Arancibia y el Club Deportivo

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Arancibia y el Club Deportivo

No Comments 18 julio 2014

ARANCIBIA Y EL CLUB DEPORTIVO
En 1967 se estaba acabando de construir el nuevo frontón del Club Deportivo. Se quiso hacer uno totalmente nuevo y, por supuesto, largo. El Deportivo lo sacó a subasta –“a sobre cerrado”-, aunque eso de “a sobre cerrado” no fue verdad y lo sé de muy buena tinta.

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Los Guarismos en la Pelota

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Los Guarismos en la Pelota

No Comments 06 noviembre 2013

LOS GUARISMOS EN LA PELOTA Jesús Azurmendi:  Aunque antiguamente, cuando dos pelotaris eran hermanos para anunciarse en lugar de guarismos se utilizaban las palabras “mayor” y “menor” (ejemplos: Erdoza mayor y Erdoza menor; Begoñes mayor y Begoñes menor), lo más natural era usar un guarismo. Norma que se sigue en la actualidad. Y se denomina guarismo al número, siempre en números romanos, que los pelotaris se ponen detrás de su nombre de “guerra”. Pero a cuenta de la utilización de guarismos tenemos que dejar claro algunas cosas:

PRIMERO.- Solamente el pelotari profesional tiene derecho a ponerse un guarismo, los aficionados jamás deberán hacerlo. Y esta afirmación no es de mi propiedad, sino que ha estado mantenida durante toda la Historia de la Pelota y avalada por todos los historiadores que han existido. D. Juan de Irigoien siempre decía que: “Un pelotari aficionado no puede nunca, bajo ningún pretexto, adueñarse de un guarismo”.

SEGUNDO.- Si el pelotari que debuta es único; es decir que en su familia no ha habido nunca un antepasado pelotari, no deberá ponerse ningún guarismo. Un mal ejemplo lo hemos tenido en los hermanos Unda (ambos palistas, uno profesional y otro aficionado), el mayor se anunciaba con Unda I y el aficionado con Unda II. En los dos casos es incorrecto. Lo correcto hubiera sido que el profesional lo hubiera hecho con Unda y el aficionado, bien con Unda o bien con su nombre de pila y su apellido.

TERCERO.- Cuando debuta un pariente de un pelotari en activo o ya retirado deberá ponerse el nombre seguido del guarismo II. Si debuta otro pariente se pondrá III, y así sucesivamente. Es decir que, aunque el pelotari esté retirado o fallecido, su guarismo se respetará siempre. Esto no se ha respetado en múltiples ocasiones. Un ejemplo lo tenemos en el actual palista Iñaki Garma, que se anuncia con el nombre de Garma y tendría que ponerse (II), porque tuvo un hermano que debutó antes que él y que utilizo el guarismo (I).

CUARTO.- Los guarismos se pondrán siempre por antigüedad del debut del pelotari. Si un pelotari es menor que su hermano, pero debuta antes, a él le corresponderá llevar un guarismo menor que el de su hermano. Ejemplo: yo soy mayor que mi hermano Fernando, pero como él debutó antes jugó con un guarismo menor que el mío.

QUINTO.- La sucesión de los guarismos deberá seguirse aunque los pelotaris sean de distintas modalidades. Un ejemplo lo tenemos en los hermanos Oreja, creo que dos de ellos fueron manistas y el mayor palista, y se anunciaron como Oreja I, Oreja II y Oreja III. Hicieron lo correcto.

SEXTO.- ¿Qué familiares pueden jugar con el mismo nombre? Aquí pueden existir discrepancias. A mi modo de ver: padres, hijos, hermanos, nietos…, y con el permiso debido: primos y sobrinos.

SEPTIMO.- Si el pelotari que debuta no es pariente de alguien que juega o ha jugado con un nombre, no deberá apropiarse de ese nombre bajo ninguna circunstancia. Ejemplo: en los años de Totorika hubo un palista que se anunció con el nombre de Ermua, no siendo pariente de otro Ermua que había jugado 50 años antes. No debió hacerlo. Imaginemos que ahora debuta un puntista que se apellida Txurruka, ¿sería correcto que jugase con ese nombre? Mi opinión es que no.

OCTAVO.- Todos los pelotaris parientes deberán jugar con el mismo nombre, diferenciándose solamente en el guarismo. Un mal ejemplo lo tenemos en los hermanos Piedra. Los tres fueron palistas: el primero y el segundo se anunciaron con su apellido y los guarismos (I) y (II), pero el tercero como nació en Durango jugó con el nombre de Durangués. Ya sé que cada uno puede elegir el nombre que le apetezca, pero lo correcto hubiera sido Piedra III.

NOVENO.- Si el pelotari, como primero de la saga que es, se anuncia con un nombre, el segundo deberá ponerse el guarismo (II) y no el (I). Un mal ejemplo lo tenemos en la dinastía Arrigorriaga. El mayor jugó con ese nombre, nació en esa localidad, pero el segundo lo hizo como Arrigorriaga (I) y el siguiente como Arrigorriaga (II). Muy mal los dos. Pero el cuarto de la saga, hijo del que la fundó, lo hizo con el nombre de Arrigorriaga IV. Se salto el guarismo (III) para respetar la dinastía, en mi opinión hizo lo correcto. De esta manera ocurre que el pelotari Arrigorriaga III no existió.

