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EVOLUCIÓN EN LOS DEPORTES ESTRATÉGICOS VASCOS: REMO, PELOTA VASCA Y HERRI KIROLAK IÑAKI MENDIZABAL ELORDI PERIODISTA Y PROFESOR

No Comments 02 noviembre 2011

 

Históricamente los distintos deportes han evolucionado, principalmente, por dos motivos: 1. Merced a un cambio planificado. 2. Tras un hecho aislado –fortuito o no– que produce o lleva al cambio.

 

En los Deportes Estratégicos Vascos (Remo, Pelota vasca y Herri kirolak) se ha dado mucho más de lo segundo que de lo primero, porque para planificar algo sustancial, para plantar la se- milla de la innovación, se necesitan unas condiciones básicas, un terreno abonado que alimente o sustente ese salto cualitativo o cuantitativo que necesita todo deporte para seguir avanzando o para adecuarse mínimamente al entorno social en el que se practica. Estas condiciones con- forman ciertas estructuras, incipientes plataformas organizativas que son las que formulan los planteamientos estratégicos, que a su vez desembocan en el necesario avance de un deporte concreto, impulsando o creando reglamentos, competiciones, invirtiendo capital, etc…

 

Los Deportes Estratégicos Vascos han sobrevivido durante decenios, y en algunos casos durante siglos, arropados por el pueblo llano, y, sobre todo, por las apuestas –clandestinas o no-. Las apuestas han sustentado infinidad de modalidades y disciplinas deportivas en Euskal Herria, pero ese dinero apenas se ha reinvertido en las mismas. Por tanto, las apuestan han servido para mantener vivos estos deportes, pero no han ayudado mucho en su evolución posterior.

Además, muchas de estas disciplinas se han movido durante siglos en el terreno ama- teur –quitando algunos ejemplos puntuales, como el joko-garbi, la pala, la cesta-punta o, posteriormente, la mano–, por no decir que han sido completamente marginales o propias de segmentos sociales muy localizados – los arrantzales y el remo; los baserritarras y las Herri kirolak-. Y las que no han estado marginadas, como la cesta-punta, no han sabido aprovechar sus ventajas históricas –por distintos motivos-.

201CONGRESO VASCO DE DEPORTE RETOS Y RESPONSABILIDAD SOCIAL 17~18~19 JUNIO 2009

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Otro factor que en ocasiones ha impedido el progreso de los deportes vascos ha sido la propia tradición. Igual que las apuestas, la tradición ha servido para mantener vivas muchas disciplinas deportivas, pero luego esa misma postura inamovible ha dificultado la transforma- ción y evolución de muchos de nuestros deportes. Después se ha demostrado –no sólo en los deportes vascos- que tradición y modernidad pueden ir de la mano.

 

El panorama socio-político, sobre todo del siglo XX, tampoco ha facilitado la evolución de los Deportes Estratégicos Vascos. Al margen de que algunas de estas disciplinas tuvieran poco predicamento entre la población vasca en general, no cabe duda de que la falta de instituciones propias ha impedido que alguno de estos deportes se desarrollara con más rapidez. El autogo- bierno ha atenuado el declive de muchas de las disciplinas, aunque estos esfuerzos no siempre han obtenido los resultados esperados. De hecho, los cambios más significativos de las últimas décadas han sido impulsados desde el ámbito profesional y casi siempre han llegado provoca- dos por algún cisma empresarial u organizativo –Ejemplos: la mano y el remo.

 

Todas estas circunstancias –y otras menos influyentes- han hecho que los Deportes Es- tratégicos Vascos no hayan progresado con la celeridad y el rigor con el que lo han hecho otros deportes. Así, la historia nos muestra que nuestros deportes han seguido otros caminos –más tortuosos y originales- para avanzar. Las acciones concretas de algunas personas, hechos más o menos fortuitos, accidentes, circunstancias meteorológicas, decisiones arbitrarias o los cambios propios de la historia –mejoras tecnológicas, descubrimientos de otros materiales…- han podido más que ninguna planificación –que casi no se ha dado hasta finales de los ochen- ta del pasado siglo XX-. Hay casos de cambios planificados, sí, pero éstos se han dado sobre todo en los últimos dos decenios, y varias circunstancias han propiciado estos cambios:

 

• El AUTOGOBIERNO, que ha favorecido el nacimiento de EiTB, un grupo que ha inci- dido notablemente en la transformación de muchos de estos deportes –sobre todo en la mano, el remo y la aizkora-.

