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EVOLUCIÓN EN LOS DEPORTES ESTRATÉGICOS VASCOS: REMO, PELOTA VASCA Y HERRI KIROLAK IÑAKI MENDIZABAL ELORDI PERIODISTA Y PROFESOR

No Comments 02 noviembre 2011

 

Históricamente los distintos deportes han evolucionado, principalmente, por dos motivos: 1. Merced a un cambio planificado. 2. Tras un hecho aislado –fortuito o no– que produce o lleva al cambio.

 

En los Deportes Estratégicos Vascos (Remo, Pelota vasca y Herri kirolak) se ha dado mucho más de lo segundo que de lo primero, porque para planificar algo sustancial, para plantar la se- milla de la innovación, se necesitan unas condiciones básicas, un terreno abonado que alimente o sustente ese salto cualitativo o cuantitativo que necesita todo deporte para seguir avanzando o para adecuarse mínimamente al entorno social en el que se practica. Estas condiciones con- forman ciertas estructuras, incipientes plataformas organizativas que son las que formulan los planteamientos estratégicos, que a su vez desembocan en el necesario avance de un deporte concreto, impulsando o creando reglamentos, competiciones, invirtiendo capital, etc…

 

Los Deportes Estratégicos Vascos han sobrevivido durante decenios, y en algunos casos durante siglos, arropados por el pueblo llano, y, sobre todo, por las apuestas –clandestinas o no-. Las apuestas han sustentado infinidad de modalidades y disciplinas deportivas en Euskal Herria, pero ese dinero apenas se ha reinvertido en las mismas. Por tanto, las apuestan han servido para mantener vivos estos deportes, pero no han ayudado mucho en su evolución posterior.

Además, muchas de estas disciplinas se han movido durante siglos en el terreno ama- teur –quitando algunos ejemplos puntuales, como el joko-garbi, la pala, la cesta-punta o, posteriormente, la mano–, por no decir que han sido completamente marginales o propias de segmentos sociales muy localizados – los arrantzales y el remo; los baserritarras y las Herri kirolak-. Y las que no han estado marginadas, como la cesta-punta, no han sabido aprovechar sus ventajas históricas –por distintos motivos-.

201CONGRESO VASCO DE DEPORTE RETOS Y RESPONSABILIDAD SOCIAL 17~18~19 JUNIO 2009

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Otro factor que en ocasiones ha impedido el progreso de los deportes vascos ha sido la propia tradición. Igual que las apuestas, la tradición ha servido para mantener vivas muchas disciplinas deportivas, pero luego esa misma postura inamovible ha dificultado la transforma- ción y evolución de muchos de nuestros deportes. Después se ha demostrado –no sólo en los deportes vascos- que tradición y modernidad pueden ir de la mano.

 

El panorama socio-político, sobre todo del siglo XX, tampoco ha facilitado la evolución de los Deportes Estratégicos Vascos. Al margen de que algunas de estas disciplinas tuvieran poco predicamento entre la población vasca en general, no cabe duda de que la falta de instituciones propias ha impedido que alguno de estos deportes se desarrollara con más rapidez. El autogo- bierno ha atenuado el declive de muchas de las disciplinas, aunque estos esfuerzos no siempre han obtenido los resultados esperados. De hecho, los cambios más significativos de las últimas décadas han sido impulsados desde el ámbito profesional y casi siempre han llegado provoca- dos por algún cisma empresarial u organizativo –Ejemplos: la mano y el remo.

 

Todas estas circunstancias –y otras menos influyentes- han hecho que los Deportes Es- tratégicos Vascos no hayan progresado con la celeridad y el rigor con el que lo han hecho otros deportes. Así, la historia nos muestra que nuestros deportes han seguido otros caminos –más tortuosos y originales- para avanzar. Las acciones concretas de algunas personas, hechos más o menos fortuitos, accidentes, circunstancias meteorológicas, decisiones arbitrarias o los cambios propios de la historia –mejoras tecnológicas, descubrimientos de otros materiales…- han podido más que ninguna planificación –que casi no se ha dado hasta finales de los ochen- ta del pasado siglo XX-. Hay casos de cambios planificados, sí, pero éstos se han dado sobre todo en los últimos dos decenios, y varias circunstancias han propiciado estos cambios:

 

• El AUTOGOBIERNO, que ha favorecido el nacimiento de EiTB, un grupo que ha inci- dido notablemente en la transformación de muchos de estos deportes –sobre todo en la mano, el remo y la aizkora-.