DÉCIMO.- El pelotari deberá anunciarse, bien con el apellido, bien con Txikito de…; pero, salvo rarísimas excepciones, lo hará con el nombre de pila. Ha habido algunos pelotaris que han jugado con su nombre de pila: Roberto y Pastor (palistas), Guillermo (puntista), Raúl (remontista)…; pero, por regla general, dejaremos que sean las mujeres pelotaris las que los utilicen: Emilia, Petrita, Paquita (raquetistas). Y por último, veamos el caso de un manista en activo: el hijo de Julián Retegi, que se anuncia con el nombre de Retegi Bi. ¿Cuál es el motivo por el cual no ha seguido la numeración de la dinastía? No lo sabemos, ¿será para que la gente sepa que es hijo del gran Retegi II? Personalmente, me parece una tontería. Y en la Pelota Vasca cuantas menos tonterías haya mejor.   Todo esto que he escrito no es más que mi opinión, pero basada siempre en la tradición, y no olvidemos nunca que la Pelota Vasca es, además de un deporte, tradición de un pueblo, y merece guardar unas normas.   Jesús Azurmendi (Noviembre 2013)

Conversando con Larrañaga

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Conversando con Larrañaga

No Comments 19 septiembre 2011

Los de Chucho Larrañaga fueron otros tiempos, no cabe de duda. Una época de esplendor para la cesta-punta. Larrañaga fue una pelotari irrepetible hasta el punto de convertirse en figura legendaria. Ha vivido la vida intensamente: “He vivido como 200 años”. Fuerte físicamente, extraordinariamente fuerte, campechano como persona. Jugó hasta los 46 años en diferentes lugares pero a pesar de que reside en Miami, Méjico se le quedó clavado en el corazón. Allí pasó sus mejores años, doce,  y él no los olvida. Sesea al pronunciar las palabras y todas ellas llevan impresa un deje mejicano que delata su paso por la capital azteca. Vive en la South West terrace de Miami pero regresa a Etxebarria, su pueblo, para un par de semanas. LLeva varios días después de haber visitado a su hijo de un primer matrimonio, un ingeniero que trabaja en Alemania. Nos sentamos en la terraza del Oiala de Etxebarria, su cuartel general, y nos disponemos a charlar. Chucho tiene buena memoria.

Tenía 17 años e iba a debutar como manista pero las manos no le respondían. Un pelotari de Markina-Xemein llamado Gomez le dijo: “empieza a jugar a cesta que tú vas a jugar bien”. Era el año 1945. “Te voy a conseguir que vayas a Barcelona y luego te voy a llevar a Canarias”. Recuerdo que íbamos en el tren camino Barcelona y unos pelotaris que viajaban también, un tal Zubizarreta, Olasolo… comentaban: ” a dónde va éste si no tiene ni puta idea de jugar a la pelota”. No les faltaba razón. Fui a Barcelona y debuté como delantero y no podía jugar, no tenía posturas, codilleaba, con el revés tiraba fuera. Había cogido la cesta con 17 años.

No podía jugar  y de allí me llevó Gomez a Canarias, a las Palmas de Gran Canaria. Empecé a jugar en segunda categoría y al poco organizaron un campeonato. Lo gané en segunda categoría y al poco me pusieron en primera, también lo gané. Tremenda ovación me dieron, la primera copa que gané. De Canarias me fui al Recoletos de Madrid y de allí vuelta al Novedades de Barcelona. Los cuatro mejores zagueros éramos Frías, Ardanza, Aldekoa y yo. Ibamos a pedir aumento de sueldo y la empresa me dice: “A ti te puedo dar pero a los otros no”. “No juego”, les contesté. Entonces viene Frías y me dice: “Yo no puedo estar sin jugar, me acabo de casar, tengo un hijo y quiero empezar a jugar”. “Tú verás”, le contesté. Me viene Aldekoa y me dice: “Si ese juega, yo también”. Jugaron los tres y el único que no jugó fui yo. Me fui a Zaragoza porque me había dado contrato para jugar diez partidos ganando más.

Estando en Zaragoza me ofrecieron contrato para Méjico y para La Habana.

Tenía veinte años cuando me fui a Méjico. La mejor época de mi vida la viví allí, de los veinte a los 32 años. Donde más jugué a la pelota. Le pregunto a Chucho cuando se hizo figura reconocida. Fui a Méjico en diciembre de 1948. El 50-51 ya era de los mejores. Mis rivales en la zaga eran Canguro Ermua, Totolo Urrutia y Andrinúa. Delanteros estaban Salsamendi I, Urkola, Echevarría, Ibarluzea, luego vinieron Careaga y éstos.

¿Qué tal era la cancha de Méjico? Muy buena. 66 metros de cancha. Muy buena para mi porque yo podía tirar atrás y  a los otros les costaba. Era muy vivo, yo hacía mucho daño con la derecha. Jugaba casi todo con la derecha porque con el revés lo único que hacía era tirar para atrás y no hacía nada. En el año 1953 empecé a ir a Miami, allí jugué hasta la huelga (1968). Jugaba la temporada de Miami  y luego me iba para Méjico, el viaje lo hacíamos en carro (automóvil).

 

¿En Miami eras el mejor zaguero?

 

Yo creo que era el mejor. Luego venían Guarita y  Churruca. Churruca en singles jugó mucho. No desarrollé mucho mi juego en Miami, tardaba mucho en calentarme.

¿Qué tal te arreglabas tú en singles?

Sí, después de Churruca el mejor era yo. Churuca ganó 4 o 5 campeonatos (singles). Yo, uno; Orbea ganó uno y Guarita otro. Todos los demás ninguno ganó un campeonato de singles.

En La Habana jugué dos temporadas. La primera fue en 1954-55. Ese año no jugué porque tuve una equivocación. Alquilé un apartamento sin aire acondicionado. Y sudaba y sudaba… llegaba a la cancha y cansado ya. La siguiente vez que fui dije, ni hablar, me metí en un hotel, el Toki Ona, que tenía aire acondicionado y restaurant. Y entonces jugué cantidad a la pelota. Los últimos partidos que jugué fueron Orbea I-Guarita contra Egrubide y yo, eran los años 1959-1960.

 

¿Qué cancha te gustaba más, la de Méjico o la de La Habana?

Yo creo que hubiera sido mejor el de La Habana. Era más pesado  y yo hacía daño y  a mi no me hacían tanto daño. En Méjico era más vivo y había que tener más movimiento. Yo creo que si hubiera ido a La Habana primero hubiera jugado más que en Méjico.