 

• SHEE o IVEF. En este centro se han formado varias generaciones de técnicos y se han aplicado entrenamientos específicos para pelotaris, remeros, etc…

 

• FEDERACIONES. La mayoría se crearon a principios de los ochenta, pero al ceñirse sobre todo al campo amateur, en muchos casos queda por definir su papel en el plano profesional o empresarial. Además, las más de las veces cuentan con recursos muy limitados.

 

EJEMPLOS DE INNOVACIONES ARBITRARIAS, CAPRICHOSAS O INTUITIVAS

 

PELOTA VASCA

 

• Cesta-punta. La inventó a finales del siglo XIX Melchor Guruceaga, en Buenos Aires (sentía molestias en la muñeca y transformó la xistera tradicional, dotándola de más fondo y de una curvatura diferente).

 

• Xare. Esta herramienta la inventaron unos niños que no tenían dinero para pagar guantes o xisteras.

 

• Frontón. Se inventó por casualidad, para proteger el juego de pelota, no para jugar con ella.

 

• Casco: Primero se utilizó en La Habana (1961) y luego en los Estados Unidos (1966). En ambas ocasiones dos accidentes provocaron que las empresas obligaran a sus pelotaris a llevar casco.

 

• Camisa o polo. Hasta finales de los cincuenta la mayoría de los pelotaris de las distintas disciplinas de Pelota Vasca jugaban con una camisa, hasta que el manista José María Pala- cios “Ogeta” cambió la moda, y lo hizo de un modo natural y espontáneo: un amigo suyo tenía una tienda de ropa y le prestó algunos polos blancos, con los que empezó a jugar.

 

• Cambio de color de los frontones: el verde sustituye al blanco. Fue una apuesta per- sonal del realizador de EiTB Fernando Lopetegi, decisión que en su momento fue muy criticada por sectores apegados a la tradición.

Y dos últimas paradojas que dan muestra de la poca previsión, del poco consenso y la falta de planificación que ha existido en muchos de nuestros deportes:

 

• La incorporación del látex en los materiales –en las pelotas– aumentó la velocidad de los mismos y este cambio de velocidad modificó también la forma de jugar de los pelotaris, influyendo en las posturas y en el tiempo en el que la pelota queda retenida en la herramienta, una de las claves de esta disciplina. Este cambio se impulsó sobre todo desde las empresas, pero fue una transformación invisible, silenciosa, planificada en la sombra por empresarios e intendentes. Lo dicho: esta evolución de la velocidad de la pelota ha “ensuciado” la cesta-punta, sin que nadie –ni jueces, ni federativos, ni empresarios– hayan querido poner coto al desaguisado.

 

• Los accidentes también han servido para eliminar alguna que otra innovación. Es el caso de la pala atómica, que estaba hecha de un material duro, madera de guayacán, y fue un salto cualitativo en su elaboración. La pelota salía a una velocidad endiablada y un accidente fortuito animó a los empresarios a desecharla.

 

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El pelotari Enrique Abril Rey

No Comments 27 octubre 2011

Copiamos íntegro el articulo publicado en el portal euskonews

http://www.euskonews.com/0463zbk/efem46303es.html

El pelotari Enrique Abril Rey nació el 3 de diciembre de 1908

Pelotari guipuzcoano especializado en pala, nació en Oiartzun el 3 de diciembre de 1908. Ha sido Campeón de España de pala los años 1943 y 1944 con Andonegui y en 1947 y 1950 con Artola, asimismo sub-campeón en tres ocasiones y varias veces Campeón de Gipuzkoa.

Ocupó cargos directivos en la federación Guipuzcoana de Pelota con anterioridad a 1936 y en 1938 fue nombrado primer Delegado provincial de Pelota Vasca. Ha ejercido de crítico deportivo en radio y televisión, estando presente en numerosos finales mano-manistas.

Autor del trabajo Dos siglos de Pelota Vasca. En defensa del juego de “Rebote”, San Sebastián, Caja de Ahorros Municipal, 1971.

Perteneciente al “Club Deportivo Loyolatarra”, en 1972 le fue concedida la Insignia de brillantes de la Sociedad y desde 1975 se celebra en su memoria el “Memorial Enrique Abril”. Falleció en 1976.