 

• SHEE o IVEF. En este centro se han formado varias generaciones de técnicos y se han aplicado entrenamientos específicos para pelotaris, remeros, etc…

 

• FEDERACIONES. La mayoría se crearon a principios de los ochenta, pero al ceñirse sobre todo al campo amateur, en muchos casos queda por definir su papel en el plano profesional o empresarial. Además, las más de las veces cuentan con recursos muy limitados.

 

EJEMPLOS DE INNOVACIONES ARBITRARIAS, CAPRICHOSAS O INTUITIVAS

 

PELOTA VASCA

 

• Cesta-punta. La inventó a finales del siglo XIX Melchor Guruceaga, en Buenos Aires (sentía molestias en la muñeca y transformó la xistera tradicional, dotándola de más fondo y de una curvatura diferente).

 

• Xare. Esta herramienta la inventaron unos niños que no tenían dinero para pagar guantes o xisteras.

 

• Frontón. Se inventó por casualidad, para proteger el juego de pelota, no para jugar con ella.

 

• Casco: Primero se utilizó en La Habana (1961) y luego en los Estados Unidos (1966). En ambas ocasiones dos accidentes provocaron que las empresas obligaran a sus pelotaris a llevar casco.

 

• Camisa o polo. Hasta finales de los cincuenta la mayoría de los pelotaris de las distintas disciplinas de Pelota Vasca jugaban con una camisa, hasta que el manista José María Pala- cios “Ogeta” cambió la moda, y lo hizo de un modo natural y espontáneo: un amigo suyo tenía una tienda de ropa y le prestó algunos polos blancos, con los que empezó a jugar.

 

• Cambio de color de los frontones: el verde sustituye al blanco. Fue una apuesta per- sonal del realizador de EiTB Fernando Lopetegi, decisión que en su momento fue muy criticada por sectores apegados a la tradición.

Y dos últimas paradojas que dan muestra de la poca previsión, del poco consenso y la falta de planificación que ha existido en muchos de nuestros deportes:

 

• La incorporación del látex en los materiales –en las pelotas– aumentó la velocidad de los mismos y este cambio de velocidad modificó también la forma de jugar de los pelotaris, influyendo en las posturas y en el tiempo en el que la pelota queda retenida en la herramienta, una de las claves de esta disciplina. Este cambio se impulsó sobre todo desde las empresas, pero fue una transformación invisible, silenciosa, planificada en la sombra por empresarios e intendentes. Lo dicho: esta evolución de la velocidad de la pelota ha “ensuciado” la cesta-punta, sin que nadie –ni jueces, ni federativos, ni empresarios– hayan querido poner coto al desaguisado.

 

• Los accidentes también han servido para eliminar alguna que otra innovación. Es el caso de la pala atómica, que estaba hecha de un material duro, madera de guayacán, y fue un salto cualitativo en su elaboración. La pelota salía a una velocidad endiablada y un accidente fortuito animó a los empresarios a desecharla.

 

Conversando con Larrañaga

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Conversando con Larrañaga

No Comments 19 septiembre 2011

Los de Chucho Larrañaga fueron otros tiempos, no cabe de duda. Una época de esplendor para la cesta-punta. Larrañaga fue una pelotari irrepetible hasta el punto de convertirse en figura legendaria. Ha vivido la vida intensamente: “He vivido como 200 años”. Fuerte físicamente, extraordinariamente fuerte, campechano como persona. Jugó hasta los 46 años en diferentes lugares pero a pesar de que reside en Miami, Méjico se le quedó clavado en el corazón. Allí pasó sus mejores años, doce,  y él no los olvida. Sesea al pronunciar las palabras y todas ellas llevan impresa un deje mejicano que delata su paso por la capital azteca. Vive en la South West terrace de Miami pero regresa a Etxebarria, su pueblo, para un par de semanas. LLeva varios días después de haber visitado a su hijo de un primer matrimonio, un ingeniero que trabaja en Alemania. Nos sentamos en la terraza del Oiala de Etxebarria, su cuartel general, y nos disponemos a charlar. Chucho tiene buena memoria.