En tu segunda estancia en La Habana, 1959-1960 — los castristas ya en el poder–  ganasteis mucho dinero ¿no?

 

Firmé contrato para dos años. Orbea I firmó para dos años y yo también. Dos mil dólares nos daban en esa época. Mil nos ponían en España y otros mil en La Habana. Y yo dije, yo firmo. En Miami no se ganaba. Fui a donde la empresa de Miami y les dije: voy a jugar en La Habana. No puedes hacer eso, me contestan. Tienes que avisar tres meses antes. Tengo que ir. Luego cuando volví a Miami nos rebajaron el sueldo, se aprovecharon.

¿Qué pasó para que tuvieras que regresar a Miami?

La situación estaba mal. Le operaron a mi padre y me fui a casa. Un pelotari, Markue, que jugaba en La Habana, no le llegaba el dinero prometido a España. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo, le contesté a Pistón que estaba de intendente. Vuelve, te necesitamos, insistía Pistón. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo. Al poco se cerró el frontón, la situación estaba mal en Cuba.

¿En qué lugar has vivido mejor?

(No duda un segundo, es más, se le iluminan los ojos) En Méjico, de 20 a 32 años. La mejor vida mía fue en Méjico. Teníamos como 9 o 10 trajes, camisas de seda a medida, zapatos a medida, dinero en el bolsillo, muchachas cantidad. De todo teníamos (acentúa el deje mejicano).

¿Te cuidabas como pelotari?

(la pregunta le sorprende) ¿¡Yo…!? Nunca me cuidé ( se ríe). No, en México, no. Y me decían: Tú no te cuidas cuando vas a jugar ¿no se te doblan las piernas? NI me acordaba que tenía piernas. Tenía tantas facultades que no. Algunos iban al Desierto de los leones (un parque en la ciudad de Méjico) a respirar, yo al cabaret donde había humo. Fumé desde los ocho años hasta los treinta, tres cajetillas de cigarrillos y tres o cuatro puros al día. A los treinta lo tuve que dejar. Me saltaba el corazón por la camisa (hace el gesto con la mano en la camisa).

Sol, el masajista de Miami, decía que habías sido el pelotari más fuerte que él había conocido (el otro era Gerrika de Ajangiz).

Sí, cómo no. Era muy fuerte. Levantaba 200 libras, saltaba siete escaleras. Era un atleta completo.

¿Ganaste muchas apuestas por tu fuerza?

Sí. Había un campeón del ejercito canadiense a pulso que iba al solarium de Sol. Jugaba y le ganaba. El hombre me agarraba de los brazos, estaba enamorado de mis brazos. Un día estaba el canadiense levantando pesas, tenía puesto un cinturón enorme en la cintura, y me empezaron a pinchar. A ver, coge el canadiense, pone 196 libras (bench press), levantó. Y yo también levanté. Vino Urkola y mete 236 libras. Lo trajo hasta aquí ( me señala la altura de la barbilla) y no podía pasar. El canadiense no decía esta boca es mía, se escondía. Digo, si llego yo ahí, llego hasta arriba. Levanté arriba. Gritaron todos: ¡animal salvaje…! (Chucho se ríe como un niño travieso recordando aquella hazaña)

Tenía mucho nervio y 90 kilos. Cuando más jugué pesaba 87 kilos. Pura fibra era.

¿Si te hubiera cuidado hubieras jugado más a la pelota?

¡No me hacía falta! me sobraba. Un día fui a donde Cossío en Méjico a firmar contrato y le digo al empresario. Oye, quiero ganar tanto. No te puedo pagar porque nadie ha ganado ese dinero en Méjico. No juego. Además, me dice, no me conviene porque me desluces el cuadro. Quería quitarme a mi y hacerlos todos jugadores buenos. Todos los quería poner parejos.

¿Es cierto que dieras tantas ventajas?

Sí, de jugar con un segunda contra las mejores parejas. Cuando arrollaba en parejas me metían contra tríos y me cansaba y me ponían en parejas. Todo el tiempo tríos, muchos.

¿Cuando empezaste a notar que ya no eras el mismo?

A los 37-38 años ya había empezado a perder la velocidad, se pierde cada año que va pasando. Con 38 años ya empecé que me costaba hacer el tanto. Cuando tenía 24-25 años en dos pelotazos ¡pin-pan! rápido terminaba el tanto, luego ya me costaba más. Los últimos 8-10 años jugué de revés, ya no podía con la derecha. Yo veía el tanto que no había nadie en dos paredes. Cuando tenía 25 años tiraba y antes de que se movería el delantero la pelota ya había pasado. De mayor trataba de tirar y antes de que empezara ya me estaban esperando. Aquí (señala la cabeza) sí veía el agujero pero esto (señala el brazo) no respondía.

Tienes fama de haber sido un buen compañero para el delantero

Sí, yo era compañero muy bueno. Era bueno y le ayudaba. Siempre animándole: ¡dále, dále! a todo el mundo le gustaba jugar conmigo.

¿Con qué delanteros jugabas más a gusto?

Tenía varios que eran muy buenos. Jose Ramón Eizaguirre de Berriatúa; Alonso de Vitoria también era muy buen compañero. En Méjico tenía también algunos. Salsamendi IV, le decían Tribilin, que era uno flaco con unas posturas malas-malas pero tremendo pelotari. ¿Era ese Salsamendi el que fue gran sacador? No, era el hermano. Isidoro Salsamendi, al que decían El Jorobado. El Jorobado metía hasta 10-12 tantos de saque por partido. Tuvo un apoca que jugó más que el hermano, que Salsamendi I, le duró seis meses.

¿Cómo se las arreglaba para hacer tantos tantos de saque?