Entrega del trofeo a los ganadores Abril y Andonaegui en el campeonato de España de pelota aficionados, Bilbao 1944.

La Pala en Frontón Corto

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La Pala en Frontón Corto

No Comments 28 julio 2011

LA PALA EN FRONTÓN CORTO

Jesus Azurmendi

Dentro de unos días, la modalidad de Pala empezará a programarse en el frontón Bizkaia, o lo que es lo mismo en una cancha corta (38 metros). Antes de dar mi opinión a este respecto, hagamos un poco de historia: la primera vez que un cuadro de palistas jugó de una manera continúa en un frontón corto fue, en noviembre de 1921, en el Euskel-Jai bilbaino (31 metros). Los palistas del Euskalduna se habían declarado en huelga, la empresa de este frontón se alío con las del Principal Palace de Barcelona y Central de Madrid para que ninguna de ellas contratase palistas. Y éstos, no tuvieron más remedio que irse a jugar al pequeño frontón de la calle de la Esperanza de Bilbao, que se había inaugurado con señoritas raquetistas en enero de ese mismo año. No fueron contentos, lo sé por mi padre que jugó allí, pero había que ganar un dinero y fue la única solución. Una vez solventados los problemas con la empresa del Euskalduna, los palistas abandonaron la cancha corta y volvieron a jugar en largas.

Si exceptuamos unos pocos meses, entre finales de 1931 y principios de 1932, en los cuales los palistas que no fueron a México, y no todos, tuvieron que jugar en la cancha del antiguo Club Deportivo (40 metros), la Pala en frontón corto ni se mencionó.

Después de la guerra, en Barcelona se inauguraron varios frontones cortos cuya finalidad fue la de programar partidos entre señoritas raquetistas, si bien al cabo de unos meses esos frontones contrataron palistas para dar festivales mixtos de Raqueta y Pala, que en la ciudad condal tanto gustaban. De aquella época son los frontones: Barcelona, Sol y Sombra, Nuevo Mundo, Txiki-Alai, y más tarde el Condal y el Colón.

Al mismo tiempo, en menor escala, en Madrid, surgían el frontón Alcántara y el Madrid, también construidos para que jugasen señoritas raquetistas.

Es decir, que la Pala en cancha pequeña ya ha existido y, sobre todo en Barcelona, con un gran éxito. Pero, en esos frontones pequeños jugaban palistas de poco renombre, porque los famosos lo hacían en los grandes que entonces existían.

¿Qué quiere decir esto? Algo muy sencillo que, además, es obvio, y que se contesta con una simple pregunta: ¿qué palistas jugaban en frontones cortos? Hace muchos años, personas muy entendidas en Pala, y que vivieron aquellos tiempos, me lo dijeron: en frontones pequeños jugaban los debutantes, que no tenían suficiente juego para hacerlo en los grandes y que allí aprendían para pasar con el tiempo a uno largo; palistas que jugaban mucho en distancias cortas y poco en medidas largas (los hermanos Pedrín son un ejemplo), veteranos, que estaban al final de su carrera deportiva y que no podían jugar en cancha larga; y palistas a los cuales algún Intendente les había “invitado a marcharse” de la cancha grande en la cual jugaban.

Ahora, la modalidad de Pala, la señorial Pala, solo se va a jugar en frontón pequeño. Si analizamos un poco el Juego de Pala, veremos que esta especialidad es grande siempre que se practique en cancha larga. Si partimos de la base de que el meollo de esta modalidad es la pegada, y no lo digo yo sino todos los grandes historiadores y estudiosos de Pala que ha habido a lo largo de los tiempos, ¿qué importancia tiene la pegada en un frontón corto? Si lo principal del Juego de Pala es darle fuerte, cuanto más mejor, a la pelota, ¿Qué importancia tiene esto en un frontón corto?

Además, hay que puntualizar, que cuanto más pequeño es el frontón más se igualan los juegos. Cuanto más larga es la cancha la diferencia de juegos se acentúa. Y lo malo, es que los juegos se igualan siempre hacia los de menos nivel.

