).

14. L. BECQ DE FOUQUIERES : Op. cit., p. 128.

15. Véanse APOLONIUS RODHIUS : Argonautica, libro IV, verso 952, Leipzig, 1905 (Teubner); Dicearchi Geographica quaedam, sivede vita Graecia etc., París, 1589 (H. Stepnanus) y ATHENAEUS NAUCRATICA: Deinopsophistae, Venecia, 1515 (Aldum & Andream Socerum).

16. HOMERE: L’Odysée, Tomo I, pp.171-177 y Tomo II, pp. 12-14, París, (Les Belles Lettres).

17. MACROBIUS: Saturnalia, Lyon, 1560 (T. Paganus).

18. SUETONE: Les douze Cesars, Tomo I, p.226, París, 1770 (Lacombe & Didot).

19. SUETONE: Op. cit., Tomo II, pp. 420-421.

20. AELIUS LAPRIDIUS: Scriptores Historiae Augustae, 1475, Milan (Lvagna).

21. HORACE: Oeuvres, Tomo II, Satirès, pp. 146-170, París, 1911 (Hachette et Cie).

22. Citado por LUIS BoMBÍN y RODOLFO BOZAS URRUTIA: Op. cit.

23. SAN ISIDORO DE SEVILLA: Etimologías, p.460, Madrid, 1951 (B.A.C.)

24. Teoría: término antiguo helénico que se aplicaba a las delegaciones que las ciudades enviaban, en su nombre, a los lugares donde se ofrecían sacrificios a los dioses o se consultaba un oráculo. Véase EMILE LITRE: Dictionnaire de la Langue Française, Tomo VII, p. 949, París, 1953 (Gallimard-Hachette).

25. MARIE GABRIELLE WOSIEN: La danse sacré, p.28, París, 1974 (Seuil).

26. ENRIQUE JORDÁ: De canciones danzas y músicos de/ País Vasco, pp. 481-483, Bilbao, 1978 (La Gran Encicl. Vasca).

27. Véanse PAOLO SANIARCANFELLI: Le Livre des labyrinthes; historie d’un mythe et d’un symbole, París, 1974 (Gallimard) y PAUL DE SAINT-HILAIRE: Le mystère des labyrinthes, París, 1977, (Rossels).

28. Sobre el juego de pelota en América consúltese: J.R. ACOSTA y K. HUGO MOEDAN: Los juegos de pelota en México prehispánico, en Antología de Esta Semana, pp. 365-384, 1946, México, y T. STERN: The

rubber-ball game of the America, en American Ethnological Society, Monograph no 17, Nueva York, 1948. Sobre la relación del círculo con el sol consúltese Alexadre Piankoff: La creación du disque solaire, I.F.A.C., 1953, El Cairo.

29. ANDREA NAVAGERA: II viaggio fatto in Spagna et in Francia… con la descrittione… delli luochi, & costumi delle popoli di quelle provincie, Venecia, 1563 (D. Ferri).

30. JOSÉ Mª DE BARANDIARÁN ; Eusko-Folklore, Materiales y Cuestionarios Año III, no XXVI, 1923, p.6 y Año IV, nº XXXVIII, p.8, 1924, Vitoria (Imprenta Montepío Diocesano).

31. VASLAV NIJINSKI (1890-1950) bailarín de origen polaco nacido en Kiev. Reconocido como el mejor bailarín de su época.

32. ARTHUR RUBINSTEIN : Grande est la vie, p.22, París, 1980 (Laffont).

Artículo recopilado por Javier Carballo (Zumaia) del trabajo: Escritos Vasconianos “Origen y antecedentes del juego de pelota vasca”, realizado por el Director de Orquesta donostiarra Enrique Jordá Gallastegui (1911-1996). Trabajo que fue publicado por Eusko Ikaskuntza en 1997 en el cuaderno: Homenaje a Enrique Jordá(Donostia: Eusko Ikaskuntza, 1997 (Musiker. Cuadernos de Música 9) ISBN: 84-89516-197

Pág.web: www.euskomedia.org/PDFAnlt/musiker/09/09107138.pdf

Bibliografía de Enrique Jordá en Inglés:

http://en.wikipedia.org/wiki/Enrique_Jord%C3%A1

http://www.gpaulbishop.com/GPB%20History/GPB%20Archive/Section%20-%203/E.%20Jorda/e__jorda.htm

Enrique Jordá fundador y primer director titular de la Orquesta de Euskadi, Enrique Jordá (1911-1996). El maestro donostiarra, titular de la Orquesta Sinfónica de Madrid desde 1940 hasta 1945, de la Orquesta Sinfónica de Ciudad del Cabo (1948-1954) y de la Orquesta Sinfónica de San Francisco (1954-1963), volvió a su ciudad natal para participar en la creación del conjunto vasco en 1982 y convertirse en su primer director titular. Este año 2011, se cumple el centenario de su nacimiento y por ello la OSE ha querido rendirle un especial homenaje musical.

Además de su pasión por la música, ocupó tiempo, recopilando información sobre el origen de la pelota…

 

Historias de la pelota, Noticias, Pala, Pala (Artículos)

El pelotari Enrique Abril Rey

No Comments 27 octubre 2011

Copiamos íntegro el articulo publicado en el portal euskonews

http://www.euskonews.com/0463zbk/efem46303es.html

El pelotari Enrique Abril Rey nació el 3 de diciembre de 1908

Pelotari guipuzcoano especializado en pala, nació en Oiartzun el 3 de diciembre de 1908. Ha sido Campeón de España de pala los años 1943 y 1944 con Andonegui y en 1947 y 1950 con Artola, asimismo sub-campeón en tres ocasiones y varias veces Campeón de Gipuzkoa.

Ocupó cargos directivos en la federación Guipuzcoana de Pelota con anterioridad a 1936 y en 1938 fue nombrado primer Delegado provincial de Pelota Vasca. Ha ejercido de crítico deportivo en radio y televisión, estando presente en numerosos finales mano-manistas.

Autor del trabajo Dos siglos de Pelota Vasca. En defensa del juego de “Rebote”, San Sebastián, Caja de Ahorros Municipal, 1971.

Perteneciente al “Club Deportivo Loyolatarra”, en 1972 le fue concedida la Insignia de brillantes de la Sociedad y desde 1975 se celebra en su memoria el “Memorial Enrique Abril”. Falleció en 1976.

Entrega del trofeo a los ganadores Abril y Andonaegui en el campeonato de España de pelota aficionados, Bilbao 1944.

Conversando con Larrañaga

Cesta punta, Cesta Punta (Artículos), Entrevistas, Historias de la pelota, Pelotaris legendarios, zesta punta

Conversando con Larrañaga

No Comments 19 septiembre 2011

Los de Chucho Larrañaga fueron otros tiempos, no cabe de duda. Una época de esplendor para la cesta-punta. Larrañaga fue una pelotari irrepetible hasta el punto de convertirse en figura legendaria. Ha vivido la vida intensamente: “He vivido como 200 años”. Fuerte físicamente, extraordinariamente fuerte, campechano como persona. Jugó hasta los 46 años en diferentes lugares pero a pesar de que reside en Miami, Méjico se le quedó clavado en el corazón. Allí pasó sus mejores años, doce,  y él no los olvida. Sesea al pronunciar las palabras y todas ellas llevan impresa un deje mejicano que delata su paso por la capital azteca. Vive en la South West terrace de Miami pero regresa a Etxebarria, su pueblo, para un par de semanas. LLeva varios días después de haber visitado a su hijo de un primer matrimonio, un ingeniero que trabaja en Alemania. Nos sentamos en la terraza del Oiala de Etxebarria, su cuartel general, y nos disponemos a charlar. Chucho tiene buena memoria.