Arrollaba. Sacaba de lado. Agarraba, te adelantabas y luego te sacaba de arriba. Muchos tantos. A base de velocidad contra la pared izquierda, muy bien. Pero duró poco, no era pelotari como El Maestrito (Salsamendi I). Ése sí que jugó  a la pelota. ¿Jugaste a menudo con El Maestrito? Cómo no. En su homenaje le jugué a él. Jugué muchos partidos con él y en contra. Pistón y él eran los mejores en La Habana. Y qué me dices de Ituarte, ¿le viste jugar? No, pero contra Guillermo sí llegué a jugar contra él en Méjico. Echevarria-Guillermo contra Alberto Roser y yo. Roser este echaba el golpe a todo el que pasaba. No te dejaba jugar. Guillermo ya tenía 40-41 años y yo 21. Guillermo ya estaba acabado ya. Lo que pasa es que jugaba con Echevarria que era el mejor delantero y a mi me pusieron con Alberto para que le entrara al golpe a todo. Guillermo le tiraba a él, pues sabía que le iba a entrar mal. Yo le estaba animando a Guillermo: ¡Dále Guillermo!, le decía. Porque, coño, para  mi Guilermo había sido un honor haber jugado contra él, le respetaba. Aquellos tiempos…

¿Era Guillermo tan golfo como  cuentan?

¡Puaaá…! Al máximo. No creía en nada. Bueno, yo era parecido (se ríe…) solía andar bastante con él. Sí, nos llevábamos bien… ¡Ay Dios…! Aquellos tiempos (suspira) han pasado muchos años ya de eso. Muy bonito. Bonitos recuerdos haber vivido que muchos no podrán contar.

Hace poco tiempo comentó Churruca que tal como se juega de sucio hoy día y con esas pelotas, tú no hubieras tenido contrarios jugando de esa manera.

Sí, porque las pelotas de ahora son un rayo. Esas no son pelotas. Es demasiado rápido. Yo la velocidad que le metía a la pelota con estas estragos hubiera hecho, sí. Jugábamos con pelotas hechas por Millán que eran mucho más muertas pero con un sonido fenómeno, un sonido precioso. Antes los delanteros apenas reboteaban, los zagueros lo hacían. Ahora todo el mundo está reboteando; han aprendido a rebotear los delanteros. Es tan vivo que que va y vuelve la pelota. Antes había figuras grandes que no reboteaban. ¿Delanteros? Sí, que habían jugado mucho a la pelota pero que no tenían mucho rebote. Ha habido jugadores grandes que no han tenido ni  derecha, Guillermo mismo, no tenía nada de derecha, rebote tampoco. Sólo de revés pero tenía un revés y una clase, una forma de ir a la pelota que…

Pistón rebotaba bien ¿no? Sí y remataba bien. Salsamendi I de los dos lados de derecha y de revés. Con poca fuerza lo hacía fácil todo, muy buen pelotari. El Maestrito tocaba el piano, le gustaba vestir bien, muy guapo, tenía las mujeres más bonitas al lado siempre. Aquellos tiempos… Ah, Salsamendi… Después vino Orbea, de los más destacados. Luego vinieron la cuadrilla esta de Ondarrés, Alex, Chino, Egurbide… unos cuatro o cinco muy buenos. Zagueros también, Chimela, Churruca y yo. Un cuadro muy bueno, se jugó  a la pelota mucho.

¿Te has visto jugar alguna vez en alguna grabación? Me pasó una cosa curiosa. Estaba viendo la tele y veo uno que tira con la derecha y, digo: coño, qué velocidad le ha metido. Y era yo. No sabía que era yo. Y me dicen: si eras tú (ríe). Me hubiera gustado que hubiera tenido un reportaje de tele, cómo jugaba, qué es lo que hacía. Me hubiera gustado tener un partido jugado.

En pocos días va a salir a la luz un libro sobre tu carrera como pelotari, le comento. Sí, sí, quiero ver. José Agustín Larrañaga me está escribiendo. Estuve comiendo con él aquí en Etxebarria. Me comentó que probablemente antes de que vaya a Estados Unidos me va a dar el libro. Vamos a ver, 500 páginas dice que ha escrito. Los partidos que jugué, crónicas, escaleras que bajé, la piedra que levanté, cosas que hacía.

Tras la huelga del 68 Chucho jugó primero en Barcelona, después en Durango y Markina; en Gernika apenas dos o tres partidos. Por esos años los pelotaris estaban divididos en dos empresas. Algunos como Larrañaga, Chino y Alex jugaban con los hermanos Piedra en Durango y en Markina. En Gernika jugaban Churruca y Orbea entre otros.

Chucho, te retiraste el año 1974, el 28 de septiembre en Durango. Sí, sí. Elejabarrieta-Churruca contra Ondarrés y yo. Ganamos 30 a 23, tenía 46 años. Ganamos fácil, sí. El ultimo tanto me acuerdo. Agarro con la derecha, pegó frontis y pared izquierda y a rebote. Churruca devolvió justo-justo a buena. Y le tocaba entrar a Ondarrés porque era adelante y Ondarrés como era un caballero, le había criado al lado mío, me dejó para que yo luciera. Para que la agarrara yo. Entré y le veo a Elejabarrieta adentro y dá, dos paredes, agarré, tanto. Ahí se terminó el partido.

Ahí, con ese dos paredes acabó la carrera profesional de uno de los más grandes puntistas que ha dado la cesta-punta. Uno de los más queridos, por el publico y por sus compañeros. “Sí, me querían mucho. Cuando jugaba en Markina, por ahí (me señala la carretera que lleva a Markina) carro va carro viene, mucha gente de Eibar y de Elgoibar a verme. He dado muchas alegrías al pueblo. Aquellos tiempos…”.

Me alegro mucho Chucho. A mi también me has dado una alegría al conocerte. Que tengas un buen viaje de vuelta a Miami  y que nos visites el año que viene.

 

 

 

 

 

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

Anécdotas de la pelota, Cesta punta, Errebotea, Historias de la pelota, Pelota y bertsolaritza

TEODORO HERNANDORENA (Zizurkil 1898‐Hondarribia 1994)

No Comments 18 julio 2011

zizurkilbarrena.com ateratako idatzi interesgarria argitaratzen degu, osoki.

