Tomando un café con Xabier Zabaleta

Anécdotas de la pelota, Entrevistas, Historias de la pelota

Tomando un café con Xabier Zabaleta

No Comments 21 julio 2011

Fue una entrevista a la carrera, una conversación contrarreloj mientras nos tomábamos un café a las once de la mañana en una cafetería repleta de gente. Algo más de media hora que me supo a poco, lo que se tarda en tomar un café. Conforme le escuchaba y avanzaba la conversación me embargaba la sensación de ocasión perdida por no tratar  otros temas que no fueran estrictamente sobre pelota y no otras cuestiones más variadas, sean sobre sobre política actual y pasada, periodismo o simplemente reflexiones abiertas, sin ataduras. Un periodista que a lo largo de varias décadas ha ocupado puestos de máxima responsabilidad en diferentes medios, por fuerza tiene cosas interesantes que contar. Xabier Zabaleta ha entrevistado a lehendakaris, personajes de talla mundial como Henry Ford II o  figuras legendarias del deporte como al pelotari puntista Estanislao Maiztegi, Pistón. Conforme le escuchaba, insisto, aumentaba en mí la sensación de estar ante una persona interesante, con criterio.

A modo de pinceladas o sorbos de café transcribo los comentarios de Xabier Zabaleta sobre pelota porque él fue quien tras licenciarse en periodismo por la Universidad de Navarra recoge el testigo, la rúbrica, en el Diario Vasco, de uno de los cronistas más famosos de la época, de Juan de Eguizale quien junto a Ezquiaga y Aitona era uno de los cronistas buque insignia, auténticos poderes fácticos en el mundo de la pelota. Zabaleta recoge de Eguizale no sólo el testigo sino también la servidumbre  de mantener las polémicas con Aitona. Como cronista consolidado le tocó vivir citar históricas como el debut de Retagi II en el cinema de Zarautz o aquel mano a mano entre tío y sobrino, Retegi I y Retegi II, 22-1 a favor de Julián, “no he visto jamás jugar mejor el mano a mano”, señala.

Zabaleta se siente orgulloso de una noticia recogida por él para el DV referida a una apuesta que se cruzó en el Carmelo Balda donostiarra, un cien, duros, contra 100.000 que dio la vuelta al mundo por la voltereta que supuso el que a la postre resultara ganador el apostante de cien duros. “Fíjate”, me dice, “estamos en el año 1977, los medios de comunicación del resto del mundo cuando se trata de nuestro país no recogen noticias más que de violencia política, esta otra no ligada a la violencia fue algo insólito que dio la vuelta al mundo”.

Cuando le pregunto por su estilo de escribir por aquella época me contesta que era un estilo muy conservador, se lamenta en cierta manera de no romper con lo precedente. Algo que hizo cuando se convirtió en redactor jefe del diario Egin. “Yo seguía la linea del diario norteamericano USA Today donde conseguían que las cifras, las estadísticas, fueran incluidas y hablaran por sí mismas. Un estilo que yo lo apliqué el año 1977 y que se consolidó en general hacia el año 2000. Zabaleta abogaba por un  tipo de crónica personal, subjetivo. En sus visitas a Galarreta (Hernani) para cubrir partidos de remonte ponía tanto interés en aprender los entresijos de la pelota que le llevó a Jesús Abrego comentar a Salsamendi, intendente del frontón: “Éste a esta marcha va a aprender hasta los efectos de la pelota”.

Cuando le pregunto a Zabaleta su opinión sobre los actuales cronistas su predilección se decanta curiosamente por comentaristas de los medios audiovisuales, y no de los escritos. ¿Será que los cronistas de “raza” han desparecido? “Me parece muy interesante el trabajo de Iñaki Elortza, Txapas, en Euskadi Irratia; o de Lizartza en Nitro; también el trabajo de Euskitze en ETB, transmiten entusiasmo, un plus. En cuanto a los cronistas de prensa escrute en general tienen una actitud funcionarial”.

El año 1992 Zabaleta se embarcó en una aventura de la mano de Euskal Telebista que consistió en hacer 13 capítulos sobre la historia de la pelota vasca, Jai-Alai, una aproximación histórica. Tras la realización de dichos documentales  Xavier destaca la tendencia que existe en la pelota, demasiado nostálgica, una actitud de mirar excesivamente hacia el pasado. Éste es uno de los puntos de la entrevista en los que me quedé con las ganas de no desarrollar como se merece. ¿Es esta tendencia evocadora del pasado algo consustancial a la pelota vasca o a la cultura vasca en general, al nacionalismo político o algo inherente a las culturas minoritarias? Me hubiera gustado que el periodista hubiera elaborado más su respuesta, Quizás en otra ocasión.

Recordando aquella serie de 13 capítulos, Jai-Alai, hecho en un tiempo en el que no había soportes audiovisuales poderosos, le lleva  la reflexión de que sería interesante que después de 20 años alguien hiciera una nueva versión.

De su estancia en Miami para la realización del capítulo referente al jai-alai o cesta punta, Zabaleta me trasmite la deuda moral que contrajo con una persona que le dejó marcado. Estanislao Maiztegi, el legendario puntista Pistón, no sólo le habló de pelota sino que le acogió como a un hijo. “Me enseñó de la vida, me transmitió de su vida llena de vivencias la aplicación de palabras sabias que me han servido en la vida”. “Piston era un caballero, tras su exilio forzoso después de que los castristas tomaran Cuba y Pistón como muchos cubanos se refugiara en Miami, tuvo que encontrarse un trabajo. Lo hizo de maitre de un restaurante (Centro Vasco ¿?). ¿Qué sabe usted hacer, le preguntaron. “Mire”, les contestó Pistón, “tratar a la gente como a mi me gusta que me traten”. Otro de los aspectos que destaca el periodista de su estancia americana fue la proximidad de los pelotaris tanto en Florida como en Hartford. Aspecto este que rompió con la idea que tenía de los puntistas. “Yo tenía un prejuicio de los puntistas como una gente que no se relacionaba con remontistas y palistas cuando compartían cuadro, de andar aparte del resto”.

A finales del año pasado y a comienzos de este 2011, en el Kursaal de Donostia se expuso la mejor exposición de arte sobre pelota vasca como tema. Jai Alai: La pelota vasca y el arte.  “La exposición más importante jamás realizada en cualquier parte del mundo”, me dice Zabaleta. “Fue un empeño personal de Jose María Unsain director del museo Naval de Donostia; por cierto, antiguo compañero de pupitre mío en los jesuitas y con el que hacía pareja en los partidos de pelota  a mano.”
Varias mesas redondas conducidas por el propio Xabier se llevaron a cabo. Se habló de la pelota a mano; de la herramienta y de la presencia femenina en la pelota. La conclusión que extrae el entrevistado es la tendencia evocadora del pasado que se extiende como una losa. “El diagnostico actual fue muy bueno pero el victimismo es muy grande la tendencia manifiesta a comparar la pelota con el fútbol”.

Me dice Xabier que en la pelota existe se presume un futuro esperanzador que no está justificado pues no se trabaja con el rigor y la intensidad que requieren la delicada situación que vive la pelota. “En la pelota hacen falta proyectos bien trabajados comercialmente con el marketing como eje. La situación vivida entorno a la pasada final Manomanista (caso Xala) es una muestra de la debilidad e  inconsistencia de la pelota a mano”.

Apuro el último sorbo de café. Me despido de Xabier pues tiene que conducir una rueda de prensa como máximo responsable de prensa en Kutxa. Le hago un obsequio en nombre de Pilotarien Batzarra, el libro Neuk…! escrito por Turrillas, la biografía del gran puntista Guillermo. Le seguiré la pista a través de su blog: www.elblogdexabierzabaleta@blogspot.com. Por cierto, un blog del que no hace ninguna publicidad y al que no da importancia alguna. ¿Será Xabier Zabaleta también uno de esos vascos a los que hace referencia Turrillas en el prólogo de Neuk…! Veamos lo que escribió el periodista donostiarra exiliado en México.

“Entre los vascos esparcidos por el mundo abundan tipos muy originales y novelescos; marinos que han recorrido todos los océanos y no escribieron ni cartas a la familia; pelotaris, ya olvidados, que viven de zapateros en Salónica y Alejandría; campesinos que han muerto de bajás en Turquía, con todo y harem, sin que jamás en sus pueblos de origen tuvieran noticias de ellos; Iparraguirre recorrí´o medio mundo con una mala guitarra al hombro expulsado de España, Francia y otros países dejando nada más que canciones y seguramente deudas; Juan Sebastián Elcano fue el primero en dar la vuelta a la esfera terrestre y no se enteró hasta que se lo dijeron. Eran vascos. Ninguno de ellos legó ni siquiera una mala impresión sobre los lugares recorridos. Y, claro, los biógrafos se vuelven locos y alrededor de las andanzas de aquellos hombres se forjan leyendas”.