Tenía 17 años e iba a debutar como manista pero las manos no le respondían. Un pelotari de Markina-Xemein llamado Gomez le dijo: “empieza a jugar a cesta que tú vas a jugar bien”. Era el año 1945. “Te voy a conseguir que vayas a Barcelona y luego te voy a llevar a Canarias”. Recuerdo que íbamos en el tren camino Barcelona y unos pelotaris que viajaban también, un tal Zubizarreta, Olasolo… comentaban: ” a dónde va éste si no tiene ni puta idea de jugar a la pelota”. No les faltaba razón. Fui a Barcelona y debuté como delantero y no podía jugar, no tenía posturas, codilleaba, con el revés tiraba fuera. Había cogido la cesta con 17 años.

No podía jugar  y de allí me llevó Gomez a Canarias, a las Palmas de Gran Canaria. Empecé a jugar en segunda categoría y al poco organizaron un campeonato. Lo gané en segunda categoría y al poco me pusieron en primera, también lo gané. Tremenda ovación me dieron, la primera copa que gané. De Canarias me fui al Recoletos de Madrid y de allí vuelta al Novedades de Barcelona. Los cuatro mejores zagueros éramos Frías, Ardanza, Aldekoa y yo. Ibamos a pedir aumento de sueldo y la empresa me dice: “A ti te puedo dar pero a los otros no”. “No juego”, les contesté. Entonces viene Frías y me dice: “Yo no puedo estar sin jugar, me acabo de casar, tengo un hijo y quiero empezar a jugar”. “Tú verás”, le contesté. Me viene Aldekoa y me dice: “Si ese juega, yo también”. Jugaron los tres y el único que no jugó fui yo. Me fui a Zaragoza porque me había dado contrato para jugar diez partidos ganando más.

Estando en Zaragoza me ofrecieron contrato para Méjico y para La Habana.

Tenía veinte años cuando me fui a Méjico. La mejor época de mi vida la viví allí, de los veinte a los 32 años. Donde más jugué a la pelota. Le pregunto a Chucho cuando se hizo figura reconocida. Fui a Méjico en diciembre de 1948. El 50-51 ya era de los mejores. Mis rivales en la zaga eran Canguro Ermua, Totolo Urrutia y Andrinúa. Delanteros estaban Salsamendi I, Urkola, Echevarría, Ibarluzea, luego vinieron Careaga y éstos.

¿Qué tal era la cancha de Méjico? Muy buena. 66 metros de cancha. Muy buena para mi porque yo podía tirar atrás y  a los otros les costaba. Era muy vivo, yo hacía mucho daño con la derecha. Jugaba casi todo con la derecha porque con el revés lo único que hacía era tirar para atrás y no hacía nada. En el año 1953 empecé a ir a Miami, allí jugué hasta la huelga (1968). Jugaba la temporada de Miami  y luego me iba para Méjico, el viaje lo hacíamos en carro (automóvil).

 

¿En Miami eras el mejor zaguero?

 

Yo creo que era el mejor. Luego venían Guarita y  Churruca. Churruca en singles jugó mucho. No desarrollé mucho mi juego en Miami, tardaba mucho en calentarme.

¿Qué tal te arreglabas tú en singles?

Sí, después de Churruca el mejor era yo. Churuca ganó 4 o 5 campeonatos (singles). Yo, uno; Orbea ganó uno y Guarita otro. Todos los demás ninguno ganó un campeonato de singles.

En La Habana jugué dos temporadas. La primera fue en 1954-55. Ese año no jugué porque tuve una equivocación. Alquilé un apartamento sin aire acondicionado. Y sudaba y sudaba… llegaba a la cancha y cansado ya. La siguiente vez que fui dije, ni hablar, me metí en un hotel, el Toki Ona, que tenía aire acondicionado y restaurant. Y entonces jugué cantidad a la pelota. Los últimos partidos que jugué fueron Orbea I-Guarita contra Egrubide y yo, eran los años 1959-1960.

 

¿Qué cancha te gustaba más, la de Méjico o la de La Habana?