Tenía 17 años e iba a debutar como manista pero las manos no le respondían. Un pelotari de Markina-Xemein llamado Gomez le dijo: “empieza a jugar a cesta que tú vas a jugar bien”. Era el año 1945. “Te voy a conseguir que vayas a Barcelona y luego te voy a llevar a Canarias”. Recuerdo que íbamos en el tren camino Barcelona y unos pelotaris que viajaban también, un tal Zubizarreta, Olasolo… comentaban: ” a dónde va éste si no tiene ni puta idea de jugar a la pelota”. No les faltaba razón. Fui a Barcelona y debuté como delantero y no podía jugar, no tenía posturas, codilleaba, con el revés tiraba fuera. Había cogido la cesta con 17 años.

No podía jugar  y de allí me llevó Gomez a Canarias, a las Palmas de Gran Canaria. Empecé a jugar en segunda categoría y al poco organizaron un campeonato. Lo gané en segunda categoría y al poco me pusieron en primera, también lo gané. Tremenda ovación me dieron, la primera copa que gané. De Canarias me fui al Recoletos de Madrid y de allí vuelta al Novedades de Barcelona. Los cuatro mejores zagueros éramos Frías, Ardanza, Aldekoa y yo. Ibamos a pedir aumento de sueldo y la empresa me dice: “A ti te puedo dar pero a los otros no”. “No juego”, les contesté. Entonces viene Frías y me dice: “Yo no puedo estar sin jugar, me acabo de casar, tengo un hijo y quiero empezar a jugar”. “Tú verás”, le contesté. Me viene Aldekoa y me dice: “Si ese juega, yo también”. Jugaron los tres y el único que no jugó fui yo. Me fui a Zaragoza porque me había dado contrato para jugar diez partidos ganando más.

Estando en Zaragoza me ofrecieron contrato para Méjico y para La Habana.

Tenía veinte años cuando me fui a Méjico. La mejor época de mi vida la viví allí, de los veinte a los 32 años. Donde más jugué a la pelota. Le pregunto a Chucho cuando se hizo figura reconocida. Fui a Méjico en diciembre de 1948. El 50-51 ya era de los mejores. Mis rivales en la zaga eran Canguro Ermua, Totolo Urrutia y Andrinúa. Delanteros estaban Salsamendi I, Urkola, Echevarría, Ibarluzea, luego vinieron Careaga y éstos.

¿Qué tal era la cancha de Méjico? Muy buena. 66 metros de cancha. Muy buena para mi porque yo podía tirar atrás y  a los otros les costaba. Era muy vivo, yo hacía mucho daño con la derecha. Jugaba casi todo con la derecha porque con el revés lo único que hacía era tirar para atrás y no hacía nada. En el año 1953 empecé a ir a Miami, allí jugué hasta la huelga (1968). Jugaba la temporada de Miami  y luego me iba para Méjico, el viaje lo hacíamos en carro (automóvil).

 

¿En Miami eras el mejor zaguero?

 

Yo creo que era el mejor. Luego venían Guarita y  Churruca. Churruca en singles jugó mucho. No desarrollé mucho mi juego en Miami, tardaba mucho en calentarme.

¿Qué tal te arreglabas tú en singles?

Sí, después de Churruca el mejor era yo. Churuca ganó 4 o 5 campeonatos (singles). Yo, uno; Orbea ganó uno y Guarita otro. Todos los demás ninguno ganó un campeonato de singles.

En La Habana jugué dos temporadas. La primera fue en 1954-55. Ese año no jugué porque tuve una equivocación. Alquilé un apartamento sin aire acondicionado. Y sudaba y sudaba… llegaba a la cancha y cansado ya. La siguiente vez que fui dije, ni hablar, me metí en un hotel, el Toki Ona, que tenía aire acondicionado y restaurant. Y entonces jugué cantidad a la pelota. Los últimos partidos que jugué fueron Orbea I-Guarita contra Egrubide y yo, eran los años 1959-1960.

 

¿Qué cancha te gustaba más, la de Méjico o la de La Habana?

Yo creo que hubiera sido mejor el de La Habana. Era más pesado  y yo hacía daño y  a mi no me hacían tanto daño. En Méjico era más vivo y había que tener más movimiento. Yo creo que si hubiera ido a La Habana primero hubiera jugado más que en Méjico.

En tu segunda estancia en La Habana, 1959-1960 — los castristas ya en el poder–  ganasteis mucho dinero ¿no?

 

Firmé contrato para dos años. Orbea I firmó para dos años y yo también. Dos mil dólares nos daban en esa época. Mil nos ponían en España y otros mil en La Habana. Y yo dije, yo firmo. En Miami no se ganaba. Fui a donde la empresa de Miami y les dije: voy a jugar en La Habana. No puedes hacer eso, me contestan. Tienes que avisar tres meses antes. Tengo que ir. Luego cuando volví a Miami nos rebajaron el sueldo, se aprovecharon.

¿Qué pasó para que tuvieras que regresar a Miami?

La situación estaba mal. Le operaron a mi padre y me fui a casa. Un pelotari, Markue, que jugaba en La Habana, no le llegaba el dinero prometido a España. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo, le contesté a Pistón que estaba de intendente. Vuelve, te necesitamos, insistía Pistón. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo. Al poco se cerró el frontón, la situación estaba mal en Cuba.

¿En qué lugar has vivido mejor?

(No duda un segundo, es más, se le iluminan los ojos) En Méjico, de 20 a 32 años. La mejor vida mía fue en Méjico. Teníamos como 9 o 10 trajes, camisas de seda a medida, zapatos a medida, dinero en el bolsillo, muchachas cantidad. De todo teníamos (acentúa el deje mejicano).

¿Te cuidabas como pelotari?

(la pregunta le sorprende) ¿¡Yo…!? Nunca me cuidé ( se ríe). No, en México, no. Y me decían: Tú no te cuidas cuando vas a jugar ¿no se te doblan las piernas? NI me acordaba que tenía piernas. Tenía tantas facultades que no. Algunos iban al Desierto de los leones (un parque en la ciudad de Méjico) a respirar, yo al cabaret donde había humo. Fumé desde los ocho años hasta los treinta, tres cajetillas de cigarrillos y tres o cuatro puros al día. A los treinta lo tuve que dejar. Me saltaba el corazón por la camisa (hace el gesto con la mano en la camisa).

Sol, el masajista de Miami, decía que habías sido el pelotari más fuerte que él había conocido (el otro era Gerrika de Ajangiz).

Sí, cómo no. Era muy fuerte. Levantaba 200 libras, saltaba siete escaleras. Era un atleta completo.

¿Ganaste muchas apuestas por tu fuerza?