Artículos de pelota, Historias de la pelota

LA PELOTA VASCA EN ARGENTINA

No Comments 19 julio 2011

De la página JUAN DE GARAY, FUNDACIÓN VASCO ARGENTINA, hemos recogido la crónica: La pelota vasca en la Argentina, escrita por Juan Labat, el 27 de junio de 2003.
LA PELOTA VASCA EN LA ARGENTINA
Su inserción en las prácticas deportivas con
referencias principales a su desenvolvimiento.

El juego fue introducido en la Argentina por los vascos, estando en él comprendida
distintas modalidades, cuyas explicaciones se darán a continuación en forma más
simplificada posible.

A principios de 1800 se conocieron las primeras manifestaciones de su práctica, que se realizaba en frontones y canchas de todo tipo, cuyo número y ubicación son difíciles de precisar.

Pese a ello puede señalarse, en primer término, los frontones que funcionaron
en la ciudad de Buenos Aires, denominados Plaza Euskara, Frontón buenos Aires y
Frontón Nacional.

Plaza Euskara

De propiedad del Centro Laurak Bat, fue
inaugurada el 1 de noviembre de 1882, con la asistencia del Presidente de la
Nación, Brigadier General Don Julio A. Roca; del Intendente Municipal de la
Ciudad de Buenos Aires, don Torcuato de Alvear, y del Presidente del Laurak Bat
Don Antonio de Apellaniz.

Estaba ubicada en la manzana comprendida por las calles Independencia, Estados
Unidos, La Rioja y General Urquiza y funcionó hasta el año 1904.

Actuaron los mejores jugadores de cesta y pala, entre los cuales cabe mencionar
a: Chiquito de Eibar, Elicegui, Mujica, Chuiquito de Obendo, el Manco de
Villabona, Tácolo, Mardura, portal y otros del mismo nivel, todos ellos
oriundos de las provincias vascongadas.

En el citado escenario se realizó el llamado partido del siglo, entre Pedro
Zabaleta (Paysandú), uruguayo, contra Indalecio Sarasqueta (Chiquito de Eibar),
presenciado por más de 8.000 espectadores, siendo el acontecimiento deportivo
más importante del Río de la Plata.

Como un hecho accidental que puede mencionarse, es el ocurrido el 1º de
noviembre de 1888, en instantes en que se jugaba un partido de pelota en la Plaza Euskara,
cuando se vio caer desvanecido a un espectador quien, pese a la atención médica
suministrada, falleció poco después. El mencionado aficionado era nada menos
que el señor Martín Irigoyen Dodagaray, padre de quien 28 años más tarde sería
presidente de la República Argentina, don Hipólito Irigoyen.

 

Frontón Buenos Aires

Estaba situado en la calle Córdoba 1130, actualmente de propiedad del Club Argentino de Pelota.

Se lo recuerda porque allí se realizó la reunión política que congregó a más de
12.000 personas, el 13 de abril de 1890, considerado históricamente como el
“Meeting” del Frontón.

Los pelotaris más famosos actuaron en esa Plaza, empleando la cesta, la pala,
el guante y algunas veces la mano.

Frontón Nacional

Se encontraba en la calle Rivadavia y la calle Hidalgo, inserto en un atrayente parque de diversiones.

Es importante destacar lo que significaba el Frontón Nacional si se tiene en
cuenta lo que expresa su estatuto.

“Desde que el juego de Pelota Vasca ha tomado carta de ciudadanía entre
nosotros y es hoy el espectáculo favorito de nuestro público, como la carrera
de caballos, se imponía la construcción de un local amplio y cómodo, en armonía
con nuestro grado de cultura y en número siempre creciente de los aficionados a
este nuevo sport.

El Frontón Nacional responde ampliamente a esta doble necesidad y es, por la
elegancia y solidez de su construcción y el número de asientos, incluyendo los
63 palcos, el primero entre los frontones de la República Argentina
y de España”.

Jugaron en el Frontón Nacional los profesionales más famosos de aquellos días,
contratados a partir del año 1889.

Canchas cerradas o trinquetes

Con
respecto a las mismas, pueden citarse: la que existía antes de 1868 en la calle Belgrano 166,
propiedad de la señora de Mendia, frecuentada por los estudiantes del colegio
Nacional Central Buenos Aires (Moreno y Bolívar); la denominada de Blandengues,
sita entre las calles Alsina y Moreno, que después de diversas modificaciones
existe aún, de propiedad del club de Pelota y Esgrima (Club Moreno).

La llamada también “El Cajón”, donde el tribuno Leandro N. Alem
dirigió por última vez la palabra al público.

Sobre este particular, el Dr. Alfredo Ríos, decano de los socios del Club
Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, decía que las tres canchas que funcionaban
activamente fueron las de Rivadavia entre Paso y Larrea, conocida por
“Rivadavia cinco esquinas”, y donde se jugó un partido memorable
entre los tres guantes de Pedro Dolhegaray (Pedrito del Once), Lataillade y
Tiburcio, contar el guante de Paysandú; la de Buen Orden (Bernardo
de Irigoyen), entre Brasil y Caseros, que se mantuvo desde 1886 hasta 1897,
donde se jugó por primera vez a share; la cancha de Hornos, que formaba parte
del hotel Euskera en la
calle Hornos 68, y la de Toscanin, conocida por los elementos políticos
que la frecuentaban (año 1930). Por último cabe agregar la cancha ¿cerrada? de
Anchorena (Rivadavia 3199) y la llamada de Almagro en Rivadavia 3770,
inaugurada en 1916.

Quedan muchas sin mencionar, tanto en las provincias como en la Capital Federal, que
son de conocimiento público, que sería muy largo considerar.

En cuanto a las  distintas modalidades de la pelota vasca que se jugaron
en ellas, puede decirse que en la primera década del siglo se jugó a guante,
mano, pala y share.

El guante terminó en su último reducto en lo es actualmente el Club de Pelota
Gimnasia y Esgrima (Moreno), hacia el año 1909.

La mano se jugó intensamente en la Capital e interior de la República.

Fue decreciendo su práctica, quedando como principal escenario la Cancha de Alamagro
(Rivadavia 3771, en la que jugaron los mejores profesionales, como: Baltasar
Baztarriago (Baltasar), Lazarte (buen jugador de share), Oduns “El
Entrerriano”, Morei, Jaca, Lucio Carreras y los uruguayos Pedro Belzegui
(Mano de Seda), gran jugador de share y Andrés Iraizos, campeón mundial de mano
en trinquete en 1955, al vencer al que hasta ese momento ostentaba el título,
el francés Etchemendy.

Con respecto a la pala, que se llamaba pala angosta, similar a la pala angosta
actual, se jugaba regularmente en las canchas de nuestro país, del Uruguay y de
Chile.

Entre los jugadores más destacados de la primera época cabe señalar a Luis F. Loyola, buen jugador de
share y a Juan de Lucci (el Rosarino), dominador de los secretos de la pala
angosta, ya citada.

Es oportuno recordar que el 31 de octubre de 1925 se inauguró oficialmente la
cancha cerrada o Trinquete, de propiedad de don Santiago Rocca, situado en la calle Independencia
732, llamada “La Querencia”, en la cual se realizaron todo tipo de
competencias, donde actuaron los más grandes pelotaris de aquellas épocas.

Cabe mencionar, como recordación, a una serie de partidos de pala angosta,
jugados en las canchas del Laurak Bat, Centro Vasco Francés, Almagro y La
Querencia, entre las parejas constituidas por Victoriano Artadi (el Filipino) y
Vicente del Río (el campeonísimo), contra Ernesto Etcheverst el mejor jugador
de paleta con pelota de goma de compañero con Santiago Rocca, muy buen jugador
de share y pala angosta.

La concurrencia a los partidos fue extraordinaria, colmando la capacidad de los
trinquetes.

En cuanto al share de origen Vasco Francés, fue introducido en la Argentina por
el Sr. Juan Carlos Orue en el año 1885, siendo don Martín Bordalejo el primero
que lo practicó, llamado “el Maestro”, el cual lo difundió  en
el Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, institución de gran prestigio
deportivo, que lo popularizó en la Capital, interior del país y el Uruguay.