Yo creo que hubiera sido mejor el de La Habana. Era más pesado  y yo hacía daño y  a mi no me hacían tanto daño. En Méjico era más vivo y había que tener más movimiento. Yo creo que si hubiera ido a La Habana primero hubiera jugado más que en Méjico.

En tu segunda estancia en La Habana, 1959-1960 — los castristas ya en el poder–  ganasteis mucho dinero ¿no?

 

Firmé contrato para dos años. Orbea I firmó para dos años y yo también. Dos mil dólares nos daban en esa época. Mil nos ponían en España y otros mil en La Habana. Y yo dije, yo firmo. En Miami no se ganaba. Fui a donde la empresa de Miami y les dije: voy a jugar en La Habana. No puedes hacer eso, me contestan. Tienes que avisar tres meses antes. Tengo que ir. Luego cuando volví a Miami nos rebajaron el sueldo, se aprovecharon.

¿Qué pasó para que tuvieras que regresar a Miami?

La situación estaba mal. Le operaron a mi padre y me fui a casa. Un pelotari, Markue, que jugaba en La Habana, no le llegaba el dinero prometido a España. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo, le contesté a Pistón que estaba de intendente. Vuelve, te necesitamos, insistía Pistón. Mientras no llegue el dinero de Markue, no vuelvo. Al poco se cerró el frontón, la situación estaba mal en Cuba.

¿En qué lugar has vivido mejor?

(No duda un segundo, es más, se le iluminan los ojos) En Méjico, de 20 a 32 años. La mejor vida mía fue en Méjico. Teníamos como 9 o 10 trajes, camisas de seda a medida, zapatos a medida, dinero en el bolsillo, muchachas cantidad. De todo teníamos (acentúa el deje mejicano).

¿Te cuidabas como pelotari?

(la pregunta le sorprende) ¿¡Yo…!? Nunca me cuidé ( se ríe). No, en México, no. Y me decían: Tú no te cuidas cuando vas a jugar ¿no se te doblan las piernas? NI me acordaba que tenía piernas. Tenía tantas facultades que no. Algunos iban al Desierto de los leones (un parque en la ciudad de Méjico) a respirar, yo al cabaret donde había humo. Fumé desde los ocho años hasta los treinta, tres cajetillas de cigarrillos y tres o cuatro puros al día. A los treinta lo tuve que dejar. Me saltaba el corazón por la camisa (hace el gesto con la mano en la camisa).

Sol, el masajista de Miami, decía que habías sido el pelotari más fuerte que él había conocido (el otro era Gerrika de Ajangiz).

Sí, cómo no. Era muy fuerte. Levantaba 200 libras, saltaba siete escaleras. Era un atleta completo.

¿Ganaste muchas apuestas por tu fuerza?

Sí. Había un campeón del ejercito canadiense a pulso que iba al solarium de Sol. Jugaba y le ganaba. El hombre me agarraba de los brazos, estaba enamorado de mis brazos. Un día estaba el canadiense levantando pesas, tenía puesto un cinturón enorme en la cintura, y me empezaron a pinchar. A ver, coge el canadiense, pone 196 libras (bench press), levantó. Y yo también levanté. Vino Urkola y mete 236 libras. Lo trajo hasta aquí ( me señala la altura de la barbilla) y no podía pasar. El canadiense no decía esta boca es mía, se escondía. Digo, si llego yo ahí, llego hasta arriba. Levanté arriba. Gritaron todos: ¡animal salvaje…! (Chucho se ríe como un niño travieso recordando aquella hazaña)

Tenía mucho nervio y 90 kilos. Cuando más jugué pesaba 87 kilos. Pura fibra era.

¿Si te hubiera cuidado hubieras jugado más a la pelota?

¡No me hacía falta! me sobraba. Un día fui a donde Cossío en Méjico a firmar contrato y le digo al empresario. Oye, quiero ganar tanto. No te puedo pagar porque nadie ha ganado ese dinero en Méjico. No juego. Además, me dice, no me conviene porque me desluces el cuadro. Quería quitarme a mi y hacerlos todos jugadores buenos. Todos los quería poner parejos.

¿Es cierto que dieras tantas ventajas?