Sí. Había un campeón del ejercito canadiense a pulso que iba al solarium de Sol. Jugaba y le ganaba. El hombre me agarraba de los brazos, estaba enamorado de mis brazos. Un día estaba el canadiense levantando pesas, tenía puesto un cinturón enorme en la cintura, y me empezaron a pinchar. A ver, coge el canadiense, pone 196 libras (bench press), levantó. Y yo también levanté. Vino Urkola y mete 236 libras. Lo trajo hasta aquí ( me señala la altura de la barbilla) y no podía pasar. El canadiense no decía esta boca es mía, se escondía. Digo, si llego yo ahí, llego hasta arriba. Levanté arriba. Gritaron todos: ¡animal salvaje…! (Chucho se ríe como un niño travieso recordando aquella hazaña)

Tenía mucho nervio y 90 kilos. Cuando más jugué pesaba 87 kilos. Pura fibra era.

¿Si te hubiera cuidado hubieras jugado más a la pelota?

¡No me hacía falta! me sobraba. Un día fui a donde Cossío en Méjico a firmar contrato y le digo al empresario. Oye, quiero ganar tanto. No te puedo pagar porque nadie ha ganado ese dinero en Méjico. No juego. Además, me dice, no me conviene porque me desluces el cuadro. Quería quitarme a mi y hacerlos todos jugadores buenos. Todos los quería poner parejos.

¿Es cierto que dieras tantas ventajas?

Sí, de jugar con un segunda contra las mejores parejas. Cuando arrollaba en parejas me metían contra tríos y me cansaba y me ponían en parejas. Todo el tiempo tríos, muchos.

¿Cuando empezaste a notar que ya no eras el mismo?

A los 37-38 años ya había empezado a perder la velocidad, se pierde cada año que va pasando. Con 38 años ya empecé que me costaba hacer el tanto. Cuando tenía 24-25 años en dos pelotazos ¡pin-pan! rápido terminaba el tanto, luego ya me costaba más. Los últimos 8-10 años jugué de revés, ya no podía con la derecha. Yo veía el tanto que no había nadie en dos paredes. Cuando tenía 25 años tiraba y antes de que se movería el delantero la pelota ya había pasado. De mayor trataba de tirar y antes de que empezara ya me estaban esperando. Aquí (señala la cabeza) sí veía el agujero pero esto (señala el brazo) no respondía.

Tienes fama de haber sido un buen compañero para el delantero

Sí, yo era compañero muy bueno. Era bueno y le ayudaba. Siempre animándole: ¡dále, dále! a todo el mundo le gustaba jugar conmigo.

¿Con qué delanteros jugabas más a gusto?

Tenía varios que eran muy buenos. Jose Ramón Eizaguirre de Berriatúa; Alonso de Vitoria también era muy buen compañero. En Méjico tenía también algunos. Salsamendi IV, le decían Tribilin, que era uno flaco con unas posturas malas-malas pero tremendo pelotari. ¿Era ese Salsamendi el que fue gran sacador? No, era el hermano. Isidoro Salsamendi, al que decían El Jorobado. El Jorobado metía hasta 10-12 tantos de saque por partido. Tuvo un apoca que jugó más que el hermano, que Salsamendi I, le duró seis meses.

¿Cómo se las arreglaba para hacer tantos tantos de saque?

Arrollaba. Sacaba de lado. Agarraba, te adelantabas y luego te sacaba de arriba. Muchos tantos. A base de velocidad contra la pared izquierda, muy bien. Pero duró poco, no era pelotari como El Maestrito (Salsamendi I). Ése sí que jugó  a la pelota. ¿Jugaste a menudo con El Maestrito? Cómo no. En su homenaje le jugué a él. Jugué muchos partidos con él y en contra. Pistón y él eran los mejores en La Habana. Y qué me dices de Ituarte, ¿le viste jugar? No, pero contra Guillermo sí llegué a jugar contra él en Méjico. Echevarria-Guillermo contra Alberto Roser y yo. Roser este echaba el golpe a todo el que pasaba. No te dejaba jugar. Guillermo ya tenía 40-41 años y yo 21. Guillermo ya estaba acabado ya. Lo que pasa es que jugaba con Echevarria que era el mejor delantero y a mi me pusieron con Alberto para que le entrara al golpe a todo. Guillermo le tiraba a él, pues sabía que le iba a entrar mal. Yo le estaba animando a Guillermo: ¡Dále Guillermo!, le decía. Porque, coño, para  mi Guilermo había sido un honor haber jugado contra él, le respetaba. Aquellos tiempos…

¿Era Guillermo tan golfo como  cuentan?

¡Puaaá…! Al máximo. No creía en nada. Bueno, yo era parecido (se ríe…) solía andar bastante con él. Sí, nos llevábamos bien… ¡Ay Dios…! Aquellos tiempos (suspira) han pasado muchos años ya de eso. Muy bonito. Bonitos recuerdos haber vivido que muchos no podrán contar.

Hace poco tiempo comentó Churruca que tal como se juega de sucio hoy día y con esas pelotas, tú no hubieras tenido contrarios jugando de esa manera.

Sí, porque las pelotas de ahora son un rayo. Esas no son pelotas. Es demasiado rápido. Yo la velocidad que le metía a la pelota con estas estragos hubiera hecho, sí. Jugábamos con pelotas hechas por Millán que eran mucho más muertas pero con un sonido fenómeno, un sonido precioso. Antes los delanteros apenas reboteaban, los zagueros lo hacían. Ahora todo el mundo está reboteando; han aprendido a rebotear los delanteros. Es tan vivo que que va y vuelve la pelota. Antes había figuras grandes que no reboteaban. ¿Delanteros? Sí, que habían jugado mucho a la pelota pero que no tenían mucho rebote. Ha habido jugadores grandes que no han tenido ni  derecha, Guillermo mismo, no tenía nada de derecha, rebote tampoco. Sólo de revés pero tenía un revés y una clase, una forma de ir a la pelota que…

Pistón rebotaba bien ¿no? Sí y remataba bien. Salsamendi I de los dos lados de derecha y de revés. Con poca fuerza lo hacía fácil todo, muy buen pelotari. El Maestrito tocaba el piano, le gustaba vestir bien, muy guapo, tenía las mujeres más bonitas al lado siempre. Aquellos tiempos… Ah, Salsamendi… Después vino Orbea, de los más destacados. Luego vinieron la cuadrilla esta de Ondarrés, Alex, Chino, Egurbide… unos cuatro o cinco muy buenos. Zagueros también, Chimela, Churruca y yo. Un cuadro muy bueno, se jugó  a la pelota mucho.

¿Te has visto jugar alguna vez en alguna grabación? Me pasó una cosa curiosa. Estaba viendo la tele y veo uno que tira con la derecha y, digo: coño, qué velocidad le ha metido. Y era yo. No sabía que era yo. Y me dicen: si eras tú (ríe). Me hubiera gustado que hubiera tenido un reportaje de tele, cómo jugaba, qué es lo que hacía. Me hubiera gustado tener un partido jugado.

En pocos días va a salir a la luz un libro sobre tu carrera como pelotari, le comento. Sí, sí, quiero ver. José Agustín Larrañaga me está escribiendo. Estuve comiendo con él aquí en Etxebarria. Me comentó que probablemente antes de que vaya a Estados Unidos me va a dar el libro. Vamos a ver, 500 páginas dice que ha escrito. Los partidos que jugué, crónicas, escaleras que bajé, la piedra que levanté, cosas que hacía.