Se disputaron competencias de todo tipo en el país y en el exterior pudiendo
señalar como las grandes figuras a Pedro Olhagaray, Amadeo Spinetto, Ignacio
Urbistondo, César Rodríguez Egaña, Victoriano Artadi, Julián Amundarain,
Vicente del Río (considerado el más grande jugador de share de todos los
tiempos), Jorge Ríos, Ricardo Olivieri, Pedro, Juan y Alberto Labat, Basilio
Balda, Roberto Elias, Héctor Leyenda, Ricardo Bizzozero, Eduardo Frigerio y
otros de igual categoría.

Integran este grupo a la altura de los mejores uruguayos Pedro Belzagui y José
Pereyra Lucas.

Lo que hasta aquí se ha expuesto podría ser la primera parte de la recordación
de la pelota vasca en la Argentina, correspondiendo por lo tanto una segunda
parte, en la que debe considerarse muy especialmente la paleta con pelota de
goma (paleta argentina) y también la paleta con paleta de cuero.

 

(Fuente: Euskaldunak
- Los Vascos, Año I N° 3 – Junio de 1996.
)

Entrevistas, erremontea, Historias de la pelota, Remonte (Artículos)

GORKA URTASUN, IRURITAKO ERREMONTELARIA

No Comments 19 julio 2011

eitb.com etik ateratako bideoa

KTX‘: Gorka Urtasun, Iruritako erremontelaria

Frontoiko ia kirol guztietan moldatzen da ondo baina Gorka Urtasunek erremontean topatu zituen beste jarduera batzuetan aurkitzen ez zituen irrika eta gogoa.

Entrevistas, Historias de la pelota, pasaka

IPAR EUSKAL HERRIKO PASAKA TXAPELKETA (KTX, EITB)

No Comments 19 julio 2011

EITB rako KTX saioan egindako bideo interesgarria:

Ipar Euskal Herriko pasaka txapelketaren finala.

Ezpeletara joan gara Ipar Euskal Herriko pasaka txapelketaren finala ikustera. Bertan, joko honen egoerari buruz hitz egin digute. Pasaka pilota modalitate garbia da eta trinketean jokatzen da.

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

Anécdotas de la pelota, Cesta punta, Errebotea, Historias de la pelota, Pelota y bertsolaritza

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

No Comments 18 julio 2011

zizurkilbarrena.com ateratako idatzi interesgarria argitaratzen degu, osoki.

Publicamos este interesante texto de zizurkilbarrena.com

(…)

Gainontzeko anai‐arrebak bezala (bost bizirik eta beste hiru hilak), Teodoro Godofredo Hernandorena Barandiaran (Godo adiskide minentzat) Zizurkilgo udaletxean jaio zen 1898an, Espainiak Kuba galdu zuen urte berean (“Hauek ez ziren Zizurkil batean jartzeko izenak!”, zioen berak). Aita, Nikolas, Mendigorriako nafarra jatorriz, herriko praktikantea zen, aitona bezala. Ama berriz, Juana, Legorretatik etorria, maistra Zizurkilgo eskolan. Garai hartako gure herriak 889 biztanle zituen, ia guztiak euskaldunak. Baina Teodororen aitak eta amak, biak euskaraz zekitenak izan arren, seme‐alabek gaztelania ondo menderatu behar zutelako‐edo, erdal giroan hezi zuten familia: “gurasoak euskaradunak izan arren, oso giro txarra nuen etxean, erabateko erdal giroa. Nik ez nuen sekula hitzik ere egin euskaraz, ez aitarekin eta ez amarekin. Nik dudan euskara kalean ikasi nuen, lagunekin”, zioen.


Hernandorenaren biografian sakontzeko ezinbesteko da Begi Kolpea izenburua daraman Xabier Lasa historialari eta kazetariaren lanari erreparatzea. Larramendi Kultur Bazkunaren eskutik Lasak argitara emandako haren biografia mardulak jasotzen duen bezala, Teodoro Hernandorena galdutako belaunaldi baten ikurra izan zen. Gizon txiki eta bizia, zizurkildarraren bizitza filmetako abentura bat izan zela esan daiteke. Hamar urte zituela apaizgaitegira eraman zuten bere gogoaren aurka, Andoaingora lehenik eta, hiru urte ondoren, Gasteizera. Han ezagutu zituen Barandiaran eta Lekuona zaharra. Lau urte ondoren, ordea, eta aita zeharo haserretu zitzaion arren, apaizgaitegia utzi eta Zizurkilera itzuli zen. Segidan, Zaragozara joan eta medikuntza ikasketak burutu zituen. Basurtoko erietxean pare bat urtez aritu eta gero, mundua ikusteko burutapena nonbait eta harat eta honat ibili zen itsasontzi batean, mediku‐lanetan. Lau urtez Villabonako sendagile izan ostean, odontologia ikasketak egin zituen Madrilen. Itzulita, laster ireki zuen dentista‐kontsulta, Villabonan bertan lehenik, Donostian gero, Prim kalean. 1929an Villabonako Albea sendagile ezagunaren alaba Mercedesekin ezkondu zen. Bikotea bederatzi seme‐alaben familia osatzera iritsiko zen. Teodoro Hernandorena Zaragozan euskaltzaletu eta Donostian eta Bilbon abertzaletu zen. Bigarren Errepublikaren atarian, Euzko Gaztedin sartzea erabaki zuen. Hernanin 1931n abertzaletasunaren aldeko lehen hitzaldia eman zuenetik, geraezina gertatu zen haren ibilbide politikoa 36ko gerra heldu bitarte, Jose Aristimuño Aitzol apaizaren ondoan gehienetan. Berehala EGIko lehendakari izendatu zuten eta Jose Antonio Agirre lehendakariarekin eta Telesforo Monzonekin batera mitinlari eta antolatzaile modura nabarmendu zen, euskaraz beti. Azkoitiko 1932ko mitinean zin egin zuen: “de hoy en adelante no hablaré más que en euskera”. Hernandorenaren ardura izan zen, besteak beste, 1933ko Aberri Egunaren prestaketa, ospatzen zen bigarrena, EuzkadiEuropa lemapean.

Eman zuen hitzaldiaren gaztelaniazko bertsioa ezagutzen dugu: “…todos los aquí reunidos hemos venido a pedir la libertad de todos los pueblos, y hoy, más concretamente, la libertad de Euzkadi. Hoy se levanta, oficialmente, el pueblo vasco a pedir su libertad…”.

Urte berean, Joxe Ariztimuño Aitzol laguntzaile hartuta, “Euzkadi” izeneko filma dokumentala errodatu zuen, lehen euskal documental luzea izan zena (110 min.). Hernandorenak burutu zituen filmaren ekoizpena, zuzendaritza eta muntaia. Ezagutzen zen film horren kopia bakarra Gipuzkoako EAJren egoitzan zegoen jasota eta, tamalez, frankistek erre zuten Donostia hartu zutenean. Arlo guztiak ukitu zituen gure zizurkildarrak: Poxpolin taldea antolatu zuen, Euzkal Mendigoxale Batza indartu, Euzko Nekazarien Bazkuna, baserritarren sindikatua izan nahi zuena eratzen lagundu zuen, Euzko Abesbatza sortu… 1933an, Aitzolekin batera, Euzko Pizkundea izeneko erakundea eratu zuen, intelektualak euskal kulturara eta abertzaletasunera erakartzeko asmoz. Euskal kazetaritzaren eragile, Errepublika aldarrikatuz geroztik euskarazko lehen irratisaioa egin zuen 1932an. Kirol arloan ere etengabe jardun zuen: Pilota, Futbol, Atletismo, Plater‐tiratzaile, Txirrindulari… batzak antolatu zituen. Baita Mendizale Batza, 1936an Hernioko gailurrean egindako bilkuran. Baina Hernandorenaren kuttunak pilota eta bertsolaritza ziren. Gipuzkoako Pilota Batzaren lehendakari, Euskadiko lehen txapelketa antolatu zuen 1936an.