Publicamos este interesante texto de zizurkilbarrena.com

(…)

Gainontzeko anai‐arrebak bezala (bost bizirik eta beste hiru hilak), Teodoro Godofredo Hernandorena Barandiaran (Godo adiskide minentzat) Zizurkilgo udaletxean jaio zen 1898an, Espainiak Kuba galdu zuen urte berean (“Hauek ez ziren Zizurkil batean jartzeko izenak!”, zioen berak). Aita, Nikolas, Mendigorriako nafarra jatorriz, herriko praktikantea zen, aitona bezala. Ama berriz, Juana, Legorretatik etorria, maistra Zizurkilgo eskolan. Garai hartako gure herriak 889 biztanle zituen, ia guztiak euskaldunak. Baina Teodororen aitak eta amak, biak euskaraz zekitenak izan arren, seme‐alabek gaztelania ondo menderatu behar zutelako‐edo, erdal giroan hezi zuten familia: “gurasoak euskaradunak izan arren, oso giro txarra nuen etxean, erabateko erdal giroa. Nik ez nuen sekula hitzik ere egin euskaraz, ez aitarekin eta ez amarekin. Nik dudan euskara kalean ikasi nuen, lagunekin”, zioen.


Hernandorenaren biografian sakontzeko ezinbesteko da Begi Kolpea izenburua daraman Xabier Lasa historialari eta kazetariaren lanari erreparatzea. Larramendi Kultur Bazkunaren eskutik Lasak argitara emandako haren biografia mardulak jasotzen duen bezala, Teodoro Hernandorena galdutako belaunaldi baten ikurra izan zen. Gizon txiki eta bizia, zizurkildarraren bizitza filmetako abentura bat izan zela esan daiteke. Hamar urte zituela apaizgaitegira eraman zuten bere gogoaren aurka, Andoaingora lehenik eta, hiru urte ondoren, Gasteizera. Han ezagutu zituen Barandiaran eta Lekuona zaharra. Lau urte ondoren, ordea, eta aita zeharo haserretu zitzaion arren, apaizgaitegia utzi eta Zizurkilera itzuli zen. Segidan, Zaragozara joan eta medikuntza ikasketak burutu zituen. Basurtoko erietxean pare bat urtez aritu eta gero, mundua ikusteko burutapena nonbait eta harat eta honat ibili zen itsasontzi batean, mediku‐lanetan. Lau urtez Villabonako sendagile izan ostean, odontologia ikasketak egin zituen Madrilen. Itzulita, laster ireki zuen dentista‐kontsulta, Villabonan bertan lehenik, Donostian gero, Prim kalean. 1929an Villabonako Albea sendagile ezagunaren alaba Mercedesekin ezkondu zen. Bikotea bederatzi seme‐alaben familia osatzera iritsiko zen. Teodoro Hernandorena Zaragozan euskaltzaletu eta Donostian eta Bilbon abertzaletu zen. Bigarren Errepublikaren atarian, Euzko Gaztedin sartzea erabaki zuen. Hernanin 1931n abertzaletasunaren aldeko lehen hitzaldia eman zuenetik, geraezina gertatu zen haren ibilbide politikoa 36ko gerra heldu bitarte, Jose Aristimuño Aitzol apaizaren ondoan gehienetan. Berehala EGIko lehendakari izendatu zuten eta Jose Antonio Agirre lehendakariarekin eta Telesforo Monzonekin batera mitinlari eta antolatzaile modura nabarmendu zen, euskaraz beti. Azkoitiko 1932ko mitinean zin egin zuen: “de hoy en adelante no hablaré más que en euskera”. Hernandorenaren ardura izan zen, besteak beste, 1933ko Aberri Egunaren prestaketa, ospatzen zen bigarrena, EuzkadiEuropa lemapean.

Eman zuen hitzaldiaren gaztelaniazko bertsioa ezagutzen dugu: “…todos los aquí reunidos hemos venido a pedir la libertad de todos los pueblos, y hoy, más concretamente, la libertad de Euzkadi. Hoy se levanta, oficialmente, el pueblo vasco a pedir su libertad…”.

Urte berean, Joxe Ariztimuño Aitzol laguntzaile hartuta, “Euzkadi” izeneko filma dokumentala errodatu zuen, lehen euskal documental luzea izan zena (110 min.). Hernandorenak burutu zituen filmaren ekoizpena, zuzendaritza eta muntaia. Ezagutzen zen film horren kopia bakarra Gipuzkoako EAJren egoitzan zegoen jasota eta, tamalez, frankistek erre zuten Donostia hartu zutenean. Arlo guztiak ukitu zituen gure zizurkildarrak: Poxpolin taldea antolatu zuen, Euzkal Mendigoxale Batza indartu, Euzko Nekazarien Bazkuna, baserritarren sindikatua izan nahi zuena eratzen lagundu zuen, Euzko Abesbatza sortu… 1933an, Aitzolekin batera, Euzko Pizkundea izeneko erakundea eratu zuen, intelektualak euskal kulturara eta abertzaletasunera erakartzeko asmoz. Euskal kazetaritzaren eragile, Errepublika aldarrikatuz geroztik euskarazko lehen irratisaioa egin zuen 1932an. Kirol arloan ere etengabe jardun zuen: Pilota, Futbol, Atletismo, Plater‐tiratzaile, Txirrindulari… batzak antolatu zituen. Baita Mendizale Batza, 1936an Hernioko gailurrean egindako bilkuran. Baina Hernandorenaren kuttunak pilota eta bertsolaritza ziren. Gipuzkoako Pilota Batzaren lehendakari, Euskadiko lehen txapelketa antolatu zuen 1936an.