Sí, de jugar con un segunda contra las mejores parejas. Cuando arrollaba en parejas me metían contra tríos y me cansaba y me ponían en parejas. Todo el tiempo tríos, muchos.

¿Cuando empezaste a notar que ya no eras el mismo?

A los 37-38 años ya había empezado a perder la velocidad, se pierde cada año que va pasando. Con 38 años ya empecé que me costaba hacer el tanto. Cuando tenía 24-25 años en dos pelotazos ¡pin-pan! rápido terminaba el tanto, luego ya me costaba más. Los últimos 8-10 años jugué de revés, ya no podía con la derecha. Yo veía el tanto que no había nadie en dos paredes. Cuando tenía 25 años tiraba y antes de que se movería el delantero la pelota ya había pasado. De mayor trataba de tirar y antes de que empezara ya me estaban esperando. Aquí (señala la cabeza) sí veía el agujero pero esto (señala el brazo) no respondía.

Tienes fama de haber sido un buen compañero para el delantero

Sí, yo era compañero muy bueno. Era bueno y le ayudaba. Siempre animándole: ¡dále, dále! a todo el mundo le gustaba jugar conmigo.

¿Con qué delanteros jugabas más a gusto?

Tenía varios que eran muy buenos. Jose Ramón Eizaguirre de Berriatúa; Alonso de Vitoria también era muy buen compañero. En Méjico tenía también algunos. Salsamendi IV, le decían Tribilin, que era uno flaco con unas posturas malas-malas pero tremendo pelotari. ¿Era ese Salsamendi el que fue gran sacador? No, era el hermano. Isidoro Salsamendi, al que decían El Jorobado. El Jorobado metía hasta 10-12 tantos de saque por partido. Tuvo un apoca que jugó más que el hermano, que Salsamendi I, le duró seis meses.

¿Cómo se las arreglaba para hacer tantos tantos de saque?

Arrollaba. Sacaba de lado. Agarraba, te adelantabas y luego te sacaba de arriba. Muchos tantos. A base de velocidad contra la pared izquierda, muy bien. Pero duró poco, no era pelotari como El Maestrito (Salsamendi I). Ése sí que jugó  a la pelota. ¿Jugaste a menudo con El Maestrito? Cómo no. En su homenaje le jugué a él. Jugué muchos partidos con él y en contra. Pistón y él eran los mejores en La Habana. Y qué me dices de Ituarte, ¿le viste jugar? No, pero contra Guillermo sí llegué a jugar contra él en Méjico. Echevarria-Guillermo contra Alberto Roser y yo. Roser este echaba el golpe a todo el que pasaba. No te dejaba jugar. Guillermo ya tenía 40-41 años y yo 21. Guillermo ya estaba acabado ya. Lo que pasa es que jugaba con Echevarria que era el mejor delantero y a mi me pusieron con Alberto para que le entrara al golpe a todo. Guillermo le tiraba a él, pues sabía que le iba a entrar mal. Yo le estaba animando a Guillermo: ¡Dále Guillermo!, le decía. Porque, coño, para  mi Guilermo había sido un honor haber jugado contra él, le respetaba. Aquellos tiempos…

¿Era Guillermo tan golfo como  cuentan?

¡Puaaá…! Al máximo. No creía en nada. Bueno, yo era parecido (se ríe…) solía andar bastante con él. Sí, nos llevábamos bien… ¡Ay Dios…! Aquellos tiempos (suspira) han pasado muchos años ya de eso. Muy bonito. Bonitos recuerdos haber vivido que muchos no podrán contar.

Hace poco tiempo comentó Churruca que tal como se juega de sucio hoy día y con esas pelotas, tú no hubieras tenido contrarios jugando de esa manera.