Tras la huelga del 68 Chucho jugó primero en Barcelona, después en Durango y Markina; en Gernika apenas dos o tres partidos. Por esos años los pelotaris estaban divididos en dos empresas. Algunos como Larrañaga, Chino y Alex jugaban con los hermanos Piedra en Durango y en Markina. En Gernika jugaban Churruca y Orbea entre otros.

Chucho, te retiraste el año 1974, el 28 de septiembre en Durango. Sí, sí. Elejabarrieta-Churruca contra Ondarrés y yo. Ganamos 30 a 23, tenía 46 años. Ganamos fácil, sí. El ultimo tanto me acuerdo. Agarro con la derecha, pegó frontis y pared izquierda y a rebote. Churruca devolvió justo-justo a buena. Y le tocaba entrar a Ondarrés porque era adelante y Ondarrés como era un caballero, le había criado al lado mío, me dejó para que yo luciera. Para que la agarrara yo. Entré y le veo a Elejabarrieta adentro y dá, dos paredes, agarré, tanto. Ahí se terminó el partido.

Ahí, con ese dos paredes acabó la carrera profesional de uno de los más grandes puntistas que ha dado la cesta-punta. Uno de los más queridos, por el publico y por sus compañeros. “Sí, me querían mucho. Cuando jugaba en Markina, por ahí (me señala la carretera que lleva a Markina) carro va carro viene, mucha gente de Eibar y de Elgoibar a verme. He dado muchas alegrías al pueblo. Aquellos tiempos…”.

Me alegro mucho Chucho. A mi también me has dado una alegría al conocerte. Que tengas un buen viaje de vuelta a Miami  y que nos visites el año que viene.

 

 

 

 

 

Frontones de pelota vasca en China

Artículos de pelota, Cesta Punta (Artículos), Historias de la pelota, La Pelota en la literatura, Pelotaris legendarios, zesta punta

Frontones de pelota vasca en China

No Comments 22 agosto 2011

El amigo Juan Pablo Sánchez ha publicado en la revista del Instituto Confucio de Valencia el artículo “Frontones de pelota vasca en China”. Por su interés lo reproducimos aquí:

En 1887, el jugador de pelota vasca Melchor Gurutzeaga se lesionó la muñeca compitiendo en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) en la modalidad de jokogarbi, lo que le llevó a inventar una cesta alargada de mimbre que atada al antebrazo compensara las secuelas de  su traumatismo a la hora de lanzar la pelota. Esta prolongación artificial de la mano, otorgó mayor velocidad a la bola ganando el deporte de la pelota vasca en espectacularidad, haciendo el juego mucho más fácil, rápido y vistoso, y permitiendo el atxiki o retención de la pelota con este nuevo tipo de cestas y posibilitando además su juego en frontones más largos, haciendo que se incrementara la asistencia de público. De este modo fue como nació la modalidad de la cesta-punta o jai alai (en chino 回力

huílìqiú).

Ese mismo año se construyó en San Sebastián, lugar de veraneo de la burguesía y la nobleza española de aquélla época, el primer frontón moderno de jai alai (en chino 回力球场 huílìqiúchǎng) con una capacidad de 1.500 personas. Su éxito en las partidas de cesta-punta fue tan grande que llegó a ser deporte olímpico  en las Olimpiadas de París de 1900. Con posterioridad, en la Exposición Universal de Saint Louis (Missouri, EE.UU.)  de 1904, se construyó un frontón de jai alai para hacer demostraciones de dicho juego de pelota vasca en los Estados Unidos, mientras que en las Olimpiadas de París de 1924 se mostró este deporte como exhibición.

El juego del jai alai se popularizó como signo de modernidad, pues combinaba un deporte espectacular con las apuestas, y se construyeron frontones en todo el mundo a los que llegaron jóvenes pelotaris procedentes en su mayoría de Euskadi, si bien con el tiempo aparecieron jugadores locales.

En 1901 se construyó en La Habana (Cuba), en la esquina de la calle Concordia con Lucena, el Frontón Jai Alai que recibió el nombre popular de “El Palacio de los Gritos”, y en 1920 se inauguró otro en la ciudad cubana de Cienfuegos.

En 1906 se construyó el primer frontón en Lima (Perú) y fue actualizado en 1930 por uno más moderno. En 1926 se abrió el primero de su clase en los Estados Unidos, en concreto en la ciudad de Miami (Florida), a los que le sucederían un gran número de ellos. En 1929 se abrió el Frontón México en el Palacio de la Pelota de la capital mexicana, mientras que en Tijuana se inauguró en 1947 el Palacio de Frontón Jai Alai.

En Asia, en 1917 el Casino Español de Manila (Filipinas) erigió un frontón y, tras la legalización de las apuestas en 1939, se edificó otro en la avenida Taft de la misma ciudad, mientras que en 1967 se levantó uno nuevo en la ciudad filipina de Cebú, haciendo lo propio en 1971 en Yakarta (Indonesia).

En China tenemos constancia de la apertura de un frontón de pelota vasca en la modalidad de cesta-punta en 1929 en las ciudades de Shanghai y Tianjin, mientras que en 1974 Macao abrió el suyo propio.

El frontón de Shanghai

El frontón de Shanghai se llamaba “Central Auditorium” (中央礼堂 zhōngyāng lǐtáng) o “Jai Alai Auditorium” (回力 huílìyāng), aunque también se le conocía con el nombre francés de “Parc des Sports”, pues se encontraba en una esquina de la entonces Avenue Joffre con la Avenue du Roi Albert de lo que era la Concesión Francesa (en la actualidad correspondería a las calles Huaihai  Zhonglu 淮海中路con Shaanxi Nanlu 陕西南路).

El frontón jai alai de Shanghai lo impulsó el banquero francés Felix Bouvier y fue dirigido por Haig Assadourian, egipcio de origen armenio. Bouvier en 1928 ya había promovido la construcción de un canódromo con una capacidad para 50.000 espectadores en la esquina de Avenue du Roi Albert con Rue Lafayette (en la actualidad Lafeidelu 辣斐德路 con Jinfuxing zhonglu今复兴中路), y que contaba además de con una pista de carreras, con un ring de boxeo y con una pista de baile (ahora ahí se encuentra el Mercado de las Flores de Jinwen).

El jai alai de Shanghai fue inaugurado el 7 de febrero de 1929 con la presencia, entre otros, del pelotari vasco José María Arancibia Berasaluze (alias “Petronio”), y poco a poco fueron contratados más pelotaris de Euskadi hasta formarse una pequeña colonia. En 1932 fue un acontecimiento la llegada de José Garate, medalla de oro en la exhibición de pelota vasca en las Olimpiada de París de 1924 y que jugó en Shanghai hasta el año 1939.

En 1934 se reformó el  jai alai de Shanghai, que en aquel tiempo ya contaba con aire acondicionado, y pasó a tener una capacidad total de 3.000 personas y 4.000 empleados. Contaba además con un cuadro estable de pelotaris vascos (contratados para una temporada) y llegaron a publicar allí mismo la revista La cesta, dedicada exclusivamente a este deporte.

En 1937 comenzó el declive de este deporte español cuando Shanghai fue bombardeada por el ejército japonés, y aunque durante la ocupación nipona se mantuvo el juego por las noches, fue decayendo la afición hasta su cierre definitivo en 1944, con el recrudecimiento de la guerra civil.