Teodoro bera pilotazale txukuna zen: zesta‐puntan maila polita erakutsi zuen eta 1926an Gipuzkoako txapelketa lortu zuen. Baina gehienbat errebotean jardun zuen. Berak argita‐ratu zuen, 1932an, errebote ‐ jokoaren lehen araudia, euskaraz eta euskara errazean, herriko hizkeran, era didaktikoan. Hernandorenarentzat errebotea euskaltasu‐nerako bidea zen. Teodorori zor diogu, baita ere, Hazparne eta Villabonaren arteko lehen neurketaren prestaketa, 1930ean. Bertsolaritzaren su‐garrak harrapatu zuen beti. Teodorok antolatu zuen, esaterako, Euskal Herriko Bertsolarien I. Txapelketa Nagusia, 1935ean. Baserrik jantzi zuen lehen txapela hura. Errepublika garaian Hernandorenak politika‐lanak areagotu zituen. 1934an Gipuzku Buru Batzarreko lehendakari izendatuta, ehunka mitin eman zituen Euskal Herriko bazter guztietan, baita Zizurkilen bertan ere (1936.02.02), ikusmin handia sortu zuena. Gerraren zorigaitzaren ondoren Bilbora joan zen lehenik ezkutuka eta, handik, 1937an, Iparraldera. Donibane Lohitzunen zabaldu zuen kontsulta berria eta familia bertara eraman zuen. 1948an Lapurditik Parisera aldatu zuen bizilekua baina Euskal Herriari oso estuki lotuta jarraitu zuen beti. Hegoaldera 1952an itzuli zen lehen aldiz. Bigarrenez, 1956an, Zizurkilera etorri zen aitaren hiletara. Politika utzita, kulturgintzari heldu zion Iparraldean, bertsolaritzari bereziki. Hamaika urrats eman zituen Lapurdi, Nafarroa Beherean eta Zuberoan bertsolaritzaren alde, bertsolari‐bila. Ez zuen aurkitu hegoaldean bezalako bertso‐girorik, Iparraldeko bertsolariek ez baitzuten oso fama onik garai haietan, ez ziren oso begi onez ikusiak. Haren lanak, ordea, fruituak eman zituen eta Iparraldean herriz‐herri eta auzoz‐auzo ibili ondoren, Hernandorena izan zen Mattin eta Xalbador, besteak beste, lehen aldiz jendaurrean aurkeztu zituena, Donibane Lohitzunen. “Mattin eta ni, Hernandorenari esker ezagutu gaitu Euskal Herriak”, zioen Urepeleko artzainak. 1966an Paris utzi eta Euskal Herrira itzuli zen. Azken 25 urteak Hondarribian eman zituen, Txingudiko itsaslabarraren gainean, Faroaren parean eraiki zuen Arkaitz etxean. Ogibidez dentista, kontsulta zabaldu zuen Hondarribian bertan baina bere barruko zaletasun handiei eusten saiatu zen: bertsolari txapelketak antolatzen, errebotea suspertzen… Beti ikusi zuten euskararekin eta euskal kulturarekin zerikusia zuten ekitaldietan. 1994an heriotza Donibane Lohitzuneko ospitalean iritsi zitzaion, 96 urte bete eta handik hiru egunera. Gora handiko omenaldiak jaso ditu Hernandorenak, merezi‐mendu osoz. Ospetsuena, agian, Donostiako Victoria Eugenian jaso zuena 1992ko Bertsolari Egunean. Zizurkil ere gogoan zuen: 1986an omenaldia eskaini zioten Oiartzungo bertsozaleek. Zizurkilgo udalak herriko argazki bat bidali zion opari gisa eta Hernandorenak oso ondo hartu zuen: “… nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena están goxoa. Gerra denboran, neri bizi kentzeko asmotan Zizurkilko nere aitaren etxea miatzera etorri ziran gizon maltzurrak, Zizurkilen aurkitu zituzten laguntzalleak. Etzen, beraz, goxoa nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena. Egin dirazuten eskaintza atsegingarriak beste denak aztuaraziko dizkit, eta bizi guzirako, nere sorterria ikustean, zuek egin dirazuten eskeintza besterik ez dit gogoraziko…”. Gero, berandu bada ere, Zizurkilgo herriak omenaldi kuttuna egin zion: haren jaiotetxeko kaleari Teodoro Hernandorena izena eman zitzaion. Ni ez naiz jaio inoren mende egoteko, zioen Teodoro Hernandorenak. Norbaitek idatzi bezala, ttipia baina handia gogotik.


Godo, euskal irrati saio batean, esatarilanetan Txirritaren omenaldiko (Errenteria, 1936) argazki ezaguna: besteak beste, Aitzol, Uztapide, Baserri, Salburu eta Hernandorena (ezkerrekoa)


Teodoro Hernandorena Barandiaran (“Godo” para los cercanos) nació en la casa del ayuntamiento de Zizurkil en 1898. Su padre, navarro, era el practicante del pueblo y su madre, nacida en Legorreta, la maestra. Siendo ambos euskaldunes, sin embargo educaron a todos sus hijos en castellano. Godo tuvo que aprender el euskera en la calle, en un Zizurkil de 889 vecinos, mayoritariamente euskaldunes. Para adentrarnos en la biografía de Teodoro, magnífico representante de aquella generación perdida que, sobre todo en Tolosaldea, representó la “Euskal Pizkundea”, nos hemos basado fundamentalmente en el libro “Begi Kolpea” del historiador Xabier Lasa, editado por Larramend Bazkuna. La vida de este insigne zizurkildarra parece sacada de una novela o de una película de aventuras. De cuerpo pequeño, enjuto, de expresión viva, entra en el seminario a los 13 años; pero, 4 años más tarde, decide salir, con gran disgusto de su padre. Estudia medicina en Zaragoza y posteriormente se especializa en odontología en Madrid. Casó en 1929 con la villabonatarra Mercedes Albea, con la que tuvo 8 hijos. Durante los años siguientes su actividad en los distintos campos de la cultura es febril; ninguna le fue ajena: montañismo, sindicato de agricultores, música coral, bersolarismo, pelota,…. Deportista y pelotari, a él le debemos, por ejemplo, la redacción del primer reglamento de la especialidad de “rebote”, así como la organización del primer encuentro entre Hazparne y Villabona. En 1933 produce juntamente con Aitzol el primer largometraje en euskera, “Euzkadi”, una verdadera joya, que hicieron desaparecer, quemándolo, los requetés al entrar en Donostia. Igualmente se debe a él la realización de las primeras emisiones de radio en euskera durante la República. A las puertas de la Segunda República ingresa en Eusko Gaztedi en 1931. Nombrado al poco su presidente, participa muy activamente en la vida política, de la mano y junto a José Aristimuño “Aitzol”, hasta el alzamiento fascista. Es de destacar su faceta como orador, que le hizo tomar parte en numerosos mítines tanto en Gipuzkoa como también en Bizkaia, junto al lehendakari Jose Antonio Agirre y a Telesforo Monzon entre otros. Y siempre en euskara.. Durante la República es nombrado Presidente del G.B.B. Al entrar las tropas fascistas en
Donostia, pasa a Bizkaia y desde allí, en 1937, a Iparralde. Allí pone su consulta de dentista en Donibane Lohitzune, hasta que en 1948 se desplaza a París. A pesar de todo, continúa unido estrechamente a la vida cultural de Euskal Herria. Apartado de la acción política directa, centra sus afanes en la difusión y desarrollo del bersolarismo en Iparralde, que durante
años recorre pueblo a pueblo, dándolo a conocer, así como presentando en público a quienes serán posteriormente figuras de primerísimo orden como Mattin y Xalbador, entre otros. Regresa a Hondarribia en 1966, donde muere en 1994 a la edad de 94 años este indomable activista y pensador, que “no había nacido para ser dominado por nadie”, como él mismo dijo en una ocasión. Su empeño y su trabajo le fueron reconocidos en numerosas ocasiones, como el homenaje que recibió en el Bertsolari Eguna de 1992, en el Victoria Eugenia. Aquí también, en Zizurkil, aunque un poco tarde, se le rindió un merecido homenaje, dando su nombre a la calle donde nació.

El vizcaíno de las 100 libras

Historias de la pelota, La Pelota en la literatura

El vizcaíno de las 100 libras

No Comments 17 julio 2011

El vizcaíno de las 100 libras

(Recuperado de la vieja MUTXO! con una puntillosa corrección)

Heiner Gillmeister se hacía cruces a cuenta del dichoso vizcaíno al que, dicen, Enrique VII de Inglaterra habría premiado con cien libras por su excelente juego de pelota (Tennis: A Cultural History, New York University Press, 1998, p. 20-21).

Ya en su día Aitona escribió un sabroso comentario a cuenta de ese “vizcaíno” en su Aportación a la historia del juego de pelota a pala (FIPV, Boletín, nº 4, 1954), y aunque el asunto es bastante otro del que Aitona decía, es un buen ejemplo de que puede ser mejor hacerse preguntas “tontas”, que dar por sentado y seguro lo que no se puede dar por sentado y seguro.

De otro lado, una bastante sinsorga “solución” a ese asunto del “vizcaíno” se leía en cierta página de internet, y se arrastró en una publicación reciente, según la cual se trataba de un español de sobrenombre “Vizcaíno” (Conca Pavia et al. : La Pilota Valenciana. Unitat Didactica. Suport de l’Ensenyament en Valencià, Generalitat Valenciana, 2002, p. 14).