Sí, porque las pelotas de ahora son un rayo. Esas no son pelotas. Es demasiado rápido. Yo la velocidad que le metía a la pelota con estas estragos hubiera hecho, sí. Jugábamos con pelotas hechas por Millán que eran mucho más muertas pero con un sonido fenómeno, un sonido precioso. Antes los delanteros apenas reboteaban, los zagueros lo hacían. Ahora todo el mundo está reboteando; han aprendido a rebotear los delanteros. Es tan vivo que que va y vuelve la pelota. Antes había figuras grandes que no reboteaban. ¿Delanteros? Sí, que habían jugado mucho a la pelota pero que no tenían mucho rebote. Ha habido jugadores grandes que no han tenido ni  derecha, Guillermo mismo, no tenía nada de derecha, rebote tampoco. Sólo de revés pero tenía un revés y una clase, una forma de ir a la pelota que…

Pistón rebotaba bien ¿no? Sí y remataba bien. Salsamendi I de los dos lados de derecha y de revés. Con poca fuerza lo hacía fácil todo, muy buen pelotari. El Maestrito tocaba el piano, le gustaba vestir bien, muy guapo, tenía las mujeres más bonitas al lado siempre. Aquellos tiempos… Ah, Salsamendi… Después vino Orbea, de los más destacados. Luego vinieron la cuadrilla esta de Ondarrés, Alex, Chino, Egurbide… unos cuatro o cinco muy buenos. Zagueros también, Chimela, Churruca y yo. Un cuadro muy bueno, se jugó  a la pelota mucho.

¿Te has visto jugar alguna vez en alguna grabación? Me pasó una cosa curiosa. Estaba viendo la tele y veo uno que tira con la derecha y, digo: coño, qué velocidad le ha metido. Y era yo. No sabía que era yo. Y me dicen: si eras tú (ríe). Me hubiera gustado que hubiera tenido un reportaje de tele, cómo jugaba, qué es lo que hacía. Me hubiera gustado tener un partido jugado.

En pocos días va a salir a la luz un libro sobre tu carrera como pelotari, le comento. Sí, sí, quiero ver. José Agustín Larrañaga me está escribiendo. Estuve comiendo con él aquí en Etxebarria. Me comentó que probablemente antes de que vaya a Estados Unidos me va a dar el libro. Vamos a ver, 500 páginas dice que ha escrito. Los partidos que jugué, crónicas, escaleras que bajé, la piedra que levanté, cosas que hacía.

Tras la huelga del 68 Chucho jugó primero en Barcelona, después en Durango y Markina; en Gernika apenas dos o tres partidos. Por esos años los pelotaris estaban divididos en dos empresas. Algunos como Larrañaga, Chino y Alex jugaban con los hermanos Piedra en Durango y en Markina. En Gernika jugaban Churruca y Orbea entre otros.

Chucho, te retiraste el año 1974, el 28 de septiembre en Durango. Sí, sí. Elejabarrieta-Churruca contra Ondarrés y yo. Ganamos 30 a 23, tenía 46 años. Ganamos fácil, sí. El ultimo tanto me acuerdo. Agarro con la derecha, pegó frontis y pared izquierda y a rebote. Churruca devolvió justo-justo a buena. Y le tocaba entrar a Ondarrés porque era adelante y Ondarrés como era un caballero, le había criado al lado mío, me dejó para que yo luciera. Para que la agarrara yo. Entré y le veo a Elejabarrieta adentro y dá, dos paredes, agarré, tanto. Ahí se terminó el partido.

Ahí, con ese dos paredes acabó la carrera profesional de uno de los más grandes puntistas que ha dado la cesta-punta. Uno de los más queridos, por el publico y por sus compañeros. “Sí, me querían mucho. Cuando jugaba en Markina, por ahí (me señala la carretera que lleva a Markina) carro va carro viene, mucha gente de Eibar y de Elgoibar a verme. He dado muchas alegrías al pueblo. Aquellos tiempos…”.

Me alegro mucho Chucho. A mi también me has dado una alegría al conocerte. Que tengas un buen viaje de vuelta a Miami  y que nos visites el año que viene.

 

 

 

 

 

Frontones de pelota vasca en China

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Frontones de pelota vasca en China

No Comments 22 agosto 2011

El amigo Juan Pablo Sánchez ha publicado en la revista del Instituto Confucio de Valencia el artículo “Frontones de pelota vasca en China”. Por su interés lo reproducimos aquí:

En 1887, el jugador de pelota vasca Melchor Gurutzeaga se lesionó la muñeca compitiendo en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) en la modalidad de jokogarbi, lo que le llevó a inventar una cesta alargada de mimbre que atada al antebrazo compensara las secuelas de  su traumatismo a la hora de lanzar la pelota. Esta prolongación artificial de la mano, otorgó mayor velocidad a la bola ganando el deporte de la pelota vasca en espectacularidad, haciendo el juego mucho más fácil, rápido y vistoso, y permitiendo el atxiki o retención de la pelota con este nuevo tipo de cestas y posibilitando además su juego en frontones más largos, haciendo que se incrementara la asistencia de público. De este modo fue como nació la modalidad de la cesta-punta o jai alai (en chino 回力

huílìqiú).