En 1944 el edificio pasó a llamarse “Zhonghua” y en 1975 se convirtió en el Gimnasio del Distrito de Luwan.

El frontón de Tianjin

El frontón de Tianjin se llamaba “S.A.I Forum” (Italian Forum, 意大利的回力球 ) y se encontraba en la Via Marchese di S. Giuliano en la Concesión Italiana (1901-1947) de Tianjin.

La construcción del frontón de Tianjin fue promovida por el empresario V. Fumagalli con el apoyo del Conde Ciano (Gian Galeazzo Ciano, yerno de Benito Musolini) que lo conocía de su época de cónsul de Italia en Shanghai (1931-1932). El “S.A.I: Forum”, diseñado conjuntamente por el arquitecto italiano Bonetti y el suizo Kessler, incluía una espectacular torre a modo de faro, que puede ser admirada todavía en nuestros días.

El frontón de Tianjin fue inaugurado el 20 de septiembre de 1934 y en él jugó, entre otros grandes pelotaris, José María Iriondo Urquidi desde 1934 hasta 1938, naciendo allí, en 1936, su hijo que sería también pelotari, José María Iriondo Azpiri, que de alguna forma es el primer pelotari chino de la historia.

El impresionante edificio del frontón fue remodelado por Guan Songjian para albergar el Gran Teatro del Pueblo, y se conserva en la actual calle Minzulu ( 族路) de Tianjin, aunque hoy en día alberga el famoso Club Marco Polo (马可 波罗俱乐部).

El frontón de Macao

El frontón de Macao es mucho más reciente, pues se construyó en 1974, aunque ya no se juegan en él partidas de cesta punta. En la actualidad, se conserva el edificio en la Estrada da Pelota Basca (actual Avenida Amezane) de Macao y alberga el “Jai Alai Casino” (回力娛樂 ), hotel y sala de juego con apuestas que, entre otras cosas, es famoso por sus máquinas de Pachinko.

Conclusiones

Los frontones de jai alai fueron un símbolo de modernidad que se extendieron por todo el mundo en la primera mitad del siglo XX, incluida China. Hoy en día muchos de ellos han desaparecido, pero otros se conservan dedicados a otros usos o incluso siguen en funcionamiento. Al cierre de los frontones chinos muchos de los pelotaris emigraron a Filipinas, país con el que había relaciones comerciales y de proximidad, desde allí muchos marcharon a México o Cuba, y más tarde a Miami.

La presencia de jugadores vascos en  Shanghai fue plasmada por el vicecónsul español Julio Larracoechea, quien publicó en 1941 la novela Ramonchu en Shanghai. Presencia de un español por tierras de Asia que trata precisamente de la llegada de un pelotari vasco de nombre

Ramón Aldabe a Shanghai y de su experiencia allí.

Agradecimientos:

A José María Iriondo Azpiri y a Íñigo Pons  del Shanghaiko Euskal Etxea.

 

Raquetistas Profesionales (Hombres)

Anécdotas de la pelota, Artículos de pelota, Historias de la pelota

Raquetistas Profesionales (Hombres)

No Comments 16 agosto 2011

¿Sabéis que hubo un tiempo que se jugó a raqueta en el campo profesional pero por hombres? Ocurrió en Barcelona el año 1936 en el frontón Nuevo Mundo. Lo curioso no es sólo ese dato sino que también el cuadro de pelotaris estaba íntegramente compuesto por guipuzcoanos, a las ordenes del intendente Tomás Iraola. Por cierto, modalidad esta de la raqueta jugada por hombres que fue prohibida por “la velocidad que se imprimía a la pelota y el gran riesgo que corrían los pelotaris”.

 

Esto es lo que podemos leer en el magnifico libro escrito por Jesus Maria Azurmendi en su trabajo La Pala:

Frontón Nuevo Mundo

Situado en la calle Marqués del Duero, nº 50, cerca del Paralelo, el frontón que sólo tenía dos paredes: el frontis y un pequeño rebote fue inaugurado el 7 de mayo de 1936 y su Intendente fue Tomás Iraola. En realidad era una Sala de Espectáculos, que funcionaba desde los años 20 y que se dedicaba a dar veladas de boxeo y espectáculos diversos. De vez en cuando se promagraban partidos de Mano, Pala y Raqueta (jugada tanto por hombres como por mujeres).

 

Ese día “La VAnguardia” publicó este articulo: “En Barcelona, donde tanta afición existe al deporte de la pelota, va a inaugurarse hoy, jueves, un nuevo local, dedicado al culto del ejercicio que ha merecido el favor del mundo entero, ya que en unos pocos años ha pasado de los clásicos frontones norteños a dominar como deporte y como espectáculo en los cinco continentes. Construido el nuevo frontón con una clara visión técnica de las modalidades de juego que en el van a practicarse, está llamado a impresionar gratamente, ya que presenta a la consideración del publico un aspecto completamente nuevo del juego de pelota entre nosotros, tanto por el frontón mismo, construido para el juego abierto, como por las especialidades que en él se van a practicar, que serán principalmente las de mano y raqueta, una y otra nuevas para nuestros aficionados en su aspecto de juego abierto y la raqueta jugada por primera vez por hombres en nuestras canchas”.

 

El día de la inauguración hubo partidos tarde y noche. En el primero jugaron a Mano, Rubio I y Alkorta ganaron 15-9 a Angel y Portu; en el segundo a Raqueta, Gorria e Iraeta perdieron 15-25 ante Jesús y Aierbe.

 

Anécdotas de la pelota, Artículos de pelota, Entrevistas, Errebotea, Historias de la pelota, Pelota y bertsolaritza, Pelotaris legendarios

Urtxalle; Pilotari bohemioa (argia astekaria, Mikel Garcia)

2 Comments 09 agosto 2011

Argia.com en irakurri degu eta argiaastekaria youtube n duen kanalean ikusi degu erreportaia, bertan Joxe Mari Mitxelena eta Manolo Mitxelenak kontatzen dizkigu Urtxale Pilotari bohemioaren pasarteak, garaian jarriz.

Mikel Garcia (argia astekaria), 2155. alean 2008-10-19 ko datan idatzitakoa argitaratuko degu, oso osorik.

Pilotari bohemio bat boteretsuenen artean

XIX. mende erdialdeko argazki erakusketa ikusgai izan da duela gutxi Londresen. Munduko lehenengo erretratuen artean ageri dira garaiko politikari, artista, errege, erregina eta enperadore ospetsuak. Eta zesta eskuan duela, baita pilotari oiartzuar bat ere: Urtxalle. Nor zen pertsonaia berezi hau? Sekulako ezustekoa hartu zuen Juantxo Egaña argazkilari donostiarrak, 1850eko hamarkada inguruko argazkiz osatutako bilduma pribatuaren erakusketa bisitatu zuenean Londresen. Munduan kontserbatzen diren irudi zaharrenen artean, garaiko pertsonaia garrantzitsuenen artean, pilotari euskaldun bat zegoen. Ondoren ezagutu zuen bere izena: Manuel Francisco Lekuona Urtxalle –Urtxalle izeneko etxean jaio zen, Oiartzunen, eta hortik ezizena–.