Sea como sea, volviendo a Gillmeister, después de reproducir un asiento extractado de los libros de cuentas de Enrique VII (13 de junio de 1494): “To a Spaynyard the tenes pleyer, L4”, comentaba: “It is not known whether this Spaniard is identical with the misterious “Biscayen” who is said to have received for his excellent performance in tennis no less than L 100”.

 

En realidad, el origen de ese “misterioso vizcaíno” es ese mismo asiento que reproducía Gillmeister, tomado en su día de exactamente la misma fuente (Bentley, S, ed.: Excerpta Historica, or, Illustrations of English History, London, 1833, p. 98) por Francisque-Michel, que fue quien la entroncó entre nosotros en su Le Pays Basque. Sa Population, etc… (París, 1857, p. 102).

 

[***Corrijo ahora algo no del todo bien expresado entonces: Francisque-Michel, en realidad, acotó de la edición de 1831, aunque, por errata, se refiere como M.DCC.XXXI=1731. Fecha imposible esa segunda, toda vez que el editor, Samuel Bentley, según he podido averiguar, nació en 1785 y murió en 1868. No existe, sea como sea, diferencia alguna en lo que toca a ese asiento entre las ediciones de 1831 –utilizada por Fr.-Michel–, y la de 1833 –utilizada  por Gillmeister–, según he podido cotejarlas.]

 

La conversión de “Spaniard” en “Biscayen” procede de la sugerencia de Fr.-Michel quien, sin ningún argumento, apuntó que probablemente fuera “biscayen”. Y así se ha venido afirmando categóricamente, sin mayor garantía que la de haber sido una y otra vez repetido desde entonces.

 

La conversión de las “4 L” del original en las “100 libras” que se suelen decir, tiene más que ver con otro tipo de problema.

 

El pasaje, tal cual, en inglés, lo reprodujeron Jean Elissalde y Louis Dassance en su Erreboteko Jokoa [=El juego de[l] rebote] (Gure Herria, Baiona, 1921), para luego parafrasearlo en euskara. Y es precisamente en la paráfrasis en euskara donde aparece “ehun libera”.

 

De ese “ehun libera” procede el “cent livres” de Edmond Blazy (La Pelote Basque, Baiona, 1929); y de éste, el “cien libras” de Bombín Fernández en Historia, ciencia y Código del Juego de la pelota (Barcelona, 1946)… Desde entonces, siempre “cien libras”, que son las que Gillmeister se encontró para no saber qué hacer con ellas.

 

En realidad, cuando Elissalde y Dassance dicen en euskara libera, están diciendo lo que en euskara es libera: no libra esterlina, sino franco francés.

 

Es un cambio de moneda. Nada más. Más o menos sensato y más o menos cabal, pero sólo eso: un cambio de moneda.

O quizá, me pregunto y me temo, es también un ejemplo más, entre tantos, de la lamentable incompetencia con que la literatura pelotística se ha movido tradicionalmente respecto del euskara.

JAVIER CUADRA

Amurrio, 2011-07-14

 

Inauguración del monumental frontón Jai-Alai Donostiarra

Cesta Punta (Artículos), Historias de la pelota

Inauguración del monumental frontón Jai-Alai Donostiarra

1 Comment 12 julio 2011

LA CALLE DE LA MEMORIA

1887 Este espacio deportivo se consideró el padre de todos los ‘jai alais’

03.07.11 - 02:33 - 

JAVIER SADA
Jugaron el partido inaugural Chiquito de Eibar y Elicegui contra Mardura y Baltasar
Se clausuró en la festividad de la Virgen del Coro del año 1932
También hoy era domingo el año 1887. Un repaso a las primeras páginas de la prensa local nos conduce a temas un tanto curiosos para ser tratados en la primera plana: en ‘El Eco de San Sebastián’ se preocupaban de los sombreros de señora en el teatro, porque el conflicto estaba llegando a términos difíciles de soportar por los deberes de cortesía que todo hombre debía mantener frente a la mujer, porque sus excesivas alas -las de los sombreros- penachos y plumeros pedían a gritos el obligarlas a quitárselos para poder divisar algo del escenario.
‘Diario de San Sebastián’ por su parte, ayer, que hoy no se publicó por ser ‘día de guardar’, dedicaba amplio espacio a las preparaciones para los primeros bailes del Gran Casino tras el éxito de su inauguración el pasado día 1.
Pero cierto era que si la apertura del Gran Casino había sido actualidad hacía tres días, hoy, domingo 3, lo que privaba era el nuevo Frontón Jai Alai.
Situado a un kilómetro del centro de la población, allá en la lejanía de Ategorrieta, en las que fueran huertas de Fidel Múgica, el Frontón Jai Alai que hoy se inauguraba, al que podría llegarse en la línea del tranvía tirado por caballos que conducía a Pasages, tanto el público como los pelotaris podían encontrar todas las comodidades que podían desearse: una arquitectura de primer orden, espacio cubierto de los rayos del sol y capacidad para 2.374 aficionados. Lucio González, propietario del frontón, encargó la construcción del mismo al maestro de obras señor Eceiza, que concluyó la obra en seis meses, y para el partido inaugural se contó con los remontistas Chiquito de Eibar y Elicegui y con los azpeitianos Mardura y Baltasar, «los cuatro primeros héroes el renaciente pelotarismo», según ‘El Eco de San Sebastián’.
La fachada o pared principal de juego, de piedra de sillería procedente de Igeldo, tenía una altura de once metros y medio, dieciséis de ancho y otros dos con red de alambre y la pared izquierda contaba con 60,45 m. de superficie: 46,80 de sillería y el resto de mampostería, estando todas ellas pintadas de color barquillo.
El juego tenía 61 metros de largo, es decir, 15 cuadros y medio, con suelo enlosado hasta en 12 cuadros.
Cuatro filas de sillas escalonadas estaban al pie de los palcos, 32 de los cuales se encontraban en el piso principal, y en el segundo piso la galería de preferencia. Existía la posibilidad de colocar sillas que en casos extraordinarios, como el de la inauguración, permitía un aforo de tres mil personas.
Los aficionados esperaban el suceso como un acontecimiento y «el bello sexo acudió a embellecer doblemente, con su presencia, el soberbio frontón». En las gradas se encontraba el alcalde junto a ex-ministros, senadores, grandes de España, ricos aristócratas y dos o tres títulos nobiliarios que «se confundían con el honrado menestral que cubría su cuerpo con una modesta blusa». Llamó la atención la pulcritud de los corredores de apuestas, que acudieron uniformados.
Durante los años que permaneció abierto, desfilaron remontistas y puntistas de la talla de Luis Samperio, Victoriano Gamborena, Cosme Echeverría, Melchor Guruceaga, Chiquito de Anado, Ignacio Bereciartua ‘Tacolo I’, los donostiarras hermanos Brau, ‘Portal’, Irigoyen, Beorlegui, Salsamendi, ‘Pequeño de Elgoibar’, ‘Chiquito de Gallarta’, ‘Quintana II’, Jáuregui, Amorebieta (como en todos estos trabajos, se respeta la ortografía utilizada en el momento de producirse los hechos recordados).
El frontón, considerado ‘el padre de todos los ‘jai alais’ del mundo’, cerró sus puertas el 8 de septiembre de 1932, festividad de la Virgen del Coro.
Ubicado en la actual avenida de Navarra esquina con Ategorrieta, en 1956 se dio su nombre a una calle de la zona.
  • Inauguración del monumental frontón Jai Alai donostiarra

Panorámica del interior del Frontón Jai Alai. :: KUTXA FOTOTEKA

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Pelota vasca e represion no Frontón Vigués

Historias de la pelota

Pelota vasca e represion no Frontón Vigués

No Comments 10 julio 2011

Pelota vasca e represión no Frontón Vigués

7.07.2011
X. Enrique Acuña .
A pelota vasca foi un dos deportes máis seguidos en Galiza na década do 1930. Na II República o Frontón Vigués celebraba dúas sesións diarias. Mais no 1936, onde houbera deporte e apostas houbo un cárcere para republicanos.

achada do Frontón Vigués e o seu cadro de 22 pelotaris

Os frontóns naceron para a pelota máis tamén para o negocio. E foi na práctica así desde o mesmo século XIX cando se comezaron a edificar en Euskadi e mesmo en Madrid. Aquelas paredes de igrexa onde se batía a pelota como divertimento ou xogo patrimonial das terras vascas serviron para desenvolver un deporte que, chegado ás cidades, se convertería nun espectáculo de masas. O que se xogaba nos frontóns pasou a ser un deporte moderno e e decididamente mercantil e profesionalizado. E vai ser así desde que se comezan a edificar verdadeiros templos do xogo da pelota nas principais cidades –e non só de Euskadi– e todos dotados dunha particular arquitectura.