Teodoro bera pilotazale txukuna zen: zesta‐puntan maila polita erakutsi zuen eta 1926an Gipuzkoako txapelketa lortu zuen. Baina gehienbat errebotean jardun zuen. Berak argita‐ratu zuen, 1932an, errebote ‐ jokoaren lehen araudia, euskaraz eta euskara errazean, herriko hizkeran, era didaktikoan. Hernandorenarentzat errebotea euskaltasu‐nerako bidea zen. Teodorori zor diogu, baita ere, Hazparne eta Villabonaren arteko lehen neurketaren prestaketa, 1930ean. Bertsolaritzaren su‐garrak harrapatu zuen beti. Teodorok antolatu zuen, esaterako, Euskal Herriko Bertsolarien I. Txapelketa Nagusia, 1935ean. Baserrik jantzi zuen lehen txapela hura. Errepublika garaian Hernandorenak politika‐lanak areagotu zituen. 1934an Gipuzku Buru Batzarreko lehendakari izendatuta, ehunka mitin eman zituen Euskal Herriko bazter guztietan, baita Zizurkilen bertan ere (1936.02.02), ikusmin handia sortu zuena. Gerraren zorigaitzaren ondoren Bilbora joan zen lehenik ezkutuka eta, handik, 1937an, Iparraldera. Donibane Lohitzunen zabaldu zuen kontsulta berria eta familia bertara eraman zuen. 1948an Lapurditik Parisera aldatu zuen bizilekua baina Euskal Herriari oso estuki lotuta jarraitu zuen beti. Hegoaldera 1952an itzuli zen lehen aldiz. Bigarrenez, 1956an, Zizurkilera etorri zen aitaren hiletara. Politika utzita, kulturgintzari heldu zion Iparraldean, bertsolaritzari bereziki. Hamaika urrats eman zituen Lapurdi, Nafarroa Beherean eta Zuberoan bertsolaritzaren alde, bertsolari‐bila. Ez zuen aurkitu hegoaldean bezalako bertso‐girorik, Iparraldeko bertsolariek ez baitzuten oso fama onik garai haietan, ez ziren oso begi onez ikusiak. Haren lanak, ordea, fruituak eman zituen eta Iparraldean herriz‐herri eta auzoz‐auzo ibili ondoren, Hernandorena izan zen Mattin eta Xalbador, besteak beste, lehen aldiz jendaurrean aurkeztu zituena, Donibane Lohitzunen. “Mattin eta ni, Hernandorenari esker ezagutu gaitu Euskal Herriak”, zioen Urepeleko artzainak. 1966an Paris utzi eta Euskal Herrira itzuli zen. Azken 25 urteak Hondarribian eman zituen, Txingudiko itsaslabarraren gainean, Faroaren parean eraiki zuen Arkaitz etxean. Ogibidez dentista, kontsulta zabaldu zuen Hondarribian bertan baina bere barruko zaletasun handiei eusten saiatu zen: bertsolari txapelketak antolatzen, errebotea suspertzen… Beti ikusi zuten euskararekin eta euskal kulturarekin zerikusia zuten ekitaldietan. 1994an heriotza Donibane Lohitzuneko ospitalean iritsi zitzaion, 96 urte bete eta handik hiru egunera. Gora handiko omenaldiak jaso ditu Hernandorenak, merezi‐mendu osoz. Ospetsuena, agian, Donostiako Victoria Eugenian jaso zuena 1992ko Bertsolari Egunean. Zizurkil ere gogoan zuen: 1986an omenaldia eskaini zioten Oiartzungo bertsozaleek. Zizurkilgo udalak herriko argazki bat bidali zion opari gisa eta Hernandorenak oso ondo hartu zuen: “… nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena están goxoa. Gerra denboran, neri bizi kentzeko asmotan Zizurkilko nere aitaren etxea miatzera etorri ziran gizon maltzurrak, Zizurkilen aurkitu zituzten laguntzalleak. Etzen, beraz, goxoa nik gordetzen nuan Zizurkilko azken oroitzapena. Egin dirazuten eskaintza atsegingarriak beste denak aztuaraziko dizkit, eta bizi guzirako, nere sorterria ikustean, zuek egin dirazuten eskeintza besterik ez dit gogoraziko…”. Gero, berandu bada ere, Zizurkilgo herriak omenaldi kuttuna egin zion: haren jaiotetxeko kaleari Teodoro Hernandorena izena eman zitzaion. Ni ez naiz jaio inoren mende egoteko, zioen Teodoro Hernandorenak. Norbaitek idatzi bezala, ttipia baina handia gogotik.


Godo, euskal irrati saio batean, esatarilanetan Txirritaren omenaldiko (Errenteria, 1936) argazki ezaguna: besteak beste, Aitzol, Uztapide, Baserri, Salburu eta Hernandorena (ezkerrekoa)