1851n pilota desafioa jokatu zen Biarritzen, Ipar Euskal Herriko lau pilotari hiru oiartzuarren aurka, errebotean. Iparraldekoen aburuz pilotarik onena Gaskonian jokatzen zen eta gaskoi bat ere bazuten taldean, baina hala ere oiartzuarrek –tartean Urtxallek– irabazi zuten, gutxiago izan arren. Napoleon III.a enperadorearen aurrean lortutako garaipen arrakastatsuaren oihartzuna azkar zabaldu zen nazioartean, eta “Biarritzeko Heroiak” izenarekin ospetsu egin ziren, Urtxalle batik bat, onena bera baitzen. Iparraldean oporrak igaro ohi zituen Londresko argazkilari batek, fama hura ikusita, argazkia atera zion 1955 inguruan. Horra imajinak
Ingalaterrara egindako bidaiaren zergatia.Dena den, pilotaria baino askoz gehiago zen Urtxalle. 1828an jaioa, showman alaia zen: herri guztietako festetarako kontratatzen zuten, ez bakarrik pilota partidarako, ondoren gitarra hartu eta bertsotan giro umoretsua jartzen zuelako baizik. Jokatzen zituen norgehiagokak ere ez ziren arruntak, beti handicap bat jartzen zion bere buruari, ikuskizuna sortu eta jendea erakartzeko: lau pilotari zaldi gainean oinezko baten kontra, sagardo botila edo zartaginarekin eskuz jokatzen zuenaren aurka, beste baten bizkar gainera igota… Eta ondoren, desafioetan irabazitako dirua gainontzekoak gonbidatzen xahutzen zuen, herriko ostatuan. Plaza gizona zen Urtxalle, artista, bohemioa, mundu guztia bereganatzen duen horietakoa. Izatekotan, guztiz konforme ez zuena familia zen, gonbidapenak medio sosik gabe itzultzen baitzen etxera. Konfiteria bazuen etxe azpian, baina lanean ere oso eskuzabala zen eta askotan gozokiak oparitu egiten zituen.

Liberala eta Elizaren ez oso lagun, pilotari eta bertsolari izateaz gain politikoki gizon inplikatua zen oiartzuarra. Ezaugarri horiek guztiak biltzen dituen pasadizoa heldutasun garaikoa dugu, Errenterian bizi zenekoa. Oiartzunen komentu berria egin zutela eta ezker-hormadun frontoia zuela entzun zuen Urtxallek. Ezker-horma zuen lehenengoetakoa zen, ordura arte plaza libreko joko zuzena izan baitzen nagusi. Garai hartan, eztabaida bizia izan zen ezker-paretaren aldeko eta aurkakoen artean. Bertsolaria plaza librearen aldekoa zen, eta ezker-paretaren berri izan zuenean Errenteriatik Oiartzuna oinez joan zen, kantxa berria ikuskatzera. Bueltan, ondorengo bertsoak bota zituen, arretaz entzuten zuten bizilagunen aurrean:

Bi lagun joan gerade
gaur nire herrira,
geren asmo osoaz
Aldapa Berrira.
Gizon bat irten zaigu
atean erdira
esanez: “Ez da libre
praileak ai dira”.

Gizonak zahartu eta
hau al du merezi?
Nere herrian ere
kanpoan naute utzi.
Azkenian guztia
ez nian ikusi,
azkenik plazan ere
praileak nagusi.

Agur Jaunaken sortzaile

Hori ez du, dena den, pasadizo ezagunena. Agur Jaunak abesti ospetsuaren jatorriaz hiru bertsio daude, eta denetan Urtxalle dago tartean: batzuek diote Iparraldean entzun eta Hegoaldera ekarri zuela; beste batzuen esanetan Donibane Lohizunen jokatutako desafio batean beste pilotari batek berari kantatu zion; eta hirugarren bertsioari kasu eginez artista oiartzuarrak berak kantatu zuen lehen aldiz. Azken bertsio horren aldekoa da Joxe Mari Mitxelena Oiartzungo pilota ikertzailea, frogatzen duten dokumenturik ez izan arren, belaunaldiz belaunaldi transmititutako kontakizun hau delako datu gehien ematen dituena. Horren arabera, 1851n, Maulen elkarri desafioa bota zioten Urtxallek eta Mauleko Errotaria garaiko pilotari ezagunak –desafioak buruz burukoak izaten ziren, eta gero bakoitzak bere taldea osatzen zuen–. Orduan ere, Iparraldeko lau Oiartzungo hiruren aurka lehiatu ziren, eta orduan ere oiartzuarrak atera ziren garaile.

Jokalari oiartzuarrak etxera bueltatu ziren, baina gure artistak segituan hartu zuen Mauleko ostaturako bidea. Herritarrak gonbidatu eta gitarrarekin giroa berotu zuen. Erretiratzeko orduan, Mauleko Errotariari bota omen zion kanta famatua, jatorrizko hitzak denborarekin apur bat aldatu badira ere:

Agur Jauna,
(aurkariari zuzenduz, Mauleko Errotariari)
Jaunak agur,
(ostatuko gainontzekoei)
Agur t´erdi.
Denak Jainkoak
iñak gire
(“iñak” Oiartzunen esan ohi den moduan, “gire” zuberotarrez)
zuek eta bai ni ere.
(Urtxalle Jainkoa zela esan ohi zen, pilotan baldintza beretan beti irabazi egiten zuelako. Bera ere, gainontzekoen moduan, hezur eta haragizkoa zela esan nahi zuen horrela)
Agur, Jaunak, Agur
Agur t´erdi hemen gire.

Iparragirreren garaikide

Garai berekoa dugu Joxe Mari Iparragirre, beti gitarra alboan eskola ona eta musika zerbitzen zuen hura. Hain pertsonaia antzekoak izanik, elkar ezagutu zutela pentsatzea ez da harritzekoa. Ez da halakorik jasota geratu, baina Zumarragan eta Urretxun hainbatetan jokatu zuen Urtxallek pilotan, eta segur aski topo egingo zutela uste du Mitxelenak.

Festarik festa, desafioz desafio ibili ostean, politika medio 51 urterekin Oiartzun karlista utzi eta Errenteria liberalera joan zen bizitzera. Azken urteak han eman zituen, emazte eta semearekin, posta banatzen. Bizilagunak zain egoten ziren, eskutitzak banatu ondoren egunean zehar gertaturiko bitxikeriak bertsotan nola jasotzen zituen entzuteko.

Egun ordea, herriak zeharo ahaztu du boteretsuenekin batera erretratatu zuten gizona. Zergatik iritsi da gaurdaino Iparragirre eta Urtxalle ez? “Iparragirrek Gernikako Arbolari abestu zion, eta berak kantatu ziola dakigu gainera. Agur Jaunak Urtxallerena dela frogatu ahal izan balitz, agian…”, dio Mitxelenak. Kontuak kontu, aintzat hartzeko moduko aleak eman zituen pilotari bohemioaren bizitzak.