Yo, lanzó unas preguntas a los lectores y en sus contestaciones estará la clave de si es bueno o malo que se juegue solamente en cancha corta: ¿hubieran existido palistas como Juan Arakistain, Patxiko Kintana, Txikito de Gallarta, Pasai, Izagirre I, Zarraga, Oroz III, Amorebieta IV, Begoñés VII… si no hubieran jugado en frontón largo? Alguno nos dirá que hubieran salido otros, claro, tienen razón, pero ¿hubieran jugado lo que estos lo hicieron? ¿Hubiera existido alguien que hubiera sacado como Oroz III? No, rotundamente no.

El juego que se va a ver en el frontón Bizkaia no va a ser Pala; va a ser otro juego, que podrá gustar más o menos (sobre gustos no hay nada escrito), pero de la Pala que nos enseñaron a nosotros nada de nada. Los palistas pelotearán mucho más (en frontón corto es mucho más fácil), le darán a la pelota mil veces para hacer el tanto (cuando el palista es más grande cuantos menos pelotazos necesita para hacer el tanto), echarán dejadas, tirarán un montón de dos paredes, rebotearán millones de veces…, y muchas más cosas, pero un pelotazo grandioso, un sotamano del cuadro 12, sacar con una carrera correcta…, eso no se verá ya más.

Y todo esto, a mi, personalmente, no me gusta. Mi educación palista fue otra. ¿Que el futuro es ese? ¿Qué futuro? ¿Hay todavía alguna persona sensata que piensa que la Pala tiene futuro? El futuro de la modalidad del “leño” hace tiempo que no existe. ¿Qué soy pesimista? Tal vez, ojalá me equivoque y la modalidad reina de la Pelota vuelva por sus fueros. Pero, si algún día retorna de ese modo, jamás será en un frontón corto.

¿Todo esto quiere decir que estoy en contra de la Pala en frontón corto? Sí, si el frontón corto es el monopolio de la modalidad; no, si este tipo de canchas sirven para aprender a jugar, a saber estar allí dentro, a perfeccionar determinados lances del juego… Desgraciadamente, esto último no va a ocurrir. El frontón Bizkaia va a ser la única cancha en la cual se va a jugar a Pala, ¿a Pala?

 

Jesús Mª Azurmendi

 

(Julio 2011)

 

 

El último campeón del mundo

Pala, Pala (Artículos), Pelotaris legendarios

El último campeón del mundo

No Comments 13 julio 2011

Transcribimos íntegro el post de Iñigo Gurruchaga desde londres en “el mundo de cerca” del elcorreo.com

21 Noviembre 2008

Escribí esta nota necrológica sobre mi tío Jesús cuando falleció y no conseguimos entonces publicarla. Espero que a alguien le agrade leer esta historia de pelotaris y de otro tiempo durante el fin de semana, que les deseo feliz.

jesus gurruchaga

Jesús Gurruchaga se formó como pelotari en un San Sebastián que ya no existe. Nació el 11 de enero de 1928 en la calle de Miracruz, hijo de un cocinero y hotelero que alternaba los veranos en Zarauz con los inviernos en la capital. Su abuelo materno era el conserje del frontón Moderno, en Atocha, y del Jai Alai, en Ategorrieta. La leyenda afirma que en este último se dieron los mayores pelotazos en la historia porque pelotas que salían por encima del frontis caían a veces en los vagones de carga de algún tren que las llevaba a Irún o a Aranda de Duero. Su tío, Aquilino Sagarna, había ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París, cuando la pelota compitió como deporte invitado.

Al terminar la guerra civil, los negocios se habían difuminado, el padre murió de una súbita infección, y la renta de la familia quedó pendiente de la explotación de la cafetería del frontón Urumea. Allí aprendió a jugar. Bajo la instrucción severa del canchero, Daniel Arizala, que exigía a sus pupilos la limpieza de la cancha con serrín y ácido antes de dejarles calzar el remonte. Para completar el callejero de frontones desaparecidos en unas cuantas hectáreas de terreno- en donde también estudió, primero, en el colegio de Nuestra Señora del Pilar, y, después, en la Escuela de Comercio- quedaba el frontón Gros, donde jugó más tarde en las especialidades cortas.

El Urumea fue su frontón. Allí trabajó en el negocio familiar y ganó su primer campeonato juvenil de Guipúzcoa, en 1944. Allí jugó algunos de los partidos más sonados de su vida. Y allí presenció las tardes de gloria del pelotari que más admiró, Jesús Abrego, a quien definía como “la perfección en el juego de la pelota” cuando recordaba partidos interrumpidos mientras se recogían de la cancha los restos de una lluvia de duros de plata, chaquetas o puros arrojados a ‘Don Jesús’ por un público entusiasmado.