Tamén chegou a disputa e gozo deste deporte a Galiza por medio de iniciativas que se acometeron en cidades como Vigo, A Coruña e Santiago. Abríronse frontóns para que se xogase á pelota e se consumise o rito que sempre andou detrás da pelota desde o mesmo momento no que se converteu nun deporte regrado. As apostas importadas, como o xogo, desde o País Vasco sempre rodearon o mundo dos jai-alai galegos. Aqueles que primeiro naceron timidamente por man dos emigrantes que por motivos laborais o estudantís, caso dos mozos que se formaron en Deusto, e a conta de empresarios que viron que o frontón podía ser tan negocio como apostar polo teatro ou abrir un cine. Foi en Vigo onde un potentado propietario co apelido vasco Guenaga e veciño da cidade decidiu investir na construción dun frontón. A semente botada por Guenaga agromaría a xeito do primeiro edificio construído en Galiza para a práctica profesional da pelota vasca. Afianzaríase, cando o tempo da República asentaba en Vigo, por medio dun recinto deportivo situado na rúa María Berdiales, en pleno ensanche urbano da cidade.

Dotado dunha cancha de xogo de 45 por por 12,5 metros, con planta de cuadrilátero, ergueuse con muros de ladrillo e piares metálicos. A súa fachada tiña tímidos adornos racionalistas e unha serie de pequenas fiestras que conducían, como a cuberta a unha única auga, luz natural a un interior que estaba dotado dunha soa e ampla bancada. Na entrada, a billeteira e sobre ela, gravado en cemento, o deseño tipográfico da inscrición que lle daba nome a unha instalación deportiva que creou postos de traballo para os que foron empregados como “axentes corredores” das apostas alí cadradas e que eran a fonte principal de financiamento e salarios dos pelotaris contratados. Os axentes atendían as apostas que se cantaban e lanzaban desde as bancadas á voz de “vai”.

O Frontón Vigués foi quen nos anos 30 de ter actividade todos os días da semana e en sesións de tarde e noite. Unha programación que dá idea da popularidade dun deporte e dunha afección que ía intimamente ligada ás apostas que se realizaban en torno ao xogo da pelota vasca. A propia empresa propietaria contrataba o cadro de pelotaris, todos profesionais –e na súa práctica totalidade naturais de Euskadi–, que participaban nos partidos. Nos mellores anos do Frontón Vigués contou con 22 xogadores entre os que destacou Ramón Garmendía Intxausti, que debutara no jai-alai vigués cando contaba con só 17 anos. Allende, Gamboa, Gárate e o mexicano Vega serían tamén dos pelotaris que merecían o entusiasmo dun público e dunha cidade que ao pouco comezou a xerar os primeiros xogadores autóctonos de cesta-punta, pa ou man. Nas instalacións da rúa María Berdiales formáronse e competiron pelotaris afeccionados que despuntaron en Galiza tomando boa nota do elenco vasco do Frontón. Nomes destacados neses anos 30 foron Xosé Tomé, Pepe Riancho ou Secundino Rodríguez Tomé, que competían ante un público entre o que figuraban seareiros que descubriran a pelota na emigración en La Habana, Florida, Euskadi, Barcelona ou Madrid.

O certo é que os partidos de pelota era todo un espectáculo diario na cidade viguesa, recollidos nas crónicas deportivas duns diarios que chegaron a contar con xornalistas especializados e atentos ás actividades do Frontón. Un deles, o que escribía para o Faro de Vigo, mesmo adoptaría o tan vasco pseudónimo de Eskarrikasko.

O edificio do Frontón Vigués non só acollía a disputa de pelota vasca. Desde as súas bancadas víronse tamén numerosos combates de boxeo, exhibicións de tenis, adestramentos de hóquei feminino e actos políticos e electorais como o mitin que nel protagonizou o dirixente dereitista José María Gil Robles en xaneiro de 1936. Un ano no que se viviu no frontón en xuño o feito histórico de que se celebrasen partidos entre mulleres pelotaris e, un escaso mes despois, ver como as súas instalacións se pechaban ao deporte e quedaban convertidas nun cárcere infame.

A prisión do Frontón Vigués
Despois de resultar triunfante en Vigo o alzamento da gornición militar do exército español contra a legalidade constitucional da República, os militares e as novas autoridades civís colaboracionistas comezaron a deter centos de persoas na cidade a conta das súas ideas políticas. Chea de presos as celas do cárcere que asentaba na rúa do Príncipe, os golpistas, desbordados na súa política de represión contra a poboación civil, optaron por confiscar as instalacións do Frontón Vigués co sinistro ánimo de convertelas en prisión.

En agosto de 1936 xa eran centos as persoas que sufrían cadea no frontón que fora escollido para a nova función por ser case lindeiro da prisión oficial e ter unha distribución interior que lles permitiu aos seus responsábeis dotalo dun corpo de garda, botar man dos seus retretes e utilizar bancadas e cancha como improvisado e ruín dormitorio dos alí encarcerados.

Polo Frontón Vigués xa prisión pasaron centos de detidos á espera de ser “clasificados” e decidida a súa sorte por parte dos militares golpistas. De alí saían conducións para a tamén prisión da illa de San Simón ou con un destino máis fatal que pasaba en moitas ocasión pola execución irregular en cemiterios o estradas. Foi o caso do alí internado Manuel Lustres Rivas, xornalista que coñecera tantos dos boxeadores que pelexaran no Frontón, ou aqueles “paseados” en outubro do 36 en Baiona na, despois chamada na súa homenaxe, “Volta dos Nove”. Mesmo habituais das sesións de pelota no Frontón, e incluso algún dos que alí xogaron, viron como remataron presos nun espazo no que tanto gozaran e que agora sufría a diario a desesperación das mulleres que demandaban no exterior noticias dos seus homes e dos que non sabían nada logo de ser detidos. Polas respostas que as sentinelas da improvisada prisión tiñan a ben filtrarlles ás familias ante a antiga billeteira do Frontón, estas podían imaxinar ou non o destino final, tráxico ou menos tráxico, dos seus achegados.

Despois do 39
Triunfante o alzamento do xeneral Francisco Franco e xa non sendo preciso o uso do Frontón Vigués como estabelecemento penitenciario, a súa denigrante función deu cabo e o edifico foille devolto á empresa propietaria, que cobrou unha gratificación pola súa colaboración e lucro cesante. Retomouse a actividade da pelota pero o Frontón Vigués xa nunca foi o mesmo e moitos vigueses xuraron non volver entrar nel. De pouco valeu que en 1939 reabrise cun plantel de xogadores nos que figuraban importantes nomes vascos da pelota como Laca, Echevarría, Bilbao, Barinaga, Azpiri ou Arriola, que reaparecían nun deporte “tan xenuinamente español” –escribíase nos voceiros falanxistas vigueses– e ante un público que, máis atento aos rigores da posguerra, xa non acudía ao Frontón no mesmo número que antes do 36. Daquela apertura diaria con dúas sesións pasouse, comezados os anos 40, á actividade que só os sábados e domingos. A pésima situación social e económica da maioría da poboación –e mais tamén o mal recordo para tantos do seu tempo como cárcere– levou aos poucos a unha crise empresarial do Frontón Vigués que se viu obrigado a prescindir do cadro profesional de xogadores naturais de Euskadi. O edificio volveu acoller no 1944 e 1945 combates de boxeo –ben distintos en canto figuras e porte dos alí celebrados nos anos 30– e mesmo demostracións dun raro e minoritario deporte de loita, con orixes perdidas na antiga Grecia, denominado Pancrace.

O 16 de novembro de 1947, o Frontón Vigués pechou definitivamente as súas portas e pouco tempo despois presentábase ante o Concello unha solicitude para reconstruír no seu terreo un edificio con destino a cinematógrafo. Sería, o tamén desaparecido, Cine Niza que abre a súa sala en 1947.

Que foi da pelota vasca en Vigo?
Desde o ambiente do Frontón Vigués xerouse unha importante afección ao deporte da pelota en Vigo. Tomando nota do xogo dos profesionais, dos que estaban a anos luz, mozos vigueses comezaron a practicar de forma federada este xogo e participar co núcleo de pelotaris coruñeses nos campionatos de España para afeccionados. Celso González Villar –que realmente pasará historia pola súa impagábel historia das orixes do fútbol vigués– foi un dos cestapuntistas máis avantaxados, un valedor da pelota tamén como xornalista –nas páxinas dun Faro de Vigo onde asinaba co pseudónimo de Zaguero– e mesmo chegou a ser presidente da Federación Galega Sur de Pelota.