La Pala en Frontón Corto

Artículos de pelota, Historias de la pelota, Pala (Artículos)

La Pala en Frontón Corto

No Comments 28 julio 2011

LA PALA EN FRONTÓN CORTO

Jesus Azurmendi

Dentro de unos días, la modalidad de Pala empezará a programarse en el frontón Bizkaia, o lo que es lo mismo en una cancha corta (38 metros). Antes de dar mi opinión a este respecto, hagamos un poco de historia: la primera vez que un cuadro de palistas jugó de una manera continúa en un frontón corto fue, en noviembre de 1921, en el Euskel-Jai bilbaino (31 metros). Los palistas del Euskalduna se habían declarado en huelga, la empresa de este frontón se alío con las del Principal Palace de Barcelona y Central de Madrid para que ninguna de ellas contratase palistas. Y éstos, no tuvieron más remedio que irse a jugar al pequeño frontón de la calle de la Esperanza de Bilbao, que se había inaugurado con señoritas raquetistas en enero de ese mismo año. No fueron contentos, lo sé por mi padre que jugó allí, pero había que ganar un dinero y fue la única solución. Una vez solventados los problemas con la empresa del Euskalduna, los palistas abandonaron la cancha corta y volvieron a jugar en largas.

Si exceptuamos unos pocos meses, entre finales de 1931 y principios de 1932, en los cuales los palistas que no fueron a México, y no todos, tuvieron que jugar en la cancha del antiguo Club Deportivo (40 metros), la Pala en frontón corto ni se mencionó.

Después de la guerra, en Barcelona se inauguraron varios frontones cortos cuya finalidad fue la de programar partidos entre señoritas raquetistas, si bien al cabo de unos meses esos frontones contrataron palistas para dar festivales mixtos de Raqueta y Pala, que en la ciudad condal tanto gustaban. De aquella época son los frontones: Barcelona, Sol y Sombra, Nuevo Mundo, Txiki-Alai, y más tarde el Condal y el Colón.

Al mismo tiempo, en menor escala, en Madrid, surgían el frontón Alcántara y el Madrid, también construidos para que jugasen señoritas raquetistas.

Es decir, que la Pala en cancha pequeña ya ha existido y, sobre todo en Barcelona, con un gran éxito. Pero, en esos frontones pequeños jugaban palistas de poco renombre, porque los famosos lo hacían en los grandes que entonces existían.

¿Qué quiere decir esto? Algo muy sencillo que, además, es obvio, y que se contesta con una simple pregunta: ¿qué palistas jugaban en frontones cortos? Hace muchos años, personas muy entendidas en Pala, y que vivieron aquellos tiempos, me lo dijeron: en frontones pequeños jugaban los debutantes, que no tenían suficiente juego para hacerlo en los grandes y que allí aprendían para pasar con el tiempo a uno largo; palistas que jugaban mucho en distancias cortas y poco en medidas largas (los hermanos Pedrín son un ejemplo), veteranos, que estaban al final de su carrera deportiva y que no podían jugar en cancha larga; y palistas a los cuales algún Intendente les había “invitado a marcharse” de la cancha grande en la cual jugaban.

Ahora, la modalidad de Pala, la señorial Pala, solo se va a jugar en frontón pequeño. Si analizamos un poco el Juego de Pala, veremos que esta especialidad es grande siempre que se practique en cancha larga. Si partimos de la base de que el meollo de esta modalidad es la pegada, y no lo digo yo sino todos los grandes historiadores y estudiosos de Pala que ha habido a lo largo de los tiempos, ¿qué importancia tiene la pegada en un frontón corto? Si lo principal del Juego de Pala es darle fuerte, cuanto más mejor, a la pelota, ¿Qué importancia tiene esto en un frontón corto?

Además, hay que puntualizar, que cuanto más pequeño es el frontón más se igualan los juegos. Cuanto más larga es la cancha la diferencia de juegos se acentúa. Y lo malo, es que los juegos se igualan siempre hacia los de menos nivel.

Yo, lanzó unas preguntas a los lectores y en sus contestaciones estará la clave de si es bueno o malo que se juegue solamente en cancha corta: ¿hubieran existido palistas como Juan Arakistain, Patxiko Kintana, Txikito de Gallarta, Pasai, Izagirre I, Zarraga, Oroz III, Amorebieta IV, Begoñés VII… si no hubieran jugado en frontón largo? Alguno nos dirá que hubieran salido otros, claro, tienen razón, pero ¿hubieran jugado lo que estos lo hicieron? ¿Hubiera existido alguien que hubiera sacado como Oroz III? No, rotundamente no.

El juego que se va a ver en el frontón Bizkaia no va a ser Pala; va a ser otro juego, que podrá gustar más o menos (sobre gustos no hay nada escrito), pero de la Pala que nos enseñaron a nosotros nada de nada. Los palistas pelotearán mucho más (en frontón corto es mucho más fácil), le darán a la pelota mil veces para hacer el tanto (cuando el palista es más grande cuantos menos pelotazos necesita para hacer el tanto), echarán dejadas, tirarán un montón de dos paredes, rebotearán millones de veces…, y muchas más cosas, pero un pelotazo grandioso, un sotamano del cuadro 12, sacar con una carrera correcta…, eso no se verá ya más.

Y todo esto, a mi, personalmente, no me gusta. Mi educación palista fue otra. ¿Que el futuro es ese? ¿Qué futuro? ¿Hay todavía alguna persona sensata que piensa que la Pala tiene futuro? El futuro de la modalidad del “leño” hace tiempo que no existe. ¿Qué soy pesimista? Tal vez, ojalá me equivoque y la modalidad reina de la Pelota vuelva por sus fueros. Pero, si algún día retorna de ese modo, jamás será en un frontón corto.

¿Todo esto quiere decir que estoy en contra de la Pala en frontón corto? Sí, si el frontón corto es el monopolio de la modalidad; no, si este tipo de canchas sirven para aprender a jugar, a saber estar allí dentro, a perfeccionar determinados lances del juego… Desgraciadamente, esto último no va a ocurrir. El frontón Bizkaia va a ser la única cancha en la cual se va a jugar a Pala, ¿a Pala?

 

Jesús Mª Azurmendi

 

(Julio 2011)

 

 

Tomando un café con Xabier Zabaleta

Anécdotas de la pelota, Entrevistas, Historias de la pelota

Tomando un café con Xabier Zabaleta

No Comments 21 julio 2011

Fue una entrevista a la carrera, una conversación contrarreloj mientras nos tomábamos un café a las once de la mañana en una cafetería repleta de gente. Algo más de media hora que me supo a poco, lo que se tarda en tomar un café. Conforme le escuchaba y avanzaba la conversación me embargaba la sensación de ocasión perdida por no tratar  otros temas que no fueran estrictamente sobre pelota y no otras cuestiones más variadas, sean sobre sobre política actual y pasada, periodismo o simplemente reflexiones abiertas, sin ataduras. Un periodista que a lo largo de varias décadas ha ocupado puestos de máxima responsabilidad en diferentes medios, por fuerza tiene cosas interesantes que contar. Xabier Zabaleta ha entrevistado a lehendakaris, personajes de talla mundial como Henry Ford II o  figuras legendarias del deporte como al pelotari puntista Estanislao Maiztegi, Pistón. Conforme le escuchaba, insisto, aumentaba en mí la sensación de estar ante una persona interesante, con criterio.

A modo de pinceladas o sorbos de café transcribo los comentarios de Xabier Zabaleta sobre pelota porque él fue quien tras licenciarse en periodismo por la Universidad de Navarra recoge el testigo, la rúbrica, en el Diario Vasco, de uno de los cronistas más famosos de la época, de Juan de Eguizale quien junto a Ezquiaga y Aitona era uno de los cronistas buque insignia, auténticos poderes fácticos en el mundo de la pelota. Zabaleta recoge de Eguizale no sólo el testigo sino también la servidumbre  de mantener las polémicas con Aitona. Como cronista consolidado le tocó vivir citar históricas como el debut de Retagi II en el cinema de Zarautz o aquel mano a mano entre tío y sobrino, Retegi I y Retegi II, 22-1 a favor de Julián, “no he visto jamás jugar mejor el mano a mano”, señala.