Teodoro Hernandorena Barandiaran (“Godo” para los cercanos) nació en la casa del ayuntamiento de Zizurkil en 1898. Su padre, navarro, era el practicante del pueblo y su madre, nacida en Legorreta, la maestra. Siendo ambos euskaldunes, sin embargo educaron a todos sus hijos en castellano. Godo tuvo que aprender el euskera en la calle, en un Zizurkil de 889 vecinos, mayoritariamente euskaldunes. Para adentrarnos en la biografía de Teodoro, magnífico representante de aquella generación perdida que, sobre todo en Tolosaldea, representó la “Euskal Pizkundea”, nos hemos basado fundamentalmente en el libro “Begi Kolpea” del historiador Xabier Lasa, editado por Larramend Bazkuna. La vida de este insigne zizurkildarra parece sacada de una novela o de una película de aventuras. De cuerpo pequeño, enjuto, de expresión viva, entra en el seminario a los 13 años; pero, 4 años más tarde, decide salir, con gran disgusto de su padre. Estudia medicina en Zaragoza y posteriormente se especializa en odontología en Madrid. Casó en 1929 con la villabonatarra Mercedes Albea, con la que tuvo 8 hijos. Durante los años siguientes su actividad en los distintos campos de la cultura es febril; ninguna le fue ajena: montañismo, sindicato de agricultores, música coral, bersolarismo, pelota,…. Deportista y pelotari, a él le debemos, por ejemplo, la redacción del primer reglamento de la especialidad de “rebote”, así como la organización del primer encuentro entre Hazparne y Villabona. En 1933 produce juntamente con Aitzol el primer largometraje en euskera, “Euzkadi”, una verdadera joya, que hicieron desaparecer, quemándolo, los requetés al entrar en Donostia. Igualmente se debe a él la realización de las primeras emisiones de radio en euskera durante la República. A las puertas de la Segunda República ingresa en Eusko Gaztedi en 1931. Nombrado al poco su presidente, participa muy activamente en la vida política, de la mano y junto a José Aristimuño “Aitzol”, hasta el alzamiento fascista. Es de destacar su faceta como orador, que le hizo tomar parte en numerosos mítines tanto en Gipuzkoa como también en Bizkaia, junto al lehendakari Jose Antonio Agirre y a Telesforo Monzon entre otros. Y siempre en euskara.. Durante la República es nombrado Presidente del G.B.B. Al entrar las tropas fascistas en
Donostia, pasa a Bizkaia y desde allí, en 1937, a Iparralde. Allí pone su consulta de dentista en Donibane Lohitzune, hasta que en 1948 se desplaza a París. A pesar de todo, continúa unido estrechamente a la vida cultural de Euskal Herria. Apartado de la acción política directa, centra sus afanes en la difusión y desarrollo del bersolarismo en Iparralde, que durante
años recorre pueblo a pueblo, dándolo a conocer, así como presentando en público a quienes serán posteriormente figuras de primerísimo orden como Mattin y Xalbador, entre otros. Regresa a Hondarribia en 1966, donde muere en 1994 a la edad de 94 años este indomable activista y pensador, que “no había nacido para ser dominado por nadie”, como él mismo dijo en una ocasión. Su empeño y su trabajo le fueron reconocidos en numerosas ocasiones, como el homenaje que recibió en el Bertsolari Eguna de 1992, en el Victoria Eugenia. Aquí también, en Zizurkil, aunque un poco tarde, se le rindió un merecido homenaje, dando su nombre a la calle donde nació.

UNA EIBARRESA FUE LA 1ª MUJER PELOTARI DE CESTA

Cesta punta, Historias de la pelota

UNA EIBARRESA FUE LA 1ª MUJER PELOTARI DE CESTA

1 Comment 24 junio 2011

En la Revista “Eibar”, nº 164, del año 1974, se publicó un artículo del periodista Cleto Unzueta, con el titular: “La 1ª mujer pelotari mundial: Una eibarresa”. El artículo decía así:
«Muchas han sido las pelotaris de raqueta que dio Eibar. Pero sólo hubo una en la modalidad de cesta-punta. Y esto no es historia de ciencia-ficción. Un día del mes de septiembre del año de 1878 nació en la calle de Unzaga.
A sus ocho años, la familia se trasladó a Bilbao donde su padre regentaba el Frontón de la Amistad, frontón más chico que el Euskalduna.

Y allí a nuestra heroína, después del Colegio, le dio por aprender a jugar a la pelota, pero… a cesta-punta, al ver a otros principiantes, que luego serían figuras. El padre encargó al cestero que le hiciera una cesta más chica que la normal. Así se lo hizo, pero, para los 12 años, requirió una herramienta mayor; es decir, la normal de los profesionales.

Con su nueva ‘herramienta’, la muchacha, magníficamente formada, de fuerte complexión, ya imprimía una potencia desusada a la pelota, reboteando admirablemente. A los quince años, ya ensayaba con los profesionales. Y cuando su padre pasó de la Amistad al Euskalduna para idéntico cargo, todos los días la despertaba a las seis de la mañana, para que jugara con los aspirantes, entre los que figuraban también los que estaban casi consagrados, como Irún, Eloy Gastelumendi, José Navas, el gran Zabarte (el portugalujo, que fue muchos años el Rey de los delanteros), Manuel Gómez, y sus hermanos, Laureano y Ramón (los famosos Pasieguitos), Jesús Yurrita, el ermuarra Santos Machín y otros. Ella no desmerecía de los demás, entre los que figuraba también un hermano suyo, un año más joven. Al padre ya le llovían ofertas para que jugara la chica, haciendo pareja con su hermano.

Mas el padre jamás se avino a profesionalizarla. Decía que el que quería verla jugar, tenía que madrugar. Una de las figuras que más prometía en aquel tiempo era un apuesto joven de Lamiaco, Juanito Madariaga, que empezaba a hacer sombra al gran Zabarte. Entre la joven y Madariaga surgió el noviazgo, pero, desgraciadamente, duró poco. Una tarde en que Madariaga jugaba un partido, teniendo por rival a José Irigoyen, de Pasajes, sacador fortísimo, acompañados de sus respectivos zagueros, en la primera decena del encuentro, habiendo ganado el tanto Irigoyen, fue a sacar. Lo hizo con la violencia acostumbrada y con ánimo de dar las dos paredes. Madariaga intuyó la jugada, y de junto a la pared izquierda se dirigió al ancho con tan mala suerte que tropezó con la pelota. Madariaga cayó rápidamente al suelo. La pelota le había dado en el parietal derecho. Murió, a los pocos momentos, en la enfermería del frontón.

Esto motivó el que la muchacha de nuestra historia renunciara a novios pelotaris. Como su hermano fue contratado por la Empresa del Frontón Central de Madrid, en el primer viaje, le acompaño ella, estando dos meses en la capital de la nación, donde seguía practicando su favorito juego. En aquella época, uno de los empresarios más fuertes de España era el bilbaíno don Luciano Berriatua, muy amigo del padre de los hermanos, y habiéndola visto ensayar la quiso contratar. Como se opusiera el hermano, don Luciano vino a Bilbao para hablarle al padre, pero éste era inflexible. El empresario le puso un cheque en blanco con su firma, para que el padre fijara la cantidad que estimara, a condición de que los hermanos jugaran en pareja. Y el padre siguió con la cantinela de que “el que quisiera verla jugar, que madrugara”, puesto que también en el Central jugaba por la mañana temprano.