A desaparición do Frontón deixou sen campo de xogo regrado os practicantes vigueses, que se viron na obriga de adestrar nun frontonciño que existía na Praia América ou nas instalación dos xesuítas en Teis. Por fin, no 1950 conséguese dotar a cidade dunha aceptábel instalación cando se inaugura o Frontón do Carme e alí competirán os membros do Club Deportivo Vigués presidido por Manuel Hernández. Unha entidade que, xunto ao Vigo Sporting, agrupaba a familia pelotozale de Vigo que chegou a contar con máis de 90 licenzas federadas. Xogadores destacados daquela foron Hipólito, Deva e R. González, dominadores nos torneos estivais en pa longa e que se enfrontaban a pelotaris –mellores en cesta punta e pa curta– dunha cidade como A Coruña na que as autoridades do réxime edificaran o impoñente Frontón Riazor. Con todo, eran os últimos momentos de certo esplendor da pelota en Galiza. Nos anos 60 foi arrefriando a actividade federada da pelota vasca até case a súa desaparición. Outros deportes –baloncesto, balonmán, voleibol, tenis– emerxían con éxito e ocupaban o seu lugar. Con todo, cando se edificou no ano 1963 en Pontevedra o novo edificio da Escola Normal de Maxisterio de Pontevedra, os arquitectos do Ministerio de Educación aínda lle endosaron anexo un frontón como instalación deportiva. Mais os tempos xa eran outros e mesmo o espléndido Frontón Riazor houbo de ser compartido e aproveitado para outras disciplinas.

UNA EIBARRESA FUE LA 1ª MUJER PELOTARI DE CESTA

Cesta punta, Historias de la pelota

UNA EIBARRESA FUE LA 1ª MUJER PELOTARI DE CESTA

1 Comment 24 junio 2011

En la Revista “Eibar”, nº 164, del año 1974, se publicó un artículo del periodista Cleto Unzueta, con el titular: “La 1ª mujer pelotari mundial: Una eibarresa”. El artículo decía así:
«Muchas han sido las pelotaris de raqueta que dio Eibar. Pero sólo hubo una en la modalidad de cesta-punta. Y esto no es historia de ciencia-ficción. Un día del mes de septiembre del año de 1878 nació en la calle de Unzaga.
A sus ocho años, la familia se trasladó a Bilbao donde su padre regentaba el Frontón de la Amistad, frontón más chico que el Euskalduna.

Y allí a nuestra heroína, después del Colegio, le dio por aprender a jugar a la pelota, pero… a cesta-punta, al ver a otros principiantes, que luego serían figuras. El padre encargó al cestero que le hiciera una cesta más chica que la normal. Así se lo hizo, pero, para los 12 años, requirió una herramienta mayor; es decir, la normal de los profesionales.

Con su nueva ‘herramienta’, la muchacha, magníficamente formada, de fuerte complexión, ya imprimía una potencia desusada a la pelota, reboteando admirablemente. A los quince años, ya ensayaba con los profesionales. Y cuando su padre pasó de la Amistad al Euskalduna para idéntico cargo, todos los días la despertaba a las seis de la mañana, para que jugara con los aspirantes, entre los que figuraban también los que estaban casi consagrados, como Irún, Eloy Gastelumendi, José Navas, el gran Zabarte (el portugalujo, que fue muchos años el Rey de los delanteros), Manuel Gómez, y sus hermanos, Laureano y Ramón (los famosos Pasieguitos), Jesús Yurrita, el ermuarra Santos Machín y otros. Ella no desmerecía de los demás, entre los que figuraba también un hermano suyo, un año más joven. Al padre ya le llovían ofertas para que jugara la chica, haciendo pareja con su hermano.

Mas el padre jamás se avino a profesionalizarla. Decía que el que quería verla jugar, tenía que madrugar. Una de las figuras que más prometía en aquel tiempo era un apuesto joven de Lamiaco, Juanito Madariaga, que empezaba a hacer sombra al gran Zabarte. Entre la joven y Madariaga surgió el noviazgo, pero, desgraciadamente, duró poco. Una tarde en que Madariaga jugaba un partido, teniendo por rival a José Irigoyen, de Pasajes, sacador fortísimo, acompañados de sus respectivos zagueros, en la primera decena del encuentro, habiendo ganado el tanto Irigoyen, fue a sacar. Lo hizo con la violencia acostumbrada y con ánimo de dar las dos paredes. Madariaga intuyó la jugada, y de junto a la pared izquierda se dirigió al ancho con tan mala suerte que tropezó con la pelota. Madariaga cayó rápidamente al suelo. La pelota le había dado en el parietal derecho. Murió, a los pocos momentos, en la enfermería del frontón.

Esto motivó el que la muchacha de nuestra historia renunciara a novios pelotaris. Como su hermano fue contratado por la Empresa del Frontón Central de Madrid, en el primer viaje, le acompaño ella, estando dos meses en la capital de la nación, donde seguía practicando su favorito juego. En aquella época, uno de los empresarios más fuertes de España era el bilbaíno don Luciano Berriatua, muy amigo del padre de los hermanos, y habiéndola visto ensayar la quiso contratar. Como se opusiera el hermano, don Luciano vino a Bilbao para hablarle al padre, pero éste era inflexible. El empresario le puso un cheque en blanco con su firma, para que el padre fijara la cantidad que estimara, a condición de que los hermanos jugaran en pareja. Y el padre siguió con la cantinela de que “el que quisiera verla jugar, que madrugara”, puesto que también en el Central jugaba por la mañana temprano.

El año 1904 dejó totalmente de jugar, con 26 años, y se casó, con un capitán marino, natural de Olaveaga. Vino a vivir a ésta (Eibar) cuando tenía su padre el Astelena, y luego el Trinquete. Puso una Academia de Corte y Costura, pues era también una gran modista, sombrerera y corsetera, que dejó buenos discípulas en la Villa, que seguramente la recordarán. En 1936, ya viuda, marchó a Méjico donde residía otro hermano, que fue también pelotari de cesta punta e Intendente del Frontón Méjico, durante 15 años, y allí falleció el año 1948.
Esta es la extractada historia de la primera mujer pelotari de cesta punta, de la que podemos decir que fue también la única. Claro que no fue profesional. Y no lo fue porque aquellos eran otros tiempos en que los padres se imponían más que hoy a sus hijos. Esta eibarresa fue María Unzueta Echebarria».
Al final del artículo hemos descubierto que el autor del mismo, Cleto Unzueta Etxebarria, era hermano de la primera mujer pelotari de cesta.

Conocía anteriormente esta misma historia a través del libro El Juego de Cesta Punta, del autor Fernando Castro, quien lo presenta de forma muy resumida, y sin que aparezca el nombre de la mujer pelotari, aunque sí dice que era eibarresa. Además se comete el error de considerarla 20 años más joven de lo que era en realidad. Por lo tanto, nos quedamos con la versión de Cleto que tenía más motivos de conocer mejor a su hermana. Y también comprobamos que los datos que se dan en el artículo, en cuanto a fechas, frontones y pelotaris, coinciden con la realidad.
Sabemos que el padre de María era un gran pelotero a través de otro artículo de Cleto Unzueta, publicado en la misma Revista “Eibar”, nº 203, junio-julio 1978, en el cual decía:
«Cuando el “Chiquito de Eibar” marchó a Argentina (noviembre de 1884), le acompañaba mi padre, para ayudarle en la organización de sus primeros encuentros pelotísticos». Y cuando le tocó jugar contra Paysandú, el campeón de Argentina: «Paysandú  era ducho en hacer él mismo las pelotas. Nuestro padre también».
El 14 de octubre de 1894, Unzueta padre, arrendó el Frontón de Abando a la vez que tenía el de La Amistad; y cuando se inauguro el “Euskalduna” de Bilbao, el 14 de abril de 1895, pasó a este frontón como canchero y conserje. Aquí actuó de intendente Txikito de Eibar.

Sobre el Frontón de La Amistad leemos en “Historia Ciencia y Código del Juego de Pelota”, 1946, página 194: «El frontón de La Amistad, era el más popular, donde se ventilaron luchas de pueblo a pueblo, cuando en éstos había jugadores que pudieran ostentar la calidad de representativos. En él jugaron el cura Laba, Bishimodu, el Farolero, el Estudiante, Pola, Zapaterito y otros no menos famosos. Pero en las jornadas corrientes, se repetían los partidos entre riojanos y aun aragoneses de la cuenca del Gállego que en Bilbao residían ocupados en distintas profesiones. También eran clientes del frontón La Amistad soldados de los cuerpos de guarnición de Bilbao».