Ese mismo año se construyó en San Sebastián, lugar de veraneo de la burguesía y la nobleza española de aquélla época, el primer frontón moderno de jai alai (en chino 回力球场 huílìqiúchǎng) con una capacidad de 1.500 personas. Su éxito en las partidas de cesta-punta fue tan grande que llegó a ser deporte olímpico  en las Olimpiadas de París de 1900. Con posterioridad, en la Exposición Universal de Saint Louis (Missouri, EE.UU.)  de 1904, se construyó un frontón de jai alai para hacer demostraciones de dicho juego de pelota vasca en los Estados Unidos, mientras que en las Olimpiadas de París de 1924 se mostró este deporte como exhibición.

El juego del jai alai se popularizó como signo de modernidad, pues combinaba un deporte espectacular con las apuestas, y se construyeron frontones en todo el mundo a los que llegaron jóvenes pelotaris procedentes en su mayoría de Euskadi, si bien con el tiempo aparecieron jugadores locales.

En 1901 se construyó en La Habana (Cuba), en la esquina de la calle Concordia con Lucena, el Frontón Jai Alai que recibió el nombre popular de “El Palacio de los Gritos”, y en 1920 se inauguró otro en la ciudad cubana de Cienfuegos.

En 1906 se construyó el primer frontón en Lima (Perú) y fue actualizado en 1930 por uno más moderno. En 1926 se abrió el primero de su clase en los Estados Unidos, en concreto en la ciudad de Miami (Florida), a los que le sucederían un gran número de ellos. En 1929 se abrió el Frontón México en el Palacio de la Pelota de la capital mexicana, mientras que en Tijuana se inauguró en 1947 el Palacio de Frontón Jai Alai.

En Asia, en 1917 el Casino Español de Manila (Filipinas) erigió un frontón y, tras la legalización de las apuestas en 1939, se edificó otro en la avenida Taft de la misma ciudad, mientras que en 1967 se levantó uno nuevo en la ciudad filipina de Cebú, haciendo lo propio en 1971 en Yakarta (Indonesia).

En China tenemos constancia de la apertura de un frontón de pelota vasca en la modalidad de cesta-punta en 1929 en las ciudades de Shanghai y Tianjin, mientras que en 1974 Macao abrió el suyo propio.

El frontón de Shanghai

El frontón de Shanghai se llamaba “Central Auditorium” (中央礼堂 zhōngyāng lǐtáng) o “Jai Alai Auditorium” (回力 huílìyāng), aunque también se le conocía con el nombre francés de “Parc des Sports”, pues se encontraba en una esquina de la entonces Avenue Joffre con la Avenue du Roi Albert de lo que era la Concesión Francesa (en la actualidad correspondería a las calles Huaihai  Zhonglu 淮海中路con Shaanxi Nanlu 陕西南路).

El frontón jai alai de Shanghai lo impulsó el banquero francés Felix Bouvier y fue dirigido por Haig Assadourian, egipcio de origen armenio. Bouvier en 1928 ya había promovido la construcción de un canódromo con una capacidad para 50.000 espectadores en la esquina de Avenue du Roi Albert con Rue Lafayette (en la actualidad Lafeidelu 辣斐德路 con Jinfuxing zhonglu今复兴中路), y que contaba además de con una pista de carreras, con un ring de boxeo y con una pista de baile (ahora ahí se encuentra el Mercado de las Flores de Jinwen).

El jai alai de Shanghai fue inaugurado el 7 de febrero de 1929 con la presencia, entre otros, del pelotari vasco José María Arancibia Berasaluze (alias “Petronio”), y poco a poco fueron contratados más pelotaris de Euskadi hasta formarse una pequeña colonia. En 1932 fue un acontecimiento la llegada de José Garate, medalla de oro en la exhibición de pelota vasca en las Olimpiada de París de 1924 y que jugó en Shanghai hasta el año 1939.