Zabaleta se siente orgulloso de una noticia recogida por él para el DV referida a una apuesta que se cruzó en el Carmelo Balda donostiarra, un cien, duros, contra 100.000 que dio la vuelta al mundo por la voltereta que supuso el que a la postre resultara ganador el apostante de cien duros. “Fíjate”, me dice, “estamos en el año 1977, los medios de comunicación del resto del mundo cuando se trata de nuestro país no recogen noticias más que de violencia política, esta otra no ligada a la violencia fue algo insólito que dio la vuelta al mundo”.

Cuando le pregunto por su estilo de escribir por aquella época me contesta que era un estilo muy conservador, se lamenta en cierta manera de no romper con lo precedente. Algo que hizo cuando se convirtió en redactor jefe del diario Egin. “Yo seguía la linea del diario norteamericano USA Today donde conseguían que las cifras, las estadísticas, fueran incluidas y hablaran por sí mismas. Un estilo que yo lo apliqué el año 1977 y que se consolidó en general hacia el año 2000. Zabaleta abogaba por un  tipo de crónica personal, subjetivo. En sus visitas a Galarreta (Hernani) para cubrir partidos de remonte ponía tanto interés en aprender los entresijos de la pelota que le llevó a Jesús Abrego comentar a Salsamendi, intendente del frontón: “Éste a esta marcha va a aprender hasta los efectos de la pelota”.

Cuando le pregunto a Zabaleta su opinión sobre los actuales cronistas su predilección se decanta curiosamente por comentaristas de los medios audiovisuales, y no de los escritos. ¿Será que los cronistas de “raza” han desparecido? “Me parece muy interesante el trabajo de Iñaki Elortza, Txapas, en Euskadi Irratia; o de Lizartza en Nitro; también el trabajo de Euskitze en ETB, transmiten entusiasmo, un plus. En cuanto a los cronistas de prensa escrute en general tienen una actitud funcionarial”.

El año 1992 Zabaleta se embarcó en una aventura de la mano de Euskal Telebista que consistió en hacer 13 capítulos sobre la historia de la pelota vasca, Jai-Alai, una aproximación histórica. Tras la realización de dichos documentales  Xavier destaca la tendencia que existe en la pelota, demasiado nostálgica, una actitud de mirar excesivamente hacia el pasado. Éste es uno de los puntos de la entrevista en los que me quedé con las ganas de no desarrollar como se merece. ¿Es esta tendencia evocadora del pasado algo consustancial a la pelota vasca o a la cultura vasca en general, al nacionalismo político o algo inherente a las culturas minoritarias? Me hubiera gustado que el periodista hubiera elaborado más su respuesta, Quizás en otra ocasión.

Recordando aquella serie de 13 capítulos, Jai-Alai, hecho en un tiempo en el que no había soportes audiovisuales poderosos, le lleva  la reflexión de que sería interesante que después de 20 años alguien hiciera una nueva versión.

De su estancia en Miami para la realización del capítulo referente al jai-alai o cesta punta, Zabaleta me trasmite la deuda moral que contrajo con una persona que le dejó marcado. Estanislao Maiztegi, el legendario puntista Pistón, no sólo le habló de pelota sino que le acogió como a un hijo. “Me enseñó de la vida, me transmitió de su vida llena de vivencias la aplicación de palabras sabias que me han servido en la vida”. “Piston era un caballero, tras su exilio forzoso después de que los castristas tomaran Cuba y Pistón como muchos cubanos se refugiara en Miami, tuvo que encontrarse un trabajo. Lo hizo de maitre de un restaurante (Centro Vasco ¿?). ¿Qué sabe usted hacer, le preguntaron. “Mire”, les contestó Pistón, “tratar a la gente como a mi me gusta que me traten”. Otro de los aspectos que destaca el periodista de su estancia americana fue la proximidad de los pelotaris tanto en Florida como en Hartford. Aspecto este que rompió con la idea que tenía de los puntistas. “Yo tenía un prejuicio de los puntistas como una gente que no se relacionaba con remontistas y palistas cuando compartían cuadro, de andar aparte del resto”.

A finales del año pasado y a comienzos de este 2011, en el Kursaal de Donostia se expuso la mejor exposición de arte sobre pelota vasca como tema. Jai Alai: La pelota vasca y el arte.  “La exposición más importante jamás realizada en cualquier parte del mundo”, me dice Zabaleta. “Fue un empeño personal de Jose María Unsain director del museo Naval de Donostia; por cierto, antiguo compañero de pupitre mío en los jesuitas y con el que hacía pareja en los partidos de pelota  a mano.”
Varias mesas redondas conducidas por el propio Xabier se llevaron a cabo. Se habló de la pelota a mano; de la herramienta y de la presencia femenina en la pelota. La conclusión que extrae el entrevistado es la tendencia evocadora del pasado que se extiende como una losa. “El diagnostico actual fue muy bueno pero el victimismo es muy grande la tendencia manifiesta a comparar la pelota con el fútbol”.

Me dice Xabier que en la pelota existe se presume un futuro esperanzador que no está justificado pues no se trabaja con el rigor y la intensidad que requieren la delicada situación que vive la pelota. “En la pelota hacen falta proyectos bien trabajados comercialmente con el marketing como eje. La situación vivida entorno a la pasada final Manomanista (caso Xala) es una muestra de la debilidad e  inconsistencia de la pelota a mano”.

Apuro el último sorbo de café. Me despido de Xabier pues tiene que conducir una rueda de prensa como máximo responsable de prensa en Kutxa. Le hago un obsequio en nombre de Pilotarien Batzarra, el libro Neuk…! escrito por Turrillas, la biografía del gran puntista Guillermo. Le seguiré la pista a través de su blog: www.elblogdexabierzabaleta@blogspot.com. Por cierto, un blog del que no hace ninguna publicidad y al que no da importancia alguna. ¿Será Xabier Zabaleta también uno de esos vascos a los que hace referencia Turrillas en el prólogo de Neuk…! Veamos lo que escribió el periodista donostiarra exiliado en México.

“Entre los vascos esparcidos por el mundo abundan tipos muy originales y novelescos; marinos que han recorrido todos los océanos y no escribieron ni cartas a la familia; pelotaris, ya olvidados, que viven de zapateros en Salónica y Alejandría; campesinos que han muerto de bajás en Turquía, con todo y harem, sin que jamás en sus pueblos de origen tuvieran noticias de ellos; Iparraguirre recorrí´o medio mundo con una mala guitarra al hombro expulsado de España, Francia y otros países dejando nada más que canciones y seguramente deudas; Juan Sebastián Elcano fue el primero en dar la vuelta a la esfera terrestre y no se enteró hasta que se lo dijeron. Eran vascos. Ninguno de ellos legó ni siquiera una mala impresión sobre los lugares recorridos. Y, claro, los biógrafos se vuelven locos y alrededor de las andanzas de aquellos hombres se forjan leyendas”.

© 2012 Pilotarien Batzarra.