El mencionado hermano pelotari de Maria era Cecilio, quien el 18 de marzo de 1894 (contaba 15 años de edad), jugó un partido a cesta en el Frontón de Deusto contra el famoso Txikito de Eibar. El partido fue el siguiente: Arrizala (a pala) y Cecilio Unzueta (a cesta), contra Txikito de Eibar (a pala) y su hijo Juan (a cesta). Ganaron Txikito de Eibar y su hijo que hicieron 50 tantos, mientras sus contrarios –los dos eran eibarreses- no llegaron a 40. Al hijo del Txikito de Eibar le faltaban cuatro meses para cumplir los 11 años.

La trayectoria que Cecilio siguió después fue: En octubre de 1895 jugó en la inauguración del frontón de Balmaseda, Bizkaia; en 1896 actuó en el Frontón Condal de Barcelona, cuyo Intendente era Txikito de Eibar; en 1999, en el “Central” de Madrid; de 1901 a 1910, y de 1918 a 1921, en el “Jai Alai” de La Habana. En mayo de 1904, participó en la inauguración del frontón de San Louis de Missouri (U. S. A.). Murió en México DF, en 1947.

El otro hermano de María, llamado Felipe, también fue pelotari de cesta punta y actuó en frontones como el “Jai Alai” de La Habana y el Frontón México, entre otros. Retirado de la pelota activa, fue nombrado en 1944 intendente titular del Frontón México, ejerciendo dicho cargo hasta 1954. Después actuó de intendente suplente hasta 1969. Murió en México DF., en 1973, a la edad de 80 años. Felipe Unzueta y Josefa Iarza, -ésta era del caserío Elorreta de Urko-Eibar-, tuvieron 4 hijos (Santos, Herminia, Dolores y Maritxu); el mayor de ellos, Santos, había nacido en el caserío de su madre. Como pelotari jugó en Sevilla y en México, aunque se retiró muy pronto para atender el restaurante del Casino Español, el cual estuvo a su cargo durante muchos años.

Las hijas de Felipe Unzueta, también tuvieron durante muchos años el hotel Villa España en Acapulco (que todavía existe) y de ahí viene el por qué vivieron mucho tiempo los tres hermanos (María, la pelotari; Cecilio y Felipe) juntos en Acapulco. María murió en Acapulco en 1945.

Del otro hermano, Cleto, autor del artículo, sólo sabemos que fue alcalde de Santurce o de Portugalete –hay dudas- y durante la guerra civil emigró a Francia, y luego vino a vivir a Eibar. Murió por los años ochenta del siglo pasado.
Hemos comenzado a contar la historia de la primera mujer pelotari de cesta, y al final hemos terminado contando la de toda su familia.

José Agustín Larrañaga

El Federativo “Torero”

Historias de la pelota

El Federativo “Torero”

No Comments 11 mayo 2011

Juan I. Zulaika

“Torero” le llamó Chus Fernandez Iriondo, torero porque a lo largo de muchos supo torearle por aquí y por allí. De regreso a casa en el topo, esa especie de tranvía que recorre el trayecto entre Donostia y Hendaia y hace 50.000 paradas, me puse a pensar de lo adecuado de la metáfora dedicada a un hombre que se ha pasado toda su vida ligada a la pelota en su papel de federativo. Yo creo que para aguantar tantos años metido en fregados de ese calibre hay que tener no solo la valentía de un torero, sino también el arrojo de un banderilleo y la flema de un picador. Además, pienso que Josetxo Iraundegi a lo largo de tantos años de federativo ha ejercido aparte de torero de mozo de espadas, de apoderado e incluso de empresario.

 

Según uno de sus hijos la única vez que le había visto nervioso fue unos días antes del homenaje que el mundo de la pelota le dedicó el pasado domingo, día 8 de mayo, en Irún; nunca antes le vió perder la calma. Yo conocí a Josetxo Iraundegi cuando tenía 13 años y representaba a Gipuzkoa en el Torneo de Federaciones no porque yo fuera el mejor aficionado guipuzcoano sino porque en la zaga en este tiempo en Gipuzkoa no había nadie más, la gente debutaba como profesional enseguida. Hacía pareja con Lujanbio III, el tercero de la dinastía de los Lujanbio de Hernani. Viajábamos a Madrid, Zaragoza, Barcelona, Pamplona, Josetxo Iraundegi siempre de acompañante. Se puede decir que crecí como pelotari cuando él ya llevaba muchos años en esas labores; después, debuté y él siguió; acabé mi carrera deportiva y él continuaba. Iraundegi ha sido parte del paisanaje pelotístico, una especie de personaje atemporal capacitado para sobrevivir a todo tipo de regímenes y situaciones que se puedan presentar. ¿Cómo si no un hombre con seis hijos que alimentar y poder viajar de la ceca a la meca como él?.

 

Más de cien personas nos juntamos en Irún el domingo pasado para rendirle homenaje. Primero, como entrada, dos partidos de pelota en el trinquete Ramuntcho de la villa fronteriza. El primero de ellos la revancha del mundial de paleta con pelota de goma femenina. En segundo lugar a mano por parejas, participaba la estrella de esta modalidad, el cubano Waltari, que no tuvo su día y perdió de calle. La coral Ametza intervino en el mismo trinquete para deleitarnos con el “Hara non diran” de Iparragirre. A continuación a la cofradía gastronómica Ramuntcho a degustar un estupendo menú preparado por el chef Zacarías. Una ensalada de marisco, unos chipirones en su tinta y cocido montañés para rematar la jugada junto a un hojaldre con una crema exquisita como postre. Chapeau para el chef Zacarías.

 

Josetxo iraundegi –un hombrachón de cerca de dos metros de estatura, en la actualidad, a sus 80 años, se desplaza en una silla de ruedas– es un gran amante de la buena mesa, de buen apetito. Recuerdo el año 1969 después de pasar varios día en Barcelona, disputando las finales del Torneo de Federaciones en el Principal Palacio. Bueno eso de disputar lo hacían otros, a nosotros los guipuzcoanos, Lujanbio III y yo, nos daban unas palizas de campeonato los hermanos Mirapeix y los vizcaínos Etxeberria y Arrien. A los únicos que derrotábamos, por los pelos, era a los navarros Tirapu y Elizalde y a los castellanos Rodriguez y Jauregi (hijo del empresario de los frontones chinos) también por los pelos. Yo era un chavalín y Lujanbio III sólo se calzaba la cesta para jugar este torneo, el resto del año ni tocaba la cesta. No éramos muy competitivos que se diga.

 

De regreso a casa, de Barcelona, el viaje lo hacíamos en una especie de coche station wagon que conducía el que fuera estrella de la pala corta, Tito Llorca, y donde entrábamos no sé cuantas personas. Un viaje por aquel entonces de infinidad de horas por aquellas carreteras en las que Luis Miguel (Lujanbio III) y yo viajábamos en el maletero acondicionado con una tabla como asiento, en el lugar que normalmente viajan los perro de caza. Al llegar a Tudela  los jugos gástricos de Josetxo tuvieron la ocurrencia de  que teníamos que parar en el Tubal de Tafalla, más que ocurrírsele yo creo que él lo tenía todo bien premeditado. El Tubal era y después de tantos años sigue siendo un templo de la gastronomía navarra, un lugar de peregrinación donde se come y comía de maravilla, que le pregunten a Iraundegi, al que recibieron ese día como alguien de la familia. Sospecho que él habrá vuelto en más de una ocasión.

 

Iraundegi, irunes de origen azkotiarra, ha sido federativo en todos los estamentos, provincial, internacional e incluso presidente de Pilotarien Batzarra, presidente de Kurpil Kirolak, concejal en el Ayuntamiento de Irún. Se dedicó a estas labores porque según él no valía para jugar a la pelota, el asma desde niño se lo impedía. Se perdió un candidato a pelotari pero se ganó un federativo, que también hacen falta. Si existen animales políticos, Josetxo Iraundegi ha sido un animal federativo, presente siempre. Dudo que exista ese tipo de gente en la actualidad, más dados al individualismo o al paso efímero, ni qué decir del futuro, es impensable que alguien se bandee tantos años en diferentes cargos en, a la postre, actividades que no reportan ganancia, sí muchos sinsabores y pocas satisfacciones. Este tipo de gente ha marcado una época, son productos del país, y están en extinción. Cierran un tiempo en el que hasta los toros se cuestionan. En buena hora se retiró Josetxo, el federativo “torero”. Chus Fernandez Iriondo dixit.

Juan I. Zulaika

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