En 1934 se reformó el  jai alai de Shanghai, que en aquel tiempo ya contaba con aire acondicionado, y pasó a tener una capacidad total de 3.000 personas y 4.000 empleados. Contaba además con un cuadro estable de pelotaris vascos (contratados para una temporada) y llegaron a publicar allí mismo la revista La cesta, dedicada exclusivamente a este deporte.

En 1937 comenzó el declive de este deporte español cuando Shanghai fue bombardeada por el ejército japonés, y aunque durante la ocupación nipona se mantuvo el juego por las noches, fue decayendo la afición hasta su cierre definitivo en 1944, con el recrudecimiento de la guerra civil.

En 1944 el edificio pasó a llamarse “Zhonghua” y en 1975 se convirtió en el Gimnasio del Distrito de Luwan.

El frontón de Tianjin

El frontón de Tianjin se llamaba “S.A.I Forum” (Italian Forum, 意大利的回力球 ) y se encontraba en la Via Marchese di S. Giuliano en la Concesión Italiana (1901-1947) de Tianjin.

La construcción del frontón de Tianjin fue promovida por el empresario V. Fumagalli con el apoyo del Conde Ciano (Gian Galeazzo Ciano, yerno de Benito Musolini) que lo conocía de su época de cónsul de Italia en Shanghai (1931-1932). El “S.A.I: Forum”, diseñado conjuntamente por el arquitecto italiano Bonetti y el suizo Kessler, incluía una espectacular torre a modo de faro, que puede ser admirada todavía en nuestros días.

El frontón de Tianjin fue inaugurado el 20 de septiembre de 1934 y en él jugó, entre otros grandes pelotaris, José María Iriondo Urquidi desde 1934 hasta 1938, naciendo allí, en 1936, su hijo que sería también pelotari, José María Iriondo Azpiri, que de alguna forma es el primer pelotari chino de la historia.

El impresionante edificio del frontón fue remodelado por Guan Songjian para albergar el Gran Teatro del Pueblo, y se conserva en la actual calle Minzulu ( 族路) de Tianjin, aunque hoy en día alberga el famoso Club Marco Polo (马可 波罗俱乐部).

El frontón de Macao

El frontón de Macao es mucho más reciente, pues se construyó en 1974, aunque ya no se juegan en él partidas de cesta punta. En la actualidad, se conserva el edificio en la Estrada da Pelota Basca (actual Avenida Amezane) de Macao y alberga el “Jai Alai Casino” (回力娛樂 ), hotel y sala de juego con apuestas que, entre otras cosas, es famoso por sus máquinas de Pachinko.

Conclusiones

Los frontones de jai alai fueron un símbolo de modernidad que se extendieron por todo el mundo en la primera mitad del siglo XX, incluida China. Hoy en día muchos de ellos han desaparecido, pero otros se conservan dedicados a otros usos o incluso siguen en funcionamiento. Al cierre de los frontones chinos muchos de los pelotaris emigraron a Filipinas, país con el que había relaciones comerciales y de proximidad, desde allí muchos marcharon a México o Cuba, y más tarde a Miami.

La presencia de jugadores vascos en  Shanghai fue plasmada por el vicecónsul español Julio Larracoechea, quien publicó en 1941 la novela Ramonchu en Shanghai. Presencia de un español por tierras de Asia que trata precisamente de la llegada de un pelotari vasco de nombre

Ramón Aldabe a Shanghai y de su experiencia allí.

Agradecimientos:

A José María Iriondo Azpiri y a Íñigo Pons  del Shanghaiko Euskal Etxea.

 

Artículos de pelota, Entrevistas, zesta punta

ZESTA PUNTA, ETENGABE KRISIAN by KTX (EITB)

No Comments 19 julio 2011

EITB

KTX‘: zesta-punta, etengabe krisian

Sasoi batean Euskal Herrian kirol nabarmena izan arren, gaur egun bigarren mailan geratu da eta horrek, krisi amaigabera eraman du.


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