El año 1904 dejó totalmente de jugar, con 26 años, y se casó, con un capitán marino, natural de Olaveaga. Vino a vivir a ésta (Eibar) cuando tenía su padre el Astelena, y luego el Trinquete. Puso una Academia de Corte y Costura, pues era también una gran modista, sombrerera y corsetera, que dejó buenos discípulas en la Villa, que seguramente la recordarán. En 1936, ya viuda, marchó a Méjico donde residía otro hermano, que fue también pelotari de cesta punta e Intendente del Frontón Méjico, durante 15 años, y allí falleció el año 1948.
Esta es la extractada historia de la primera mujer pelotari de cesta punta, de la que podemos decir que fue también la única. Claro que no fue profesional. Y no lo fue porque aquellos eran otros tiempos en que los padres se imponían más que hoy a sus hijos. Esta eibarresa fue María Unzueta Echebarria».
Al final del artículo hemos descubierto que el autor del mismo, Cleto Unzueta Etxebarria, era hermano de la primera mujer pelotari de cesta.

Conocía anteriormente esta misma historia a través del libro El Juego de Cesta Punta, del autor Fernando Castro, quien lo presenta de forma muy resumida, y sin que aparezca el nombre de la mujer pelotari, aunque sí dice que era eibarresa. Además se comete el error de considerarla 20 años más joven de lo que era en realidad. Por lo tanto, nos quedamos con la versión de Cleto que tenía más motivos de conocer mejor a su hermana. Y también comprobamos que los datos que se dan en el artículo, en cuanto a fechas, frontones y pelotaris, coinciden con la realidad.
Sabemos que el padre de María era un gran pelotero a través de otro artículo de Cleto Unzueta, publicado en la misma Revista “Eibar”, nº 203, junio-julio 1978, en el cual decía:
«Cuando el “Chiquito de Eibar” marchó a Argentina (noviembre de 1884), le acompañaba mi padre, para ayudarle en la organización de sus primeros encuentros pelotísticos». Y cuando le tocó jugar contra Paysandú, el campeón de Argentina: «Paysandú  era ducho en hacer él mismo las pelotas. Nuestro padre también».
El 14 de octubre de 1894, Unzueta padre, arrendó el Frontón de Abando a la vez que tenía el de La Amistad; y cuando se inauguro el “Euskalduna” de Bilbao, el 14 de abril de 1895, pasó a este frontón como canchero y conserje. Aquí actuó de intendente Txikito de Eibar.

Sobre el Frontón de La Amistad leemos en “Historia Ciencia y Código del Juego de Pelota”, 1946, página 194: «El frontón de La Amistad, era el más popular, donde se ventilaron luchas de pueblo a pueblo, cuando en éstos había jugadores que pudieran ostentar la calidad de representativos. En él jugaron el cura Laba, Bishimodu, el Farolero, el Estudiante, Pola, Zapaterito y otros no menos famosos. Pero en las jornadas corrientes, se repetían los partidos entre riojanos y aun aragoneses de la cuenca del Gállego que en Bilbao residían ocupados en distintas profesiones. También eran clientes del frontón La Amistad soldados de los cuerpos de guarnición de Bilbao».

El mencionado hermano pelotari de Maria era Cecilio, quien el 18 de marzo de 1894 (contaba 15 años de edad), jugó un partido a cesta en el Frontón de Deusto contra el famoso Txikito de Eibar. El partido fue el siguiente: Arrizala (a pala) y Cecilio Unzueta (a cesta), contra Txikito de Eibar (a pala) y su hijo Juan (a cesta). Ganaron Txikito de Eibar y su hijo que hicieron 50 tantos, mientras sus contrarios –los dos eran eibarreses- no llegaron a 40. Al hijo del Txikito de Eibar le faltaban cuatro meses para cumplir los 11 años.

La trayectoria que Cecilio siguió después fue: En octubre de 1895 jugó en la inauguración del frontón de Balmaseda, Bizkaia; en 1896 actuó en el Frontón Condal de Barcelona, cuyo Intendente era Txikito de Eibar; en 1999, en el “Central” de Madrid; de 1901 a 1910, y de 1918 a 1921, en el “Jai Alai” de La Habana. En mayo de 1904, participó en la inauguración del frontón de San Louis de Missouri (U. S. A.). Murió en México DF, en 1947.

El otro hermano de María, llamado Felipe, también fue pelotari de cesta punta y actuó en frontones como el “Jai Alai” de La Habana y el Frontón México, entre otros. Retirado de la pelota activa, fue nombrado en 1944 intendente titular del Frontón México, ejerciendo dicho cargo hasta 1954. Después actuó de intendente suplente hasta 1969. Murió en México DF., en 1973, a la edad de 80 años. Felipe Unzueta y Josefa Iarza, -ésta era del caserío Elorreta de Urko-Eibar-, tuvieron 4 hijos (Santos, Herminia, Dolores y Maritxu); el mayor de ellos, Santos, había nacido en el caserío de su madre. Como pelotari jugó en Sevilla y en México, aunque se retiró muy pronto para atender el restaurante del Casino Español, el cual estuvo a su cargo durante muchos años.

Las hijas de Felipe Unzueta, también tuvieron durante muchos años el hotel Villa España en Acapulco (que todavía existe) y de ahí viene el por qué vivieron mucho tiempo los tres hermanos (María, la pelotari; Cecilio y Felipe) juntos en Acapulco. María murió en Acapulco en 1945.

Del otro hermano, Cleto, autor del artículo, sólo sabemos que fue alcalde de Santurce o de Portugalete –hay dudas- y durante la guerra civil emigró a Francia, y luego vino a vivir a Eibar. Murió por los años ochenta del siglo pasado.
Hemos comenzado a contar la historia de la primera mujer pelotari de cesta, y al final hemos terminado contando la de toda su familia.

José Agustín Larrañaga


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