En el frontón Urumea ganó también su primer campeonato absoluto de Guipúzcoa, en 1949, y en los ensayos constantes en aquella cancha se forjó la versatilidad de un pelotari que ya en 1955 tenía en su palmarés un curioso logro. Había ganado el campeonato de España de remonte dos veces, en 1952, con Macazaga, y en 1955, con Irastorza. La primera vez jugando de zaguero; la segunda, de delantero.

Pero la especialidad del remonte no atravesaba sus mejores tiempos y Paco Bengoechea le animó a que probase a jugar con la pala. El cambio de herramienta no le resultó fácil, le costaba empalar. Su personal artesanía produjo entonces unos amortiguadores hechos con esponja para evitar el daño del mango en la mano. En el primer año de competición quedaron campeones de larga y subcampeones de corta. Había ya comprobado en el remonte que era un mejor delantero y, al llegar a la pala, quienes le habían visto progresar se preguntaron dónde se le podía meter el tanto.

Según su juicio, para ser buen pelotari hay que tener buenos reflejos, buena vista e intuir la jugada. Pero él añadía otras cualidades.

En primer lugar, una buena forma física, que se ocupaba de mantener en su dilatada carrera con ejercicios especiales, como acudir a las cuestas del monte Ulía para correr en series hacia abajo y con frenada. En segundo lugar, la voluntad de ganar cada partido. Jesús Gurruchaga, que siempre jugó a la pelota como aficionado, tomaba las precauciones de un profesional antes de cada partido. Antes de una final ensayaba durante la semana vestido de blanco para evitar lo que ahora se llamaría miedo escénico. Si jugaba en el frontón Recoletos, entraba en el recinto y veía los partidos previos con gafas de sol, que se quitaba momentos antes del inicio del partido combatiendo así la oscuridad del frontis. Y el limado de los mangos de sus palas con una bolsa repleta de cristales para adaptarlos a su pequeña mano se completaba con el rasgado de la yema de la pala para que la pelota se agarrase más y cogiese más efecto.

A esas cualidades y dedicación añadía una virtud que él señalaba entre las imprescindibles para ser buen pelotari, la capacidad de adelantarse al movimiento de la pelota. Era un deportista atento a las técnicas de su juego, que se asombraba de que otros no hubiesen caído en la cuenta, por ejemplo, de que una pelota reboteada bota hacia el txoko cuando sale del frontis. Fue un observador muy atento de los gestos, fuerzas y debilidades de parejas y rivales.

El remonte o el talento natural le habían dado además un golpe versátil y poderoso de sotamano. Puramente defensivo con la izquierda, Gurruchaga tenía toda la gama posible en los sesenta grados decisivos del delantero que domina el juego de aire. Esa variedad de golpes de arriba, su intuición y su voracidad para cubrir la cancha fueron sus características más destacadas como pelotari. Era verdaderamente muy difícil ganarle un tanto. Y su pronta calvicie le retrató prematura e injustamente como un veterano. Un perpetuo veterano. Cuando se retiró, en 1972, tras perder la final del campeonato de España de pala larga, habían pasado 28 años desde su primer campeonato de Guipúzcoa.

Jesus Gurruchaga

Su palmarés es único. Nadie será ya campeón del mundo de pala larga, porque, tras su triunfo en el Mundial de Hossegor, en 1958, con Felipe Huarte en la zaga, no se ha vuelto a jugar a la especialidad. Francia y México disputaron el torneo en aquella última ocasión y Jesús incorporó a sus dichos corrientes un ‘se va la ‘lus’’ que algún contrincante charro pronunciaba cuando caía la tarde en el frontón.

El resto del palmarés es algo parecido a esta lista: subcampeón del mundo de paleta con pelota de cuero, en 1962, con Unanue, dos veces campeón de España de remonte, una de pala corta, con Artola, once de pala larga, diez con Fernández y una con Izaguirre, veintiocho campeonatos de Guipúzcoa en esas especialidades, a las que añadió un subcampeonato en el trinquete. Un pelotari tan versátil afirmaba que la pala era la especialidad más difícil, el remonte la más dura y la mano la que tiene más mérito, además de ser madre de todas. Jesús Gurruchaga perdía sin embargo la paciencia como espectador de cesta punta, una especialidad que le parecía cómoda y ventajista.

A los 39 años, cuando dominaba la pala larga en el Torneo de Federaciones con su inseparable José Eugenio Fernández en la zaga, decidió jugar de nuevo a remonte y ganó dos campeonatos de Guipúzcoa. Jugó y ganó finales de pala larga y remonte el mismo día, en su frontón Urumea. Juan Mari Anza, masajista de la Real Sociedad, le llevó tras la final de remonte a un pasillo junto al vestuario, donde le dio a beber una pócima que le permitió ganar la segunda final. Y otras diez, según recordaba Jesús, que a continuación le hubiesen propuesto.

Los palistas guipuzcoanos del Torneo de Federaciones viajaban a Madrid o a Barcelona en el Citroen Pazo del taxista amigo, José, riendo las viejas anécdotas. Como aquella final del campeonato de España de 1957, en el Labrit, cuando su zaguero, José Miguel Yurramendi, decidió con gran amabilidad dar su entrada a un señor que, al verles llegar con sus bolsas a las puertas del frontón, les manifestó su pena por no poder entrar a la final, porque se había agotado el taquillaje. Poco después, el mismo señor era sacado en hombros de la grada tras recibir un pelotazo del propio Yurramendi. ¡Aquellos tiempos de frontones sin red y viajes interminables por carreteras de segunda, cuando el trofeo al mejor deportista guipuzcoano del año caía en un pelotari aficionado, como Jesús Gurruchaga, en la heptatloniana Gisela Struchtmeier o en el ciclista Txomin Perurena!

Jesus Gurruchaga

Eran los tiempos de los grandes rivales navarros, Mendiluce y Egaña, de los guipuzcoanos, Aristi y Llorca, de los castellanos, Sola y Ucín II. Un partido contra estos últimos quedó en el recuerdo de Jesús como uno de los más bellos, disputados y decisivos. Era la final del Campeonato de España de 1958. Su primera final de pala larga. Vísperas del Mundial. La selección de la pareja para Hossegor traería más tarde su propia saga, pero, en aquella final de Burgos, en un frontón que todos elogiaban, el de la Ciudad Deportiva Militar, con el sol cayendo por detrás del frontis para añadir más dificultad al juego, Gurruchaga y Fernández dieron la vuelta a la pala larga de aficionados.

Jesús recordaba a Ignacio Sola como el rival que más le había impresionado. El dentista madrileño, que llevaba gafas, parecía tener una facilidad natural para empalar todas. Un día le vio cómo daba un perfecto palazo a una pelota que cogió por detrás de su espalda. Sola y Ucín II, zaguero con gran golpe pero más fácil de desencanchar que su pareja, habían dominado el campeonato en los últimos años. Aquella final, el 8 de junio, fue el mejor partido del campeonato. Con empates hasta el tanto 24, cuando la pareja guipuzcoana logró quebrar a Ucín con el juego insistente a la zaga. 37-32. 38-35. Y 45-38.

Semanas más tarde, el frontón Urumea acogió de nuevo a Gurruchaga y a Sola, a Fernández y al profesional Gallaga, en los partidos de selección para el Campeonato del Mundo. El frontón se llenaba para verlos. Aunque el periodista Paco Ezquiaga ya había anotado en su crónica de las finales de Burgos la decadencia de las grandes modalidades de herramienta. En remonte sólo Guipúzcoa competía. Sola y Ucín defendían a Castilla en pala larga y en pala corta. Los hermanos catalanes Balet no tenían rivales en la cesta punta.

Era un vaticinio certero. En la muerte de Jesús Gurruchaga, el 14 de octubre de 2005, las competiciones en las grandes modalidades de herramienta en el campo aficionado prácticamente han desparecido y la pelota es un deporte distinto, que parece vivir de la transmisión nocturna por televisión de partidos de la mano profesional.

Tuvo la fortuna de ser el pelotari más versátil, más completo, de una época vigorosa de la pelota aficionada, a la que se entregó con una gran pasión, que sólo superó su amor por su mujer, Carmen Imaz, por sus hijos, Jesús y Antxon, y por su familia y sus amigos.

Iñigo Gurruchaga desde londres en “el mundo de cerca” del elcorreo